López Rosas, Amador Campos y Alarcón, contra de la reelección de alcaldes
Magdalena Cisneros, Brenda Escobar y Ezequiel Flores
Los alcaldes de Acapulco y Zihuatanejo, Alberto López Rosas y Amador Campos Aburto, opinaron en contra de la propuesta del Ejecutivo federal de permitir la reelección consecutiva de presidentes municipales, y se manifestaron por ampliar los años de gobierno.
En tanto, el alcalde de Chilpancingo, Saúl Alarcón Abarca, consideró que de aprobarse la propuesta de reelegir alcaldes, síndicos y regidores, sería como regresar a “la época del porfiriato”.
Entrevistado en su oficina, el alcalde priísta afirmó que esta propuesta que se encuentra en el Congreso de la Unión pretende desconocer la lucha de muchos mexicanos que murieron por eliminar la reelección de gobernantes.
Por su parte, el perredista López Rosas dijo que debe darse facultad a los congresos locales para que se amplíen los periodos de gobierno de cuatro a seis años, porque la reelección distraería a los gobernantes de sus funciones y “generaría desconfianza” en la utilización de las finanzas.
El miércoles, durante la entrega del paquete económico al Congreso de la Unión, el presidente Vicente Fox Quesada propuso una iniciativa, que implica modificaciones al artículo 115 constitucional, para la reelección en periodos consecutivos de presidentes municipales, regidores y síndicos.
López Rosas consideró que la reforma al artículo 115 debe ser para facultar a los Congresos de los estados para que establezcan ampliación del periodo de gobierno de acuerdo “al interés de la entidad, que podría ser de cuatro a seis años” y que daría mayor estabilidad a los gobiernos municipales “y a la cristalización de sus proyectos y desechar la posibilidad de reelección”.
Indicó que la reelección es una “actitud que históricamente es rechazada por la sociedad” porque no ha dejado buenas experiencias en el país “y de ahí proviene el no asimilarla como una practica constitucional”.
El también perredista Amador Campos opinó que en lugar de la reelección se debería de ampliar el periodo de gobierno de los alcaldes, el cual de por sí “es corto, es poco; creo que debería de ser por lo menos de cuatro a cinco años”.
Dijo que en tres años de gobierno, un alcalde “no puede desarrollar un poco más, porque apenas va aprendiendo a gobernar uno cuando ya se le acabó el tiempo, esto es de mucho trabajo y sobre todo, saber cómo bajar recursos del gobierno federal”.




