Presentación de los 43 desaparecidos y juicio político a Aguirre, exigen 30 mil en la capital
*En un mitin en el Zócalo, la CETEG anuncia el comienzo del paro de labores y la instalación de un plantón indefinido de maestros en la plaza. Marchan durante cuatro horas estudiantes de normales rurales, profesores y alumnos de la UAG, del Tecnológico, egresados normalistas, de la UPN, integrantes del movimiento 132 y organizaciones sociales. El gobierno del estado asesinó a los estudiantes para que los padres “no manden a sus hijos estudiar a la Normal Rural”, denuncian
Lourdes Chávez
Chilpancingo
Coreando cantos y consignas contra el gobernador Ángel Aguirre Rivero y los políticos, cerca de 30 mil normalistas, maestros de educación básica, universitarios, activistas sociales y simpatizantes del movimiento, marcharon durante cuatro horas en la capital para exigir la presentación con vida de los 43 estudiantes detenidos por la Policía de Iguala, que ahora están desaparecidos.
En pancartas, incluso con insultos, los manifestantes insistieron en el juicio político para el Ejecutivo estatal, o que se separe del cargo por la matanza de estudiantes y la desaparición forzada de 43 alumnos de la normal Raúl Isidro Burgos hace 13 días.
El contingente marchó por el bulevar Vicente Guerrero y alcanzó cinco kilómetros de longitud desde el mercado de la ciudad al carril de norte a sur que conecta, y es paso obligado, a la autopista del Sol, rumbo Acapulco.
A medio camino, los estudiantes de Ayotzinapa exigieron a la diputada del PRD, Rosario Merlín García que se saliera del bloque de familiares de desaparecidos -donde se ubicó- y se fuera con las organizaciones políticas que se manifestaron en la retaguardia de la protesta. Se dijo que la perredista “sólo había ido a tomarse la foto”.
Los manifestantes partieron de la avenida Insurgentes, al norte de la ciudad, a las 12 del día y tomaron un carril del bulevar que conecta a la autopista del Sol, avanzaron alrededor 5 kilómetros cuando el último bloque salió del punto de partida.
Fuentes de Gobernación estatal manejaron cifras variadas sobre los manifestantes, primero dijeron que eran 5 mil, luego 10 mil, otro estimó que eran entre 15 y 20 mil personas. Los organizadores hablaron de 50 mil.
Durante 25 minutos, los manifestantes bloquearon los dos sentidos del bulevar que conecta a la autopista, mientras ingresaban a la calle lateral para entrar a la avenida Lázaro Cárdenas y dirigirse al centro de la ciudad.
Ahí hubo un mitin donde el secretario general de la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación Guerrero (CETEG), Reyes Ramos Guerrero, anunció el comienzo del paro de labores en el sector educativo -aunque todavía hacen campañas en las regiones-, y la instalación de un plantón indefinido de maestros en la plaza Primer Congreso de Anáhuac de esta ciudad.
En la vanguardia de la marcha estuvieron los familiares de los jóvenes desaparecidos demandando su presentación con vida, tras ellos, los normalistas de Ayotzinapa, luego los egresados de la misma institución, maestros movilizados de la CETEG de diferentes regiones, y la sección 18 del Sindicato Único de Servidores Públicos del Estado de Guerrero (SUSPEG).
Tras los docentes marcharon los universitarios, la mayoría estudiantes de distintas unidades académicas de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG), muy entusiastas. Al grupo de Ciencias Químicas Biológicas lo encabezó una joven con bata blanca manchada de rojo, simulando sangre. El contingente universitario era de alrededor de 2 mil ciudadanos.
En el Congreso local se sumaron unos 40 estudiantes del Instituto Tecnológico de Chilpancingo (Itech), que no acostumbran participar en protestas. Además de los integrantes del Frente de Normales Públicas del Estado Guerrero (FUNPEG), estudiantes de la Universidad Pedagógica Nacional (UPN) de Tlapa y Chilapa, del movimiento 132 de jóvenes de Acapulco y una representación de la ciudad de México.
Entre las organizaciones, se observó a la Policía Comunitaria de Tixtla, que pertenece a la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias (CRAC) de la casa de Justicia Mi Patria es primero, policías comunitarios de Olinalá abanderados con el rostro de la comandante Nestora Salgado García, que la semana pasada envió un mensaje a los normalistas desde el penal federal de Tepic, Nayarit. En un mensaje grabado que sus familiares compartieron con El Sur, dijo que de ser libre marcharía con ellos en la exigencia de justicia.
También estuvieron el Colectivo Contra la Tortura y la Impunidad (CCTI), la Asamblea Popular de los Pueblos de Guerrero (APPG), la Fundación Lucio Vive de Coyuca de Benítez y Acapulco, el Frente de Defensa Popular (FDP) y el Movimiento de Regeneración Nacional (Morena).
Un centenar de campesinos del municipio de Tecoapa se manifestaron porque ocho jóvenes de sus comunidades que se encuentran entre los 43 estudiantes desaparecidos de Ayotzinapa en Iguala y, con una manta, damnificados de Acatepec exigieron el esclarecimiento de los crímenes contra normalistas, entre otros.
Enojo e indignación por
la matanza de estudiantes
Las consignas de los manifestantes y las leyendas expresaron enojo e indignación durante la protesta, en particular contra el gobernador: “Aguirre, los valientes no asesinan”, “si Figueroa cayó, Aguirre por qué no”, “Aguirre, borracho, devuelve a los muchachos”, “fuera Aguirre, líder del narco en Guerrero”, “Aguirre Rivero, te pasaste de culero”, entre otras más agresivas.
En las pancartas se leían expresiones como: “no estamos completos, faltan 43 estudiantes”, “Ayotzi, tu lucha es mi lucha”, “Guerrero es una cajita repleta de cuerpos desmembrados” (en alusión a la canción regional); “no le temo a la represión del gobierno, le temo al silencio del pueblo”, “cuando la tiranía se hace gobierno, rebelarse es un derecho”.
Entre las denuncias políticas, destacaron “cárcel para los narcopolíticos”, “alto a los crímenes de Estado”, “la mafia del PRD es enemiga de Ayotzinapa y los luchadores sociales”, “ni perdón ni olvido, cárcel a Abarca”, se leía del alcalde prófugo de Iguala de extracción perredista, “pueblo despierta, aquí tienes la muestra”.
En la protesta hubo pintas en espacios públicos como bardas, sobre la carretera y muros de contención, así como en algunas tiendas Oxxo, con estas leyendas: “diputados y senadores no nos representan”, “me dueles Guerrero”, “el brazo armado del narcogobierno, Bernardo Ortega (presidente de la Comisión de Gobierno del Congreso local) y (José Luis) Abarca (alcalde prófugo de Iguala)”.
Hay guerra de baja intensidad en Guerrero: Ayotzinapa
En el mitin, un representante de Ayotzinapa denunció que hay una guerra de baja intensidad contra los estudiantes y luchadores sociales, a quienes están matando con total impunidad, porque a quienes detentan el poder “no les conviene que el estudiante se rebele, porque perderían todo lo que han acumulado”.
Los estudiantes convocaron a la población y padres de familia a rebelarse, “no por la Normal Rural, háganlo por su familia, por sus nietos y por la vida de perro que vamos a tener si dejamos que gente como Enrique Peña Nieto y Aguirre sigan representándonos”.
Un padre de familia denunció la incapacidad de las autoridades estatales y federales para gobernar, “queda demostrado, Ángel Aguirre reprime desde que llegó al poder… golpeó a maestros en el Centro de Convenciones en el 2011, asesinó a dos normalistas en un desalojo policiaco el 12 de diciembre (de ese mismo año), y el 26 de septiembre hay nuevos crímenes que llenan de tristeza y dolor”.
Aseguró que están matando a estudiantes para aterrorizar a los padres, “para que no manden a sus hijos estudiar a la Normal Rural”.
Con el rostro cubierto, otro padre recriminó a Aguirre que no haya prevenido el atentado contra sus hijos, que no garantice su seguridad y diga que fueron acribillados, “así le paga a los jóvenes, que no se estén burlando de nosotros, queremos justicia, porque cada uno de los jóvenes están vivos”, dijo sobre las versiones de que los 28 cuerpos hallados en fosas clandestinas en Iguala pudieran ser de los desaparecidos.
La regidora de Iguala, Sofía Lorena Mendoza, pareja del luchador social asesinado hace un año y medio en Iguala, Arturo Hernández Cardona, subrayó que nada hizo el gobernador, el presidente de la República ni el Congreso local para desaforar al alcalde prófugo José Luis Abarca Velásquez, cuando ella lo demandó a los diputados, a pesar de que hay un testigo que vio al presidente municipal matar al activista.
El Colectivo Contra la Tortura y la Impunidad denunció que el estado dirige la investigación de los normalistas asesinados y desaparecidos hacia el crimen organizado para deslindar a la clase política de los hechos de violencia y prevalezca la impunidad.
El representante subrayó que la exigencia urgente es la presentación con vida de 43 normalistas, la justicia para los estudiantes muertos y para cada persona que ha sido violentada en sus derechos, y dio la bienvenida a los jóvenes que acudieron al movimiento, porque la mayoría de las personas que se quedaron hasta el final de la manifestación fueron los estudiantes.




