Tras 44 años de ser sede del deporte acapulqueño, cierra sus puertas el Frontenis Club
Sólo sobreviven los recuerdos de gloriosas victorias de los Marrón y los Chávez
Xavier Rosado
Era la noche del 16 de septiembre de 1960 y la algarabía iba más allá del edificio del Frontenis Club en la calle Monte Blanco.
El flamante fraccionamiento Hornos Insurgentes añadió una joya más a sus terrenos al culminarse la construcción del Frontenis Club, que a las 22 horas se inauguró con la inversión del ingeniero Eduardo Marrón y ante la presencia de celebridades acapulqueñas como el dandy Teddy Stauffer, gerente del bar La Perla del hotel El Mirador, Mario Palazuelos, Jesús Fares y el padre Jorge Parra, quien dio la bendición al lugar.
Dicha gracia fue concedida de tal buena fe, que el lugar duró en funciones 44 años, como un escenario de las mayores glorias del frontenis en Acapulco; sin embargo, como todo ciclo, el del Frontenis Club ha concluido dejando una estela de buenos recuerdos, glorias del deporte, campeones mundiales, incontables torneos y sin duda, la gran nostalgia que causa la pregunta: ¿qué pasará con el frontenis local sin una cancha que albergue a los aficionados?
Las puertas del Frontenis Club cerraron definitivamente el último día del pasado mes de agosto, debido a lo costoso de mantener un centro deportivo sin el auspicio de nadie, más que de los dueños, la familia Marrón y por supuesto, de sus clientes, los aficionados.
Desafortunadamente la época de oro del frontenis en Acapulco ya pasó. En los cuarentas y cincuentas, el también llamado deporte de la pelota vasca tuvo su auge entre las familias pudientes de México, a tal grado que las vistosas construcciones fueron apareciendo en residencias en las Lomas y el Pedregal en la capital y aquí, uno o dos en Las Brisas.
Pero el deporte fue decayendo sin que hubiera una continuidad en las generaciones jóvenes. Hoy lo ven los administradores, hijos del fundador, Pilar y Jorge Marrón Orozco, cuyos padres jugaron toda su vida este deporte (don Eduardo a sus 84 años todavía lo juega), y se dan cuenta de que a pesar que sus hijos practican el frontenis, son una minoría, ya que se ha convertido, por lo menos en la localidad, en un deporte “de viejitos”, cada vez menos popular porque no hay una cancha por lo menos, por colonia, como debería ser el caso.
A esta decadencia se debió que las imponentes canchas, con muros de casi 10 metros de altura, un largo de 30 metros y de 14 metros de ancho, hayan sido ofertadas para su renta como canchas de futbol rápido, desde hace ya más de 10 años.
Cuatro décadas de gloria en el frontenis
El Frontenis Club de Acapulco S.A. surgió por la iniciativa de la señora Melly Orozco de Marrón, quien fue una de las pioneras de este deporte en la ciudad de Pachuca. Al mudarse a Acapulco con su esposo en 1949, se dieron cuenta de la necesidad de una cancha de frontenis en el puerto, por lo que 11 años después se concretaron sus sueños con la construcción del club en la calle Monte Blanco, proyecto que se llevó una inversión de un millón de pesos.
En 1963 se organizó el primer Campeonato Nacional de la Primera Fuerza de Frontenis, en el que ganó la estrella nacional de singles, José Veneno Becerra, quien fuera campeón nacional invicto durante más de 15 años.
El Frontenis Club adquirió prestigio nacional bajo la promoción de su fundadora y destacaron los jugadores acapulqueños Jorge Marrón Orozco, hijo de Melly y Eduardo y Carlos Pocholo Chávez quienes participaron en torneos municipales, estatales y contra clubes del Distrito Federal y de otras entidades del país.
Al fallecer Melly Orozco, en 1973, comenzaron los torneos que llevan su nombre en honor a la precursora del reporte de la raqueta. Estos torneos se organizaron anualmente durante 25 años consecutivos (hasta 1998), logrando captar audiencias hasta de 800 personas y más de 120 parejas por torneo.
Una de las figuras locales del frontenis, Jorge Marrón, tiene su estrella en el Paseo del deporte frente a la Casa de la Cultura en la Costera y en el Salón de la Fama del Deporte, en la ciudad de México, debido a que conquistó la victoria sobre 12 países en el campeonato Mundial en Biarritz, Francia en 1978 y en Victoria, España, en 1986 además de incontables torneos y presentaciones nacionales.
Desaparece el frontenis en Acapulco
Uno de los aficionados del deporte en Acapulco y asiduo cliente del Frontenis Club fue Rodolfo Rudy Tapia Pineda, quien organizó un convivio de despedida y partidos amistosos entre los veteranos e hizo un llamado al próximo gobernador de Guerrero, (sin importar cuál de los candidatos resulte electo) a que construya una cancha pública en donde los frontenistas locales tengan dónde practicar la pelota vasca.
La cancha cerró sus puertas el 31 de agosto debido a que el local fue vendido por sus dueños a los propietarios del Colegio La Paz, que ampliarán sus instalaciones con el predio que incluye dos canchas de frontenis profesionales (y de futbol rápido), una de squash, así como un área de baños, regaderas y administración.
“Realmente estamos muy decaídos con la noticia de que se va a cerrar el frontenis”, lamentó Rudy Tapia, “pero ¿qué se le va a hacer?, es una lástima que desaparezca un lugar donde han venido a dejar el estrés todo tipo de personalidades como políticos, actores, futbolistas y sobre todo, gente de la localidad que aquí encontraba un rato de deporte y sana convivencia”.
“Aquí llegaron a jugar José Francisco Ruiz Massieu con su hermano Armando, el brody Jorge Campos, Oscar Athié, Jorge Rivero, Andrés García, Efrén Leyva y el ex gobernador Catalán Calvo, Eloy Cavazos y Hugo Sánchez”, comentó el aficionado.
Consideró inadmisible que solo existan otras dos canchas privadas en Acapulco, una en Costa Azul y otra en Las Brisas. “No es posible que en Ometepec, en Atoyac y en Petatlán haya más canchas de frontenis que aquí en el puerto”.
Lamentó que durante 44 años jugadores de la localidad hicieron uso de las instalaciones del frontenis, sin embargo, en ningún momento se les ocurrió unirse y solicitar a las autoridades la construcción de una cancha de frontenis.
“Hoy que son tiempos electorales quiero invitar al futuro gobernador y a las empresas privadas a que vuelva la mirada hacia el deporte del frontenis en Acapulco, yo sé que hay muchas carencias en Guerrero, pero el deporte es un rubro que no hay que desatender, sobre todo entre los jóvenes, para que no tomen rumbos equivocados”, finalizó.




