No se atienden las afectaciones en Cocula a más de un año de Manuel e Ingrid, reclama el alcalde
Alejandro Guerrero
Cocula
El alcalde priista de Cocula, César Miguel Peñaloza Santana reclamó que a más de un año de la tormenta Manuel y el huracán Ingrid, los gobiernos estatal y federal no atendieron las afectaciones en cinco comunidades que siguen incomunicadas por la caída de puentes ni la reubicación de familias de Tlalnipatlán, donde medio pueblo se hundió.
En el Palacio Municipal, el edil priista dijo que en Tlalnipatlán seis viviendas resultaron afectadas con el hundimiento del cerro por el reblandecimiento de la tierra. Además, se hundió una calle y “está por colapsarse la única entrada que queda, lo que dejaría incomunicados a los pobladores”.
Dijo que por el hundimiento fueron reubicadas seis familias, a las cuales hasta ayer no se les había dado la vivienda que a través de la Sedatu se les reconstruiría, “esas familias afectadas están rentando o viviendo con familiares ante las afectaciones de sus viviendas”.
Mencionó que en la comunidad de Nuevo Balsas “quedo pendiente” la rehabilitación de 4 kilómetros de tubería de agua potable.
“Hago un llamado a Conagua, aunque reconozco que no fue un problema de Conagua porque en ese tiempo el problema de inseguridad eran muy grave y no pudieron entrar”. Lamentó que “ahora que hay las condiciones de seguridad, ya no existen los recursos”. Estimó que se requiere una inversión de más de 3 millones de pesos para la rehabilitación de la línea, con lo cual no cuenta el municipio.
Informó que actualmente la población, de más de mil habitantes, “está sufriendo mucho por el desabasto de agua potable”.
Mencionó que también está pendiente la construcción de cuatro puentes que fueron destruidos por el río Cocula, el cual se salió más de 20 metros de su cauce.
Dijo que en este caso las comunidades afectadas son La Mohonera, Puente Río San Juan, Tecomatlán y San Bartolo, comunidades que con la crecida del río quedan incomunicadas, lo que orilló a los pobladores a construir sus propios puentes hamacas para cruzar.
Mencionó que en el caso de Tecomatlán, donde viven unas 150 familias, cuando crece el río la gente queda totalmente incomunicada y se tienen que esperar hasta que el nivel del agua descienda o tienen que caminar un largo tramo para llegar hasta la cabecera municipal, lo cual complica la situación cuando hay personas enfermas o con picaduras de alacrán.
En la comunidad de La Mohonera, donde el río también derribó el puente, los pobladores construyeron una hamaca unos 300 metros más debajo de donde estaba el puente y por el que diariamente atraviesan campesinos, amas de casa y estudiantes.
El alcalde priista reconoció que las cerca de 14 familias que utilizan diariamente la hamaca están en constante peligro ante el riesgo de que ésta vaya a colapsar.




