Comparte Luis Zapata la génesis de su novela El vampiro de la colonia Roma
Con un homenaje al escritor por el 35 aniversario de la publicación de su texto clásico en la literatura nacional, cerró sus actividades el Festival del Libro y la Palabra Acapulco en su Tinta
Óscar Ricardo Muñoz Cano
Como última actividad del Festival del Libro y la Palabra Acapulco en su Tinta se le rindió un homenaje al escritor Luis Zapata por los 35 años de existencia de El vampiro de la colonia Roma, novela que se transformó en un clásico de la literatura mexicana y que arropó desde su aparición sin pretenderlo a la comunidad gay.
En medio de unas 70 personas que se dieron cita en el Centro Cultural Acapulco, el escritor aprovechó para recordar, entre otras cosas, cómo es que se escribió la historia de Adonis García, su protagonista, un homosexual que se dedica a la prostitución, que además dijo, está basado en una persona de la vida real.
Antes, hicieron su presentación la poeta Coral Bracho, premio Villaurrutia 2003, y que externó su solidaridad por los hechos en Iguala, y el también poeta y catedrático, español Juan Antonio Masoliver, quien en su caso lamentó no poder opinar acerca de la violencia en México debido a su calidad de extranjero.
Asimismo se presentaron los escritores Nadia Villafuerte, Édgar Pérez, Mario Heredia y Juan Mireles, al tiempo que también hubo actividades en el Paralibros Papagayo con la presencia de autores como León Guillermo Gutiérrez, Claudina Domingo o Christian Peña.
El homenaje a Zapata se dio en compañía de los escritores José Dimayuga, León Guillermo Gutiérrez y el periodista Misael Habana, quienes externaron sus puntos de vista acerca de la novela publicada en 1979 y de su autor.
Mientras Misael Habana explicó un poco acerca del contexto alrededor de la novela, esto es, los años de la represión política, de las desapariciones forzadas, de la repulsa contra la comunidad gay a finales de los 70 y principios de los 80 durante el periodo presidencial de José López Portillo, León Guillermo profundizó un poco acerca de la forma y el fondo de la novela.
“La novela se convirtió en la Biblia de la militancia (gay) que además se escribió con un discurso diferente”, dijo Misael Habana.
En El vampiro de la colonia Roma, leyó León Guillermo, “Luis Zapata de manera abrupta irrumpe y arroja sobre la doble moral de la sociedad mexicana la visibilidad de lo que se esmeraba por ocultar en el rincón del clóset: la práctica cotidiana de la homosexualidad en todas las esferas sociales. La homosexualidad como todo acto erótico y sexual es una conducta en la que el cuerpo es el gran protagonista”.
Por su parte José Dimayuga también dio lectura un texto con el que narró cómo es que primeramente leyó el libro, luego de juntar el dinero suficiente y lograr la intimidad necesaria para no sentirse sonrojado con las escenas sexuales, y después cómo es que conoció al autor, quien apenas y le dirigió la palabra en un baile en la capital del estado para después, luego de muchos años, convertirse en grandes amigos.
Además, hubo oportunidad de que se leyera un fragmento del libro a cargo del actor Enrique Caballero, quien con sus gestos y ademanes logró los aplausos de los presentes incluidos los del propio Zapata.
Ya en confianza Zapata recordó entre otras cosas que conoció al personaje en quien basó el de la novela; “se llamó Osiris Pérez y cuando escribí la novela busqué que tuviera un nombre equivalente” y dio cuenta de cómo es que se hicieron amigos al grado de que Osiris le reveló diversos detalles de su vida hasta que se pusieron de acuerdo en que Zapata escribiera su vida “donde grabamos alrededor de seis horas de pláticas” y después, dijo, buscó el formato para trabajar en su proyecto.
Asimismo, mencionó que gente como Gustavo Sáenz leyó su texto antes de que incluso pensara en publicarlo y que alguien le propuso que lo metiera a concurso, mismo que ganó: Premio Grijalbo de novela, 1978.
Luego de revelar que por ejemplo Juan Rulfo acaso mencionó que El vampiro de la colonia Roma era un reportaje mediano, no pudo ocultar su beneplácito por el éxito editorial del libro.
Así, y entre risas y recuerdos, que incluyeron viajes, chistes y malos ratos, Zapata recibió al final de manos del secretario de Cultura, Arturo Martínez Núñez, un reconocimiento por su participación.
El Festival del Libro y la Palabra Acapulco en su Tinta se llevó a cabo entre el 8 y 11 de octubre y se dedicó a los 100 años de José Revueltas; lecturas, presentaciones de libros y cursos, fueron las actividades principales del festival que organizó la Secultura.




