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Los ataques a normalistas fueron para dar un “escarmiento” a los luchadores sociales: EPR

*En un comunicado plantea que es un crimen de lesa humanidad del que no se puede responsabilizar al crimen organizado. Advierte sobre la posibilidad de que el pueblo termine por hacer justicia por propia mano

Rosalba Ramírez García

Chilpancingo

El Ejército Popular Revolucionario (EPR) emitió ayer un comunicado en respaldo de los estudiantes de la Normal Rural Raúl Isidro Burgos de Ayotzinapa, en el que advierten al Estado que el pueblo se hará justicia por su propia mano y exigió que presente con vida a los 43 estudiantes desaparecidos por policías municipales de Iguala.
El grupo guerrillero niega en su comunicado que sea “la delincuencia organizada” la responsable de los asesinatos y desapariciones de los normalistas.
Llamaron a “realmente hacer justicia” en el caso de acuerdo a protocolos internacionales tipificando los “crímenes cual son, crímenes de Estado y de lesa humanidad.
Afirman que el Estado “desde su lógica criminal” violentó a los estudiantes normalistas como una manera de dar un “escarmiento”, de enviar un mensaje de terror a los que “se organizan y defienden sus derechos”, ese es el motivo por el que “torturaron brutalmente y desollaron en vida a uno de los normalistas que posteriormente apareció asesinado”.
“Esto de ninguna manera puede ser obra del mítico “crimen organizado”, ni mucho menos es un simple “incidente”, se trata de una masacre, de un crimen de Estado, de un crimen de lesa humanidad perpetrado dolosamente por los cuerpos policiacos, militares y paramilitares como parte de la política de terrorismo de Estado que se aplica de manera sistemática en México”, señala el escrito.
Negaron que las agresiones fueran por una “confusión”, porque supuestamente fueron confundidos los estudiantes con “sicarios” de otro bando, negaron que el hecho sea obra del crimen organizado y apuntan que quienes se “empeñan en esta falsedad, ingenua o deliberadamente hacen eco de las pretensiones del Estado, hacen eco de los embustes del priismo asesino de siempre y el perredismo caciquil de Guerrero que actúa al igual que el priismo”.
Criticaron a los gobernantes, funcionarios, políticos de oficio y politicastros que “se rasgan las vestiduras, fingen dolor públicamente pero en el fondo se regocijan de lo acontecido en Iguala”, los llamaron “siniestros personajes” que pretenden eludir la responsabilidad del Estado y la suya en lo personal en este crimen de lesa humanidad.
El EPR hace un recuento de hechos violentos contra dos integrantes de la sección 22 de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) de Oaxaca que fueron baleados en la madrugada del sábado 27 en Salina Cruz, donde asesinaron a uno de ellos y dejaron a otro gravemente herido; y en Michoacán el domingo 28, donde en la cabecera municipal de Purépero balearon a una manifestación de pobladores que protestaban frente a la presidencia municipal, dejando un saldo de tres heridos.
Y preguntaron si eso es ¿coincidencia y casualidad? y responden que “son actos de terrorismo de Estado que se engarzan con la masacre y desaparición forzada en Iguala, Guerrero, como parte de una ofensiva policiaco-militar-paramilitar en el contexto nacional”.
Ante “la ofensiva permanente oligárquica gubernamental de agresión tras agresión, asesinato tras asesinato, masacre tras masacre y la interminable ola de desapariciones forzadas por motivos políticos y sociales, que cada cual desde su trinchera de lucha haga lo necesario para lograr la presentación con vida de estos 43 jóvenes normalistas y todos los detenidos-desaparecidos de ayer y hoy, que cada cual desde sus propias formas de lucha dé su mejor esfuerzo para frenar esta ofensiva”.
Y entonces advirtieron que “nosotros desde nuestras formas y trinchera haremos lo propio”.
Y enviaron el mensaje al “Estado burgués mexicano, sus personeros y apologistas”, que no les sorprenda cuando “el pueblo se haga justicia por cuenta propia”, porque afirmaron que se le viene orillando a ello “desde hace décadas”.
A los políticos “de oficio y paleros del régimen” les pidieron que hagan conciencia de su actitud “y asuman las consecuencias de sus actos”, se refieren también a “las plumas mercenarias e inquisitorias” en referencia a los comunicadores que “se han dedicado a criminalizar la protesta social y popular, no se quejen cuando la ira, la rabia y el odio de clase con que se han conducido se vuelva contra sí”.
Convocaron al pueblo mexicano para que se mantengan alerta, ante el riesgo de que en otros estados se cometan crímenes de lesa humanidad como el acontecido en Iguala, sobre todo en aquellos estados de algidez política y tradición de lucha.
Manifestaron su solidaridad con los familiares de las víctimas de este “abominable crimen de Estado, entendemos y comprendemos su dolor e indignación, les decimos que no están solos, que tienen el respaldo humano, moral y político del pueblo mexicano, que transformemos juntos el dolor y la impotencia en lucha organizada y decidida contra este régimen opresor y represor, sepan que la justicia popular tarde o temprano pero inexorablemente llegará”.
En el caso de la presunta renuncia o juicios políticos contra funcionarios de segundo y primer nivel, incluso del gobernador se requiere la aplicación de la justicia de acuerdo a protocolos internacionales tipificando los “crímenes cual son, crímenes de Estado y de lesa humanidad, si es que en verdad se quisiera hacer justicia”.

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