Los destrozos en el Palacio, respuesta a la agresión de policías, dicen normalistas
Jacob Morales Antonio
Chilpancingo
Estudiantes de la Normal Rural Raúl Isidro Burgos de Ayotzinapa afirmaron que los destrozos al Palacio de Gobierno que terminaron en el incendio del edificio Tierra Caliente, fue en respuesta a la agresión de los trabajadores retenidos y de los policías antimotines que envió el gobierno del estado.
A las 11:50 de la mañana los estudiantes con los rostros cubiertos tomaron los micrófonos de las estaciones de radio Capital Máxima, ABC Radio y Radio Universidad, donde informaron a la población de los pocos avances de la búsqueda de sus compañeros y demandaron la presentación con vida de los 43 normalistas detenidos-desaparecidos por policías en Iguala la noche del 26 y madrugada del 27 de septiembre.
Reiteraron su demanda de la renuncia del gobernador Ángel Aguirre Rivero, castigo a los responsables materiales e intelectuales de la matanza y agresión que sufrieron, de las que acusan al gobernador, al presidente municipal con licencia y prófugo José Luis Abarca Velázquez y al secretario de seguridad Pública de ese municipio, Felipe Flores Velázquez.
Del ataque al Palacio de Gobierno afirmaron que “nosotros simplemente hacíamos una manifestación para exigir la aparición de nuestros 43 compañeros. El gobierno respondió con antimotines, pero llegó la represión… nos vimos en la necesidad de actuar”.
Afirmaron que la protesta se debió al dolor e impotencia de que no han aparecido sus compañeros, “nosotros los seguimos esperando con vida”, y pidieron a la población unirse a la lucha.
También desmintieron que hayan quemado una bandera, y afirmaron que como patriotas respetan los símbolos nacionales y la constitución.
Al término pidieron a la población orar por sus compañeros para que regresen con vida a sus casas y a la escuela. Ésta es la séptima ocasión en que los normalistas de forma pacífica acuden a las radiodifusoras para informar a la sociedad, tras la desaparición de sus compañeros.
El lunes los normalistas acompañados de padres de familia de los desaparecidos, cerraron los cinco accesos del Palacio de Gobierno y retuvieron a los trabajadores hombres durante siete horas, éstos salieron tras agredir a los normalistas con piedras y después los estudiantes, molestos, irrumpieron en el inmueble.




