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Ocupa Guerrero el décimo lugar en el país en la realización de mastografías, informa el INEGI

*De acuerdo con cifras dadas a conocer por el organismo a propósito del Día Mundial del Cáncer de Mama que se conmemora hoy, la entidad, junto con Hidalgo y el Estado de México, tiene la detección de nuevos casos de neoplasias mamarias más baja del país

Karla Galarce Sosa

El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) informó que Guerrero ocupa el décimo lugar en el país en la realización de mastografías, por debajo de Tamaulipas y arriba de Chiapas.
De acuerdo con cifras difundidas a propósito del Día Mundial del Cáncer de Mama que se conmemora hoy 19 de octubre, la dependencia federal informó que por entidad federativa, durante 2013 los estados con el mayor número de casos nuevos de tumores malignos de mama son Campeche –con 119 casos por cada 100 mil mujeres de 20 años y más–, Aguascalientes –que registró 53.91 de cada 100 mil– y Jalisco –con 50.26 de cada 100 mil–; mientras que en Hidalgo, Guerrero y Estado de México, la detección de nuevos casos de neoplasias mamarias es la más baja del país con 9.90, 8.19 y 8.04 casos por cada 100 mil mujeres de ese grupo de edad, respectivamente.
En el texto se observa que de las 32 entidades del país, la mitad de ellas presentan una incidencia superior a la media nacional, incluido Guerrero.
Por entidad federativa, Coahuila tiene la tasa más alta de mortalidad por cáncer de mama entre mujeres mayores de 20 años, con 28.58 por cada 100 mil, superando ligeramente al Distrito Federal, con 20.12 y a Sonora con 19.75 fallecimientos por cada 100 mil mujeres.
Por otro lado, se detalla que Quintana Roo, Campeche y Oaxaca, son los estados con las tasas más bajas con 8, 7.6 y 7.13 decesos por cada 100 mil mujeres de 20 años y más, respectivamente.
Se detalla que en el norte del país, así como en Jalisco, Colima, Aguascalientes, Morelos y el Distrito Federal, presentan tasas superiores a 15.92, mientras en el sur, no rebasan el 10.69 muertes.
Se explica que en México, según la Norma Oficial Mexicana NOM-041-SSA2-2011 para la Prevención, Diagnóstico, Tratamiento, Control y Vigilancia Epidemiológica del Cáncer de Mama, se deben contemplar tres medidas de detección: la autoexploración, el examen clínico de las mamas y la mastografía. La autoexploración debe realizarse a partir de los 20 años, el examen clínico a partir de los 25 años y la mastografía de los 40 a los 69 años, cada dos años. En las mujeres mayores de 70 años, la mastografía se realiza bajo indicación médica ante antecedentes heredofamiliares de cáncer de mama; este estudio no se recomienda en mujeres menores de 40 años, pero puede realizarse si existe algún indicio de alteración de los senos en el examen clínico de mamas.
Durante 2012, las entidades que realizaron el mayor número de mastografías en instituciones de salud públicas fueron el Distrito Federal con un 34.3 por ciento del total en el país, Nuevo León (que realizó un 7.8 por ciento) y Veracruz (con 5.6 por ciento), mientras que en el otro extremo se encuentran Tabasco, Tlaxcala (0.5 por ciento cada una) y Campeche (0.3 por ciento).
Se indica que “las campañas anuales de mastografías de tamizaje, dirigidas a las mujeres de 40 años y más fueron instauradas hace más de 20 años en países desarrollados y en México se ha realizado un gran esfuerzo en los últimos años para cubrir al mayor número de mujeres de esa edad, lo que permite una detección temprana de cáncer de mama en mujeres aparentemente sanas, mejorando la atención oportuna y la calidad de sobrevida, además de constituir una de las medidas más importantes frente a esta enfermedad”.
Se añade que la mastografía además de ser útil para el tamizaje, es un examen de diagnóstico, que se realiza para evaluar el estado de salud de la mujer cuando existe alguna sospecha o síntomas clínicos de cáncer mamario.
“En este diagnóstico es relevante conocer el estado del tumor, que es la gravedad o avance del mismo, el cual se determina con base en el tamaño o extensión y su diseminación en el cuerpo, lo que permite planificar el tratamiento a seguir y el pronóstico de la persona. Para el cáncer de seno, los estadios son cinco, que van del 0 que es un cáncer in situ o focalizado al IV, donde el cáncer se ha diseminado a otras partes del cuerpo, generalmente a los huesos, pulmones, hígado o cerebro”.
En 2012, continua el texto, el cáncer de mama es la principal causa de morbilidad hospitalaria por tumores malignos entre la población de 20 años y más (19.4 por ciento) y en las mujeres tres de cada 10 son hospitalizadas por esta causa, en tanto que en los varones representa apenas 1.2 por ciento.
Durante el año pasado, continúa el informe, la incidencia más alta de neoplasias mamarias se presenta en las mujeres de 60 a 64 años fue de 67 casos nuevos por cada 100 mil mujeres del mismo grupo de edad, seguidas por las del grupo de 50 a 59 años con 53 casos nuevos y de las de 45 a 49 años fueron 46 casos nuevos. “Estos datos concuerdan con lo reportado a nivel internacional, donde se señala que son las mujeres mayores de 40 años en quienes principalmente incide la enfermedad, aunque se ha encontrado que en países de bajos y medianos ingresos se está dando un incremento de casos en mujeres en edad reproductiva que es de 15 a 49 años.
Se destaca que el cáncer de mama, es uno de los cánceres que junto con el cervicouterino, el bucal y el colorrectal tienen tasas de curación elevadas cuando se detectan de forma temprana y se tratan adecuadamente, por tal motivo, un diagnóstico de cáncer de mama no debe significar una sentencia de muerte. A nivel internacional, la OMS fomenta programas que permitan la detección temprana, ya sea mediante la sensibilización (uso de la autoexploración mamaria) y de preferencia por medio de las mastografías de tamizaje.
Se añade que en México se implementa una estrategia combinada en la cual se promueve la autoexploración mamaria y la mastografía de tamizaje, tratando de cubrir a la mayor cantidad posible de mujeres de 40 años y más, que como se observa, son las que tienen mayor riesgo de padecerlo. “El Programa Sectorial de Salud 2013-2018, plantea dentro de la Estrategia 2.5 Mejorar el proceso para la detección y atención de neoplasias malignas, principalmente cáncer cérvico-uterino, de mama y próstata, la promoción y focalización de acciones para la detección temprana de esta enfermedad y como parte de las estrategias transversales con perspectiva de género, el desarrollo de protocolos y códigos de conducta para los prestadores de servicios de salud, con la finalidad de que brinden una atención sin discriminación ni misoginia”.

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