Periódico con noticias de Acapulco y Guerrero

Xavier Carreto A.

¿Qué pasa con la educación superior en Guerrero?

Por cuarto año consecutivo el periódico Reforma, a través de su suplemento mensual Universitarios correspondiente a agosto, publicó cuáles son las mejores universidades 2004-2005, que tomó en consideración a 15 carreras universitarias de 46 instituciones públicas y privadas de la zona metropolitana de la ciudad de México, con base en las evaluaciones de empleadores, profesores y estudiantes. Estos tres grupos de personas fueron previamente seleccionados, y en el caso de los empleadores se preparó una relación de dos mil 890 empresas y centros de trabajo que incluye los principales giros y actividades laborales de estas 15 licenciaturas evaluadas. Se procedió de manera similar con los grupos de profesores y de alumnos.

Destacan en los resultados de este trabajo la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y el Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM). En el caso de la primera es la mejor institución para hacer estudios superiores en Arquitectura, Psicología, Química Farmacéutica y Diseño Gráfico. El tecnológico tiene las primeras posiciones en los estudios de las carreras de Contaduría Pública, Ingeniería Industrial, Ingeniería en Sistemas y Administración de Empresas. Asimismo, la mejor institución para estudiar Actuaría y Economía es el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM).

Por otro lado, el Consejo para la Acreditación de la Educación Superior (Copaes) dio a conocer el pasado 22 de agosto los Programas Educativos Acreditados de las Instituciones de Educación Superior Públicas y Privadas de todo el país, es decir cuáles son las licenciaturas que han recibido la acreditación del organismo respectivo por haber cumplido integralmente con los requisitos que debe satisfacer un programa de buena calidad. Esta acreditación se otorga una vez que expertos académicos han realizado rigurosos procesos de evaluación a cada uno de los programas educativos que ofrecen. Tenemos por ejemplo que la carrera de medicina la certifica el Consejo Mexicano para la Acreditación de la Educación Médica, AC (Comaem). A las licenciaturas de Contaduría Pública y Administración de Empresas les da el visto bueno el Consejo de Acreditación de la Enseñanza de la Contaduría y Administración, AC.

En la lista de la Copaes no aparece acreditada ninguna de las licenciaturas que se cursan en las instituciones de educación superior públicas y privadas en el estado de Guerrero, o sea que no hay una sola carrera universitaria guerrerense que tenga la aprobación de este organismo encargado de certificar los estudios de ese nivel en el país. No solamente a la UAG hay que reclamar esta situación, sino también a la Loyola del Pacífico y a la Americana de Acapulco, las dos universidades privadas más reconocidas en el estado.

En cuanto a los estudios de posgrado, tampoco encontramos en el Padrón de Excelencia del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), que certifica los estudios en este nivel, a ninguno de los pocos programas de posgrado que se ofrecen en el territorio guerrerense.

Por su parte, el coordinador general de los Comités Interinstitucionales para la Evaluación de la Educación Superior (CIEES) y secretario técnico del Copaes, Javier de la Garza Aguilar, a quien se le considera el auditor de la calidad académica de las universidades mexicanas, ha dado a conocer los reportes de las fortalezas y debilidades de las carreras que se imparten en nuestras universidades. Respecto a la universidad que más interesa a los guerrerenses, la Autónoma de Guerrero, de la Garza Aguilar señala entre sus debilidades su alto activismo político, el cual, sabemos, tiene más de 30 años que se práctica de manera preponderante en lugar de privilegiar las actividades académicas en esta institución. Asimismo, es débil por los recursos que recibe, los cuales están por debajo de la media nacional. Por nuestra parte, agregaríamos que los directivos de las llamadas Unidades Académicas de nuestra universidad, manejan de manera muy discrecional los recursos propios que ingresan en cada una de ellas por concepto de inscripciones cuyos montos establecen de acuerdo con su particular punto de vista. Entre las fortalezas de la UAG, se tiene a su programa de cómputo.

Tratándose de universidades públicas estatales, destaca la Universidad Autónoma de San Luis Potosí, la cual está catalogada en primer lugar nacional en las carreras de Ingeniería, Cómputo, Medicina, Odontología y otras seis licenciaturas más. Quien fuera su rector durante los últimos nueve años, Jaime Valle Méndez, dice que esto se ha conseguido gracias a que la institución se ha mantenido al margen de los partidos políticos, a que el 70 por ciento de sus profesores tienen estudios de posgrado y que éstos están involucrados en actividades de investigación.

La UAG al recibir recursos públicos por el orden de los 800 millones de pesos anuales, sin contar los propios, tiene la obligación de rendir cuentas claras del uso que le da a esos recursos y, sobre todo, cumplir las expectativas de superación de la mayoría de los jóvenes guerrerenses que han depositado en ella su confianza para obtener su formación profesional.

Al iniciar un año escolar más, es urgente que las instituciones de educación superior de nuestra entidad, tanto las públicas como las privadas, empiecen a tomar las medidas pertinentes que les permitan obtener la certificación de los estudios que ofrecen, pues quienes egresan de las mismas no tendrán este reconocimiento y sus posibilidades de obtener un empleo serán más difíciles de las que se tienen ahora.

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