Acude el padre Solalinde a la PGR pero no lo atienden porque “no se esperaba su llegada”
*Iba a declarar respecto a los ataques contra estudiantes de Ayotzinapa en Iguala, como se lo solicitaron
Agencia Reforma
Ciudad de México
Aunque fue invitado a declarar por el procurador General de la República, Jesús Murillo Karam, los fiscales federales no atendieron al padre Alejandro Solalinde Guerra, y por tanto su declaración por escrito sobre los ataques contra estudiantes en Iguala, no fue recibida.
Unos 10 minutos después de haber ingresado a las instalaciones de la Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delincuencia Organizada (SEIDO), Solalinde abandonó el lugar porque dijo que no lo recibieron para llevar a cabo una diligencia ministerial en la que estaba dispuesto a ampliar su testimonio.
El sacerdote dijo que es la segunda vez que se frustra su propósito de entregar su declaración por escrito y responder, si es necesario, a las preguntas del Ministerio Público, pues ayer también acudió a la SEIDO y no hubo nadie que lo recibiera.
Desconcertado al salir, agregó que el próximo jueves hará un nuevo intento para comparecer ante el Ministerio Público y, de entrada, adelantó que ese mismo día, cuando se reúna con el procurador Jesús Murilllo Karam, le entregará su declaración por escrito.
Solalinde dijo que un sujeto relacionado a la Policía Municipal de Iguala, en Guerrero, fue testigo presencial del asesinato de los 43 normalistas de Ayotzinapa.
El sacerdote comentó a su llegada a la SEIDO que cuatro personas se le acercaron para informarle del destino final de los estudiantes, aunque sólo uno de ellos fue testigo presencial y se trata de alguien cercano a la policía.
Descartó que estas personas vayan a presentarse ante la Procuraduría General de la República a declarar, pues dijo que su trabajo no es el de una policía.
Al mismo tiempo mencionó que sus informantes le mostraron un mapa para señalarle que los 43 normalistas fueron quemados vivos y enterrados en una fosa común localizada en el norte de Guerrero, en los límites con el Estado de México.
Sin embargo, señaló que ese mapa no lo entregará a la SEIDO porque no se lo dieron.
El ministro de culto aseguró que la información que le proporcionaron sus cuatro informantes no procede de una confesión religiosa, aunque consideró que debe resguardar la identidad de las personas como si se tratara de un secreto de confesión.
Al entrar a la SEIDO, el sacerdote dijo que iba dispuesto a ampliar su declaración ministerial en caso de que fuera necesario agregar algo a su testimonio por escrito.
En respuesta, la Procuraduría General de la República dijo que tuvo comunicación vía mensaje con el asistente personal del padre Alejandro Solalinde, “al cual se le pidió que dado que el procurador habría de atender a los familiares de los jóvenes no localizados de Ayotzinapa en la ciudad de Acapulco, Guerrero, pudiera tener la posibilidad de cambiar la fecha para este encuentro para el día jueves a las 12:14”.
La dependencia federal dijo que “a las 12:03 de la tarde del día de hoy, el asistente personal contestó ‘de acuerdo, sólo esperamos que nos indique la hora’”.
“Por esta razón, dado que no se esperaba su llegada a esta procuraduría, y al no encontrarse en la agenda, a las 14:55 horas, cuando se registró su ingreso, antes de cinco minutos, refirió que no tenía tiempo para esperar ya que traía todo por escrito, por lo que se retiró del lugar”, se lee en un boletín oficial.
Dice que el procurador “mantiene su atenta invitación para que pueda asistir a su oficina, a colaborar con esta investigación dada la información que dice tener”.




