Pedía José Revueltas a los intelectuales que no fueran sólo contempladores, dice Elena Poniatowska
Jorge Ricardo / Agencia Reforma
Ciudad de México
Elena Poniatowska encontró la raíz del grito “¡No están solos!”, común en las protestas sociales, en José Revueltas, el eterno rebelde, preso tanto en las Islas Marías como en Lecumberri.
“Revueltas pedía a gritos a los intelectuales que no fueran solo contempladores”, dijo.
La novelista participó en el Coloquio Internacional José Revueltas: Escritura y rebelión, que el Instituto de Investigaciones Filológicas de la UNAM realiza con motivo del centenario del escritor, a cumplirse el 20 de noviembre.
Antes que autor de El apando, dirigente estudiantil del 1968 o pensador marxista, la escritora lo evocó como un hombre que sufrió por los demás. “Toda su vida fue una inmolación”, dijo
La periodista recordó que Luis Spota le pidió a Revueltas una opinión sobre una novela. “El consejo de Revueltas fue: ‘Te hace falta sufrir. Para ser un artista es necesario sufrir por los demás’”.
El Coloquio continuará hasta el jueves en sedes como la UAM Xochimilco y El Colegio de México.
Ayer, participaron también Enrique González Rojo, Alberto Enríquez Perea, Ismael Carvallo y José Manuel Mateo. Este último propuso firmar una declaratoria de justicia por el asesinato y desaparición de 43 estudiantes de Iguala, solicitud que fue apoyada por Poniatowska: “Es una tragedia, ¿Cómo se puede vivir frente a tantos muertos”.




