Periódico con noticias de Acapulco y Guerrero

Jaime Castrejón Diez

La respuesta asiática a Huntington

Después de que apareció el artículo del “choque de las civilizaciones” de Foreing Policy en 1993 y posteriormente el libro, hubo muchas respuestas y objeciones en muchas partes del mundo, estudiosos de la sociología y la antropología social veían en el trabajo de Huntington, un trabajo orientado exclusivamente en un concepto etnocentrista. En 1997 se publicó la respuesta asiática el artículo etnocentrista. En 1997 se publicó la respuesta asiática al artículo de Huntington en un libro coordinado por Salim Rashid, experto en Asia de la Universidad de Yale. El énfasis en el aspecto cultural, sobre todo en el aspecto religioso, preocupó a muchos. De hecho estaba anticipado el choque judeo-cristiano con el mundo musulmán. Aunado a esto, los intereses petroleros prefiguraban el problema que actualmente viven Irak y todo el Medio Oriente.

Era natural que en Asia la idea de Huntington molestara y uno de los principales críticos fue el hindú Amit Gupta, que atacó de fondo el problema que Huntington planteaba alrededor del concepto civilización. Gupta dice en su ensayo: “tal vez la principal debilidad en el argumento es que confunde sentimientos de cohesión civilizacional con conciencia racial y religiosa. Hay obviamente un creciente sentimiento de ‘nosotros contra ellos’ en el occidente”. Esto es un diagnóstico claro del etnocentrismo que subyace en todo el libro en que la noción de nosotros contra ellos se basa en la idea de que todo tiene que verse desde el punto de vista de ser blanco y cristiano. El concepto de WASP (blanco, anglosajón y protestante) ha sido la base del nacionalismo conservador en los Estados Unidos. Gupta advierte que la exclusividad racial no solamente divide a las sociedades nacionales sino también divide el desarrollo de una comunidad internacional y advierte además que para esa unidad civilizacional que observa y se promueve en los mismos Estados Unidos la diversidad racial empieza a ser un factor importante, lo que explica la discriminación racial subyacente.

Cuando vemos las grandes diferencias entre los analistas contemporáneos, están los que se han llamado los neorrealistas que identifican al estado-nación como los principales protagonistas en un sistema global competitivo y por otra parte los liberales contemporáneos o neoliberales que ven conflicto y cooperación como un resultado de los distintos intereses económicos de los estados-nación. Huntington trae al debate un tercer factor las características culturales especialmente religiosas; de hecho las diferencias no son tan profundas que impidan resolver los problemas económico, a no ser que se tome la posición de que una civilización es el centro del universo, que es lo que postula.

Quienes colaboran en este libro intentan dar la respuesta asiática, empiezan a mostrar cómo el análisis de Huntington está enfocado solamente a la posición de ser occidental y de ser blanco.

Otro de los coautores Ali Mazrui, profesor emérito en la Universidad de Cornell y titular de la Cátedra Albert Schweiser en la Universidad de Nueva York, dice que tiene que ver con los tiempos que se dan; que hay tres épocas que hay que analizar para ver como la posición de Huntington está sirviendo solamente a un punto de vista. Estas etapas son: la primera, cuando el Occidente empieza a subir y su fuerza es ascendente, la segunda etapa cuando se consolidan estas formas de organización y que él llama “la era del Occidente triunfante” y cuando después de la guerra mundial, cuando se acaba la época colonial incluyendo hasta la etapa de la guerra fría, considera que es la era del Occidente a la defensiva. Ve como un resultado de esta actitud es la idea del choque de las civilizaciones, es decir en el momento actual en que el Occidente, definido por Huntington, empieza a estar a la defensiva por el nacimiento de nuevos centros de poder como son la ascendencia de China y el crecimiento económico de la India y por otra parte el conflicto judeo-cristiano y el mundo árabe en el Medio Oriente.

De hecho lo que significa el conflicto que plantea Huntington en “el choque de las civilizaciones” es defensivo, es considerar que fuera de Occidente no puede haber desarrollo, sin considerar tampoco ni los problemas norte-sur ni la realidad socio-política actual en la que difícilmente aceptarían los países una condición de su sumisión al concepto antiguo de Occidente.

Que Huntington es una voz importante en el mundo del análisis político es cierto, pero tampoco es el profeta universal. También es cierto que representa el más conservador de los etnocentrismos.

468 ad