Incendian cetegistas en Chilpancingo oficinas del Programa de Estímulo a la Jubilación de la SEG
Bloquean durante dos horas las entradas al Congreso local. Marchan 300 al Zócalo capitalino. Reiteran la exigencia de juicio político para Ángel Aguirre y José Luis Abarca
Luis Blancas y Redacción
Chilpancingo
Integrantes de la Coordinadora Estatal de los Trabajadores de la Educación en Guerrero (CETEG) incendiaron las oficinas del Programa de Estímulo a la Jubilación de la Secretaría de Educación Guerrero (SEG), ubicadas sobre el encauzamiento del Río Huacapa en la colonia Villa Moderna, frente al Congreso local en la capital del estado, como parte de sus protestas para presionar a las autoridades para que los 43 estudiantes detenidos-desaparecidos de la Normal Rural Raúl Isidro Burgos de Ayotzinapa sean presentados con vida.
A las 11:20 de la mañana un contingente conformado por aproximadamente 300 maestros de la CETEG, llegó al Congreso local, ubicado en la calle Trébol, y se colocaron alrededor de los accesos de las instalaciones así como sobre la calle, la cual mantuvieron bloqueada cerca de dos horas.
Alrededor de la 1:15 de la tarde, un grupo de 100 cetegistas, en su mayoría hombres con el rostro cubierto por pasa montañas, pañuelos y playeras, llegó a las instalaciones del Programa de Estímulo a la Jubilación, en donde se encontraban trabajando 48 empleados que atendían a 22 maestros, unos que comenzaban el trámite para recibir un bono por su jubilación y otros que iban a recoger su acta de jubilación.
Los trabajadores cerraron la cortina del acceso principal a las oficinas en cuanto vieron llegar a los maestros, quienes patearon la misma mientras les gritaban “abran, traidores”. Tras varios intentos por derribar la cortina, los cetegistas permitieron que las personas que se encontraban adentro de las oficinas salieran de manera pacífica.
Minutos antes de decidirse a actuar en contra de las instalaciones del Programa de Estímulo a la Jubilación, los maestros de la CETEG se enteraron de que en las oficinas estaban entregando nombramientos. Su intención era encontrar al director de Personal, Joaquín García Mondragón, pero al no dar con él, entraron con palos y tubos y destruyeron el inmueble.
Además, sacaron toda la documentación visible sobre los escritorios y le prendieron fuego frente al edificio de una sola planta. También colocaron encima de las llamas de los papeles, dos impresoras y algunas sillas.
Después, los cetegistas incendiaron por dentro las oficinas, las llamas comenzaron a calentar las paredes que colindan con un restaurante y el Centro de Desarrollo Infantil Mi dulce alegría, por lo que ambos fueron evacuados.
Los cetegistas se llevaron los extintores que encontraron dentro de las oficinas del Programa de Estímulo a la Jubilación, mientras que algunos trabajadores regresaron a las mismas para rescatar toda la documentación posible sin importarles las llamas o el humo.
La recepcionista del Programa de Estímulos de Jubilación de la SEG, Rocío Romero Aguilar relató que al llegar, los maestros empezaron a golpear la fachada, las puertas y ventanas del inmueble, lo que alarmó a los trabajadores.
Comentó que, al escuchar los ruidos los empleados empezaron a salir de las oficinas para que no los lesionaran. “Al momento de salir todos los trabajadores, los maestros empezaron a romper las ventana, los muebles y las computadoras que estaban dentro de las oficinas, después aventaron bombas molotov y prendieron los documentos de las oficinas para que se incendiara el inmueble”.
La trabajadora Lucia Nájera comentó que en las oficinas del Programa de Estímulos de Jubilación “se manejan nada más documentos, nosotros no manejamos información de las plazas y de las investigaciones de la desaparición con vida de los 43 normalistas de Ayotzinapa”.
“No nos dimos cuenta cuando llegaron, sólo al escuchar ruido de que estaban golpeando algo nos alarmamos y después entraron encapuchados a las oficinas y lo que hicimos fue agarrar nuestras pertenencias y nos retiramos para no sufrir alguna agresión”, añadió.
Por su parte, el jubilado Víctor Hugo Peñaloza, declaró que venía llegando desde Acapulco a las oficinas del Programa de Estímulo a la Jubilación para recoger su hoja cerrada, debido a que durante los últimos cuatro meses no ha recibido ningún pago.
“Esto ya es un relajo, es un desorden, Peña Nieto que ponga un orden, ya no van a resolver nada estos jóvenes. Si ya los encontraron muertos, o no los encontraron muertos que los entreguen. Ese dinero que está ofreciendo el señor gobernador que se lo dé a los deudos mejor, es una sugerencia, esto ya es el colmo”, expresó.
Finalmente, señaló que estas protestas de parte de la CETEG ya no son actos para manifestar su descontento sino “vandalismo”. Hizo un exhorto a los maestros y los normalistas de Ayotzinapa para que “se calmen y ya no estén afectando a terceros”.
Frente al Congreso, un par de maestros, instaló en la batea de una camioneta un equipo de sonido que varios integrantes de la organización usaron para emitir mensajes a la ciudadanía que transitaba por el lugar, respecto a la situación de la política en el estado.
“No vamos a permitir que nadie que designe el Congreso sea gobernador, va a pasar lo mismo que con Aguirre si dejamos que quienes decidan el futuro del estado sigan siendo los corruptos que abusan del pueblo”, expresaron.
La mayoría de los cetegistas iba con el rostro cubierto y algunos portaban carteles con leyendas como “Narco + diputados, senadores, alcaldes=narcogobierno”, “No aceptamos licencia, EXIGIMOS juicio político a Ángel Aguirre Rivero” y “Presentación inmediata de los 43 normalistas desaparecidos”.
Luego de que el grupo de aproximadamente 100 maestros, que se retiraron al incendiar las oficinas del Programa de Estímulo a la Jubilación, se incorporaron nuevamente al resto de los manifestantes que se encontraban alrededor de las instalaciones del Congreso local, los 300 cetegistas realizaron una marcha desde este punto hasta el campamento que mantienen en la plaza cívica Primer Congreso de Anáhuac.
En el trayecto, gritaban consignas a favor de la Normal Rural de Ayotzinapa e invitaban a los ciudadanos a unirse a su movimiento para conseguir que los hechos violentos en Iguala sean esclarecidos y los 43 desaparecidos se presenten con vida.
Además, los maestros escribieron mensajes con pintura en aerosol como “Licencia no, juicio político sí, Aguirre y Abarca”, en la barda perimetral de la Auditoría General de Estado, ubicada frente al Monumento a las Banderas. Al llegar al Zócalo capitalino, los 300 cetegistas se dispersaron y dieron por concluidas sus manifestaciones en la ciudad.




