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CARTAS ( Chavarría busca dividir al PRD para que gane el PRI, opina)

 

Señor director:  

Como asiduo lector de El Sur y ciudadano interesado en el desarrollo humano del estado de Guerrero, me siento motivado a expresar una modesta opinión, misma que le ruego publicar en la sección de cartas del lector.

Cada vez se hace más palpable el papel de Armando Chavarría como un instrumento del régimen priísta para sembrar la semilla de la discordia y luego cosechar la mazorca desgranada de la división entre las filas perredistas.

“Divide y vencerás” es la máxima por excelencia de los priístas cuando se trata de enfrentar al PRD en el contexto de una mermada popularidad y de un creciente desprestigio político. “Divide y vencerás” es la fórmula que les ha funcionado tan bien en Atoyac durante las tres últimas elecciones municipales.

El sol no se puede tapar con un dedo y el sol azteca tampoco. La popularidad y el respaldo ciudadano hacia Zeferino Torreblanca son, a todas luces, evidentes y contundentes.

El empecinamiento destorrentado de Chavarría por la elección del candidato perredista en urnas, le apuesta al desorden y a la intromisión; a la confusión y a la discordia (muy probablemente a la violencia), que imperarían en un proceso semejante. Los demonios andan sueltos y se saben acorralados. Si Chavarría fuese un político honesto y congruente, reconocería que, por lo menos ¡hoy!, no es su momento (en mi opinión muy personal por el bien del pueblo de México nunca debería ser el momento de políticos semejantes). Pero no. Aún a pesar de saber que las preferencias ciudadanas no le favorecen, se aferra caprichosamente al absurdo. Se me antoja intuir que al senador plurinominal con licencia ni siquiera le importa ser el candidato, como tampoco le importa ser el gobernador. Su objetivo es dividir al PRD para que gane el PRI. Esa es su misión política ¡hoy!

Qué pena por los guerrerenses, si Chavarría consigue hacer bien la tarea que le fue encomendada por el régimen al que veladamente ha servido y a la que contribuyen tristemente también algunos militantes e intelectuales de izquierda, de quienes no cuestiono su honestidad, pero que al parecer sufren de un raro ofuscamiento y de una penosa y grave miopía política.

Hago votos por que el Consejo Estatal del PRD se asuma como tal y sea leal a su compromiso con la democracia, por el bien de Guerrero. Por un candidato de unidad en contra del “divide y vencerás” priísta. No a la simulación y al chantaje.

 Julio César Ocaña

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