Periódico con noticias de Acapulco y Guerrero

Rogelio Ortega, una larga trayectoria en las diversas etapas políticas de la UAG

Aurelio Peláez

Doctor en Ciencias Políticas por la Universidad Complutense de Madrid, afincado en el Instituto de Estudios Políticos Avanzados Ignacio Manuel Altamirano (IEPA), de la UAG, que administra desde hace una década como un coto de poder, y fallido aspirante en dos ocasiones a la rectoría de la Universidad Autónoma de Guerrero, Rogelio Ortega Martínez se perfilaba anoche como el posible gobernador interino del estado.
Ortega Martínez tiene una larga trayectoria en la política universitaria desde la época de la Universidad-Pueblo de mediados de los años 1970 hasta la etapa de las últimas dos décadas en que la UAG se desfiguró como institución crítica sin despegar tampoco como un centro de calidad académica. De 59 años, sus incursiones en la política partidista han sido breves y fugaces. En el 2003 se aventuró en la formación de un partido político fallido, México Posible, de Patricia Mercado, y ya.
En la administración pública, tuvo también una breve participación, como subsecretario de educación Media y Media Superior, en el 2005-2006, en el primer año del gobernador Zeferino Torreblanca, cargo al que renunció ante la falta de movilidad que le dejó el grupo zeferinista.
Nacido en Taxco, se afincó no obstante, de joven, en Acapulco, donde estudia en la Preparatoria 7 en los años de efervescencia guerrillera en el estado y de movilización estudiantil en el proyecto de Universidad-Pueblo que encabezaba el rector Rosalío Wences Reza. Estudió luego en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM y de allá vino a formar parte de la dirigencia de la Unión de Estudiantes de Guerrero (UEG) que lo lanzó como presidente de la Federación Estudiantil Universitaria Guerrerense (FEUG), en donde tuvo como parte de su equipo a Armando Chavarría Barrera, asesinado en el 2009 cuando era coordinador de los diputados locales del PRD guerrerense, y a Florentino Cruz Ramírez, quien llegaría a ocupar el cargo de rector de la universidad.
La UEG pasa luego a formar con otros grupos del país la Asociación Cívica Nacional Revolucionaria (ACNR), a principios de los 80, precisamente en una asamblea celebrada en Iguala. La corriente en la que participaba Ortega dentro de la ACNR se suma a la campaña presidencial de Cuauhtémoc Cárdenas en 1988, y es de los grupos fundadores del Partido de la Revolución Democrática. Ortega permanece en la universidad lo mismo que Chavarría, quien sin embargo después como candidato externo es postulado por el PRD para diputado federal y luego para senador y desde aquí se incorpora de lleno la vida partidista.
Rogelio Ortega, con otros como Germán Cerón y Florentino Cruz se mantienen haciendo política dentro de la UAG. El grupo se dispersa cuando en el 2002, ya Chavarría como cabeza de corriente, decide respaldar como candidato a rector a su secretario particular Nelson Valle López, ante la falta de acuerdos entre Ortega y Cerón. En el 2010 Ortega vuelve a contender por la Rectoría, perdiendo las elecciones ante Ascencio Villegas Arrison.
Como cabeza de una parte de la corriente del Movimiento por la Academia y la Renovación (MAR), Rogelio Ortega tuvo esporádicas apariciones en la vida política, apoyando a diversos candidatos a cargos de elección, entre ellos a Zeferino Torreblanca, para la gubernatura el 2005. No obstante, no buscó ninguna candidatura.
En la campaña por la Rectoría contra Ascencio Villegas, un grupo vinculado con la derecha jalisciense lo acusó de tener vínculos con las FARC, y de que había participado en una red de financiamiento de esta guerrilla colombiana, asunto que Ortega rechazó.
Rogelio Ortega, licenciado en Sociología con especialidad en historia por la Escuela Normal Superior cuado ésta pertenecía a la UAG, profesor entre otros, de las preparatorias de Acapulco 2, 7, 17 y 27, es considerado en la misma universidad como un personaje conciliador, diplomático, poco dado a los arrebatos políticos y por ello, interlocutor entre todas las corrientes. Tanto, que fue el principal protagonista de las negociaciones que permitieron, en un caso inédito, que en abril de 2013 Javier Saldaña Almazán, un personaje solamente conocido en los pasillos de la burocracia universitaria, fuera candidato único a rector.
Los tiempos de la militancia radical en las izquierdas fueron dejados atrás por este académico que entre su producción tiene Análisis Sociológico de la guerrilla en Guerrero, 1967-1974; Identidades en el Ejército Zapatista de Liberación Nacional, EZLN, Política y transición democrática, y el desafortunado Cómo estudiar un doctorado en Madrid… y no morir en el intento.

468 ad