Mínimos los daños que han dejado las lluvias en la entidad, dice Piña Lagunes
Faltan todavía 11 ciclones en este año, alerta el director de la Unidad Estatal de Protección Civil. Sólo la muerte de un indígena en La Montaña han dejado las tormentas, las otras seis han sido por descuido, asegura
Teresa de la Cruz Chilpancingo
El director de la Unidad Estatal de Protección Civil, Gustavo Piña Lagunes, informó ayer que a dos meses de comenzar la temporada de lluvias, los daños en la entidad han sido “mínimos”, aunque advirtió que de los 14 sistemas ciclónicos pronosticados para este año a nivel nacional, aún faltan 11 por formarse.
Piña Lagunes, consultado en sus oficinas, expuso que sólo se han formado tres sistemas ciclónicos de los14 que se pronosticaron , “lo que indica que de agosto a octubre habrán 11 ciclones, pero no hay certeza de dónde se formarán”.
El saldo que actualmente ha dejado la temporada de lluvias en la entidad –dijo–“tanto en pérdidas humanas como materiales han sido mínimos y positivos, no hay daños graves”.
En pérdidas humanas –aseguró– “por las lluvias sólo se ha registrado la muerte de una indígena de La Montaña, por la descarga eléctrica de un rayo; se habló de la muerte de seis personas en Ayutla, pero eso se debió a su imprudencia al intentar cruzar un río cuyo cauce había crecido. Otro joven murió ahogado en una laguna de Chilapa, pero también fue por falta de precaución”.
Citó que constantemente se habla de comunidades incomunicadas, “pero no hay tales, sólo son problemas de accesibilidad porque las brechas fueron afectadas con algún derrumbe o deslave, pero esos caminos son los que construyen las mismas poblaciones pequeñas sin considerar la normatividad”.
“Actualmente enfrentan problemas de tránsito en sus vialidades rurales las comunidades de municipios como Metlatónoc, Atlamajalcingo del Monte, Heliodoro Castillo, Chilapa y Atlixtac”, indicó Piña Lagunes.
Con relación a cultivos afectados por las lluvias o granizadas, Piña Lagunes confirmó que “se han registrado algunos en La Montaña y Costa Chica, pero sólo son pequeñas parcelas”.
En las ciudades –dijo– las afectaciones también han sido materiales, “en algunos casos hubo pérdidas considerables, como fue en Acapulco y Chilpancingo. En éste último, el martes una tormenta provocó que se inundara el almacén del IMSS, con una pérdida de medicinas por 3 millones de pesos”.
Alertó que para las ciudades el peligro sigue latente, “sobre todo porque faltan por formarse 11 sistemas ciclónicos y hay 100 mil personas que habitan en zonas de alto riesgos, principalmente en Acapulco y Chilpancingo, donde se llegan a registrar hasta 20 mil personas en cada municipio”.
El funcionario estatal consideró que la cifra es “conservadora” porque podrían ser más las personas que “de manera arbitraria se han ubicado en los cauces de las barrancas, como es el caso de Chilpancingo, o de ríos como el caso de La Sabana, en Acapulco, ese tipo de asentamientos ni siquiera ayuda federal deberían recibir porque prácticamente viven sin pagar nada, ni un solo servicio”.
Agregó que si pudiera adjudicarse alguna responsabilidad de la proliferación de zonas irregulares es apara los gobiernos, “porque han dejado prosperar este tipo de asentamientos al acceder a la prestación de servicios, incluso a la regularización de los mismos”.
Piña Lagunes expuso que la propuesta de esa dependencia para disminuir la cifra es que “la ayuda se condicione, es decir que las viviendas afectadas en este año no se reconstruyan en el mismo lugar, sino que el recurso se dé a cambio de que se ubiquen en otro predio”.
Y es que –refirió– “la historia se ha repetido cada año, los habitantes de zonas irregulares afectados sólo cuantifican los daños, piden paquetes de lámina de cartón para reconstruir nuevamente sobre el mismo predio, pero eso sólo es fomentar su existencia”.




