Desconoce Protur si hubo proteción a los vestigios arqueológicos de Punta Diamante
Aurelio Peláez
El director de la Promotora Turística de Acapulco (Protur), Virgilio Gómez Moharro, dijo que desconoce si hubo algún criterio para proteger los vestigios arqueológicos de Punta Diamante, cuando hace 15 años se comenzó a vender esta zona para instalar desarrollos turísticos.
El pasado 31 de mayo el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) reconoció mediante un oficio la existencia de tres zonas arqueológicas en Punta Diamante, e informó que notificaría de esto a las constructoras para evitar daños este “patrimonio” histórico.
El oficio fue una respuesta al ejidatario Sabino Palma –quien mantiene un litigio con el gobierno estatal por la propiedad– pidió a esta institución que verificara si las construcciones no afectaban las zonas arqueológicos.
En la zona de Punta Diamante, y en particular el área de Playa Majahua, se ha encontrado la cerámica más antigua de México, con una antigüedad de 4 mil 500 años, lo que evidencia la existencia de una civilización anterior a la llamada cultura madre del país, la Olmeca, cuyos orígenes se remontan a los 2 mil 500 años.
En esta zona construyen los grupos Desarrollo Residencial Real Diamante y Grupo Mexicano de Desarrollo, y ahí está asentado el hotel Quinta Real, que fue de los primeros en beneficiarse de la expropiación de ésta que en 1987 hizo el entonces gobernador José Francisco Ruiz Massieu, con el fin de vender esa zona para construir hoteles de lujo. Vigilantes de este hotel intentaron obstruir los trabajos de verificación de los vestigios arqueológicos que hicieron trabajadores del INAH.
El primer director de Protur fue Adrián Cordero, en el gobierno de Ruiz Massieu, con el cual se hicieron la mayor parte de las ventas de predios. Gómez Moharro, ex alcalde de Acapulco en dos ocasiones, lo es desde 1999. Es decir, todo el sexenio de René Juárez.
Gómez Moharro, abordado ayer luego del encuentro de autoridades estatales y municipales con los “desarrolladores turísticos” de Punta Diamante, esquivo, descarta alguna responsabilidad de Protur en la conservación de los petroglifos que quedan por Mahajua.
–¿Nosotros, eh?… eso le toca al Instituto Nacional de Antropología e Historia. Lo que tienen que hacer, pues ellos son los que tienen que definir lo que se tiene que hacer.
–¿Esa área cómo está, vendida, es área federal?
–No sé, no tengo ahorita el mapa en mis manos.
–¿Pero sí está trazado en los mapas esta zona arqueológica? –se le insiste.
–Necesitamos hablar con el instituto de Antropología e Historia, oficialmente no lo tenemos.
–¿Cuando se vendieron estos predios se tomó en cuenta estos espacios?
–… allá –dice intentando cortar la entrevista, señalando al gobernador, que ya abandonaba el hotel Princess, y apura el paso.
–¿Cuando se vendieron estos predios se tomó en cuenta la importancia arqueológica de esta zona? –se le insiste.
–Tengo que revisar, el asunto no está en mis manos en este momento– evade, cortando la entrevista.




