El narco amenaza a la seguridad y a la democracia, advierte Calderón
Rosa Santana / Agencia Proceso
Cancún
El presidente Felipe Calderón llamó a los países del continente a unirse para afrontar “organizadamente al crimen organizado”.
El problema no debe verse sólo como una amenaza a la seguridad, pues también lo es para la democracia, el crecimiento, el desarrollo y la prosperidad de los pueblos, dijo.
Al inaugurar la Primera Consulta Técnica para Desarrollar el Esquema Hemisférico contra la Delincuencia Organizada Trans-nacional, que reúne aquí a representantes de 33 países de la Orga-nización de Estados Americanos (OEA), el Ejecutivo consideró inadmisible que por temor o corrupción, algunas autoridades dejen de encarar esa situación.
“No podemos enfrentar a la delincuencia organizada desorganizadamente a nivel internacional. El crimen organizado, y especialmente el narcotráfico, se han convertido en uno de los desafíos más grandes para nuestros países”, expresó.
Advirtió en que en el mundo globalizado, “los delincuentes están tejiendo redes para que las fronteras sean simplemente líneas en el mapa, por un lado, y por otro, verdaderas trincheras para su propia defensa e impunidad”.
Ante ese escenario, Calderón llamó “a hacer que las fronteras nos unan en el objetivo común de lograr seguridad y, a la vez, que la coordinación y el apoyo internacional recíproco nos permita fortalecer la verdadera soberanía de cada pueblo, que es la autodeterminación frente a cualquier poder fáctico, como lo es el propio crimen organizado”.
Durante el acto, en el que se dio continuidad a los acuerdos de la VI Cumbre de las Américas celebrada en Cartagena de Indias, Colombia, en abril pasado, el presidente destacó que el fenómeno de la organización transnacional de la criminalidad “es particularmente notorio” en América.
Añadió:
“Es el crimen organizado un mal que debe ser vencido por el bien, que tiene que ser vencido por la fuerza del Estado, orientada y comprometida con el bien común nacional y continental. Es un mal que no reconoce nacionalidades y que lastima a nuestras sociedades”.
La delincuencia organizada, insistió, es la principal amenaza contra nuestras democracias.
“En su afán por controlar territorios y por controlar rutas para sus actividades delictivas, buscan corromper o intimidar a las autoridades para finalmente someterlas de una manera u otra a su arbitrio y a su interés, minan la fortaleza de nuestras instituciones, y de permitirles avanzar acabarían erosionando por completo la vida institucional y democrática de nuestros países”, advirtió.
El crimen organizado, agregó, deber ser visto no sólo como una amenaza a la seguridad, sino como una amenaza a la democracia, quizá la más peligrosa en nuestros días, en nuestro continente.
El crimen organizado, dijo, es una fuente de dolor para nuestros pueblos, y por eso –subrayó– su gobierno decidió encararlo con toda determinación y sin titubeos, con toda la fuerza de la ley.
Hacer cumplir la ley y proteger a la ciudadanía es la principal responsabilidad de todo gobierno, y eso está “antes que hacer casas u hospitales”, dijo.
Felipe Calderón remarcó que las fuerzas federales han acudido en apoyo de la ciudadanía en aquellas regiones que se han visto más afectadas por los criminales, y a solicitud expresa y explícita de las autoridades locales que se han visto rebasadas por la fuerza criminal.
Tras ello, destacó que el segundo eje “es todavía más importante que el primero”, pues se está reconstruyendo las instituciones de seguridad y justicia.
“Para combatir la inseguridad de manera efectiva se requiere de instituciones fuertes, no puede pretenderse tener sociedades seguras mientras haya policías vulnerables o francamente corruptas al servicio de la criminalidad”, argumentó.
En ese sentido, apuntó, se está renovando y haciendo un esfuerzo de depuración y fortalecimiento decidido en la Procuraduría General de la República. En las Fuerzas Armadas –añadió– “se realiza un trabajo constante de depuración y de control de confianza, y quien traiciona la confianza del pueblo y a sus propios compañeros es castigado conforme a la ley”.
Insistió que México “está haciendo su parte” en el combate al crimen organizado, y conminó a los gobiernos del hemisferio a conjuntar esfuerzos para hacer frente a este problema de manera organizada.
“Actuar en todos los frentes, sí, ser muy incisivos en atacar el mercado de drogas y el narcotráfico, así como el narcomenudeo, pero también ser capaces de neutralizar las redes de lavado de dinero criminal; terminar con las principales fuentes de ingreso de los criminales a partir de las cuales incrementan su capacidad de daño a la sociedad”, propuso.
Y más: demandó “fortalecer también la regulación y los controles para la venta y tráfico de armas y exigir que cese en Estados Unidos la indiscriminada venta al público, sin el control debido, de armas que, sabemos bien, vienen a parar a las manos asesinas de los criminales en nuestros países”.
En su oportunidad, el general Óscar Adolfo Naranjo Trujillo, director general de la Policía Nacional de Colombia, destacó la “valentía mexicana” y “el liderazgo de Calderón” en la lucha contra el crimen organizado, y rindió tributo “a funcionarios, policías, militares, periodistas y ciudadanos que han sido víctimas del delito, enfrentando con verdadero estoicismo”.
Manifestó que el desafío de enfrentar el narcotráfico “no es simplemente un tema de salud pública, no es simplemente un tema de reducir la oferta o de reducir la demanda del consumo de drogas. Se trata, en lo fundamental, de proteger, preservar y, en todo caso, hacer sostenibles valores y principios democráticos”.
El general colombiano insistió que luchar contra el narcotráfico significa, en todo caso, poner a prueba principios de integridad y de ética, “que es lo que han hecho México y mi país en los últimos años, a costa de mucho sacrificio”.
En el acto estuvieron presentes la procuradora general de la República, Marisela Morales Ibáñez, y los secretarios de la Defensa Nacional, Guillermo Galván Galván; Marina, Mariano Francisco Saynez; Seguridad Pública, Genaro García Luna, y de la Función Pública, Rafael Morgan Ríos.
Desaprueba la SRE legislación de Malasia
La Secretaria de Relaciones Exteriores, Patricia Espinosa, informó que México brinda su apoyo a los mexicanos condenados a muerte en Malasia, y dijo que aunque México respeta la legislación de aquel país, la desaprueba.
“Desde el punto de vista del gobierno lo que nos toca es dar un seguimiento para asegurarnos de que los muchachos obtengan todos los beneficios que ofrece la ley, que sea un debido proceso”, afirmó.
“Sin duda estamos en contra y estamos en desacuerdo (de la legislación de Malasia) y por eso promovemos en los foros competentes resoluciones y pronunciamientos en contra de la pena de muerte, pero la legislación nacional es una legislación que se decide en los órganos nacionales, aquí en nuestro Congreso, y allá en el Parlamento de Malasia, desafortunadamente es una legislación con la que no estamos de acuerdo que está afectando ahora a algunos nacionales mexicanos, seguiremos apoyando el caso”, expresó.
En entrevista luego de la inauguración del foro Girls 20, celebrado en el ITAM, dijo que la SRE se mantiene en contacto directo con los mexicanos condenados y sus familias para apoyarlos en esta situación que calificó como difícil y penosa (Agencia Reforma).




