Fernando Pineda Ochoa
¿A quién pretenden engañar los tocayos?
El cinismo y la demagogia son reminiscencias del viejo régimen. Por ello no causa extrañeza la utilización de estas tácticas políticas, sobre todo cuando vienen de algunos personeros directos de tal herencia. Nos referimos a los tocayos Vicario y Astudillo, productos natos de la decadencia priísta. Sin embargo, para descargo de ambos, el descrédito de la política y de los políticos les permite hacer acusaciones difíciles de probar, pero certeras para sembrar la duda en la conciencia de los ciudadanos; además, están convencidos de que “el pueblo no tiene memoria”.
El presidente del PRI muestra una vez más sus limitaciones, ignora la dinámica que deben seguir los ayuntamientos en la aplicación del Ramo 33, que se planifica previamente. El Consejo de Planeación Municipal, iniciando el año, determina el uso de los recursos, bajo estas circunstancias, difícilmente este dinero etiquetado podría ser desviado de su cometido por parte de los presidentes municipales. No obstante, su ignorancia no lo exime de las facturas que tiene pendientes con el pueblo de Guerrero. “El hombre del portafolio”, más temprano que tarde, rendirá cuentas ante la justicia por la masacre de Aguas Blancas y por enriquecimiento ilícito cuando fue subsecretario de Finanzas del gobierno del estado.
Al acusar a los cuatro precandidatos perredistas de llevar gastados más de 50 millones de pesos en el transcurso de sus precampañas (Juan Manuel Hernández Gardea, representante del PRD en el Consejo Estatal Electoral, ya dio puntual respuesta del infundio, ante este organismo), el dirigente del priísmo estatal, como reza un adagio popular “escupe para arriba”, pues se rumora que el derrame monetario en el lapso que duró su “campaña”, fue de ¡2 millones de dólares! Pero el señor Vicario no se mide y arremete sentencioso. Su denuncia servirá, dice, “para evitar que en Guerrero proliferen los (Carlos) Ahumada y los (René) Bejarano”. El dirigente partidario cree que porque él no ha salido en ningún video recibiendo dinero, se desconoce su historial. Está equivocado.
La cúpula del Partido Revolucionario Institucional ha intervenido, durante décadas, en actos de corrupción, por ejemplo, la maniobra Fobaproa que hasta el momento los ciudadanos mexicanos siguen pagando a través de sus impuestos y recientemente se aprobaron (sin el aval del Congreso), 107 mil millones para el rescate de bancos extranjeros y según especialistas en la materia, estas maniobras financieras costarían “297 mil millones al erario” si logra Gil Díaz convertir los canjes de dichos pagarés en deuda pública; tampoco podemos olvidar el Pemexgate, acción con la que sustrajeron mil millones de pesos pertenecientes al sindicato petrolero, para utilizarlo indebidamente en las campañas electorales priístas.¿Quién no conoce en la entidad los rumores, sexenio tras sexenio, de que el gobernador en turno saqueó las arcas del estado?
Los gobiernos priístas también están involucrados en acciones represivas históricas, el 68 y el 10 de junio; entre las recientes se enumeran las matanzas de Aguas Blancas y la de El Charco, perpetradas en Guerrero. Hace apenas unos días, la Fiscalía Especial para Movimientos Sociales y Políticos del Pasado, planteó la posibilidad de que se emitan ordenes de captura contra el ex presidente Luis Echeverría (que además de represor existen elementos que lo vinculan con la CIA), Mario Moya Palencia, Julio Sánchez Vargas y Luis de la Barreda, vinculados con la represión estudiantil del 10 de junio y con la guerra sucia. De inmediato, Roberto Madrazo y el Consejo Político Nacional del PRI tuvieron la desfachatez de salir en su defensa. Y así se atreven a hablar de cambios dentro del Partido Revolucionario Institucional.
El expediente continúa. Miguel Angel Yunes, quien recientemente renunció al PRI, acusa a Roberto Madrazo de intervenir junto con miembros prominentes de Acción Nacional, en el complot contra el jefe de Gobierno del Distrito Federal. El objetivo, según Yunes: marginar a Andrés Manuel López Obrador de la sucesión presidencial del 2006, porque la dirigencia priísta decidió hacer candidato presidencial a Madrazo “a costa de lo que sea”. ¿Qué no podemos esperar del partido que gobierna el estado de Guerrero, si se han asesinado entre ellos mismos? Por ello, los ciudadanos guerrerenses, hombres y mujeres, incluyendo a muchos priístas, hartos ya de estos desmanes, votarán concientemente el 6 de febrero del 2005, por la alternancia democrática.




