Combatir la pobreza no administrarla, ofrece Héctor Astudillo a organizaciones sociales
Presenta con Apreza el programa Súmate ante 500 en Chilpancingo
El candidato a gobernador promete una política abierta y de acercamiento. El ex presidente estatal del PRI anuncia un trato respetuoso y rescatar su tradición de autogestión
Hugo Pacheco León Chilpancingo
El candidato del PRI a gobernador Héctor Astudillo Flores, presentó el programa Súmate con el cual solicita el apoyo de organizaciones sociales a cambio de impulsar sus proyectos de trabajo cuando tome posesión luego de ganar las elecciones de febrero de 2005.
Allí mismo, Astudillo dijo que no pretende “administrar la pobreza sino combatirla” y tomó protesta a los integrantes de la Coordinación Estatal de Alianzas Estratégicas que encabeza el ex presidente estatal del PRI, Héctor Apreza Patrón.
Apoyado en una proyección computarizada, Apreza Patrón explicó que el programa Súmate es un “puente” con las organizaciones con las cuales Astudillo “asume el reto de decidir el rumbo de Guerrero”.
También dijo que se trata de establecer un diálogo permanente para construir las alianzas con los sectores sociales con un gran objetivo: “La construcción de un nuevo pacto social en Guerrero, despojándose de pasiones partidarias y crear una nueva forma de convivencia social”.
La propuesta de Súmate dijo es en respuesta del candidato del PRI “al reclamo de participación en la toma de decisiones y en la ejecución de las políticas públicas”.
Definió que las organizaciones y agrupaciones sociales “no son objetos políticos, sino sujetos del desarrollo, y no deben permitir que caudillos o gerentes decidan por ustedes”.
Y lanzó: “Nunca más un Guerrero sin organizaciones, nunca más socavarlas sino tratarlas con respeto y rescatar su tradición de autogestión”.
Luego el candidato Héctor Astudillo tomó protesta al equipo que integra la Coordinación Estatal de Alianzas Estratégicas: los mencionados Apreza y Romero Suárez, además de Mateo Aguirre Arizmendi, Esteban Valdeolívar, Elvia Pastrana, María Ita Viguri, Dalia López Bustos, Marco Antonio Leyva Mena y José Sánchez.
Enseguida, el candidato Héctor Astudillo entre aplausos y porras, se presentó como un aspirante a “gobernador de las organizaciones sociales con una política abierta y de acercamiento”.
Se comprometió a trabajar para producir programas dirigidos a los adultos mayores, a las personas con capacidades diferentes; para las organizaciones de la sierra, para artesanos, ganaderos, copreros, limoneros y jamaiqueros.
A todos ellos, cuyos representantes estaban presentes en el acto, Astudillo dijo: “Que les quede claro, necesito de su fuerza organizativa, para ello debemos establecer un clima de armonía y de entendimiento”.
El candidato del PRI felicitó allí a su profesor, ahora dirigente de los jubilados y pensionados en el estado, Juan Covarrubias y a su mamá, Carmen Flores, que pertenece a esa organización.
Entonces dijo que como candidato le correspondía “tocar puertas” a las organizaciones para la participación en un gobierno futuro que no se caracterizará por la lejanía o pensando que lo deberían apoyar sólo porque se lo merece.
Aseveró que ante las organizaciones asumirá una actitud humilde y de confianza, “por eso pido el favor de su ayuda y solidaridad a través de la Coordinación de Alianzas en la campaña”.
Dijo entonces que no pretende “administrar la pobreza sino combatirla” para que el estado de Guerrero deje el último lugar en rezagos, y llegue a ser el primero en progreso.
Y así terminó el acto. Sin que se conociera el nombre de las organizaciones presentes, que no tuvieron ningún orador.
Convocado en el Salón Diamante de esta ciudad, se dijo que no tendría tintes partidistas ni de adhesión y por ello no invitaron a dirigente priísta alguno, pero las inercias no impidieron que aparecieran las porras a favor de Astudillo, los carteles de apoyo y la rebatinga por las playeras y gorras del programa Súmate Astudillo 2005.
Asistieron unas 500 personas, mayoritariamente adultos mayores y personas con capacidades diferentes; el resto fueron representantes de las organizaciones que no fueron presentados por la maestra de ceremonias, una nerviosa joven de la Costa Chica y la ex secretaria general del CDE y ahora coordinadora de Programas Especiales de la candidatura, Silvia Romero Suárez, quien le arrebataba el micrófono para conducir.




