Refuta Rosario Herrera que haya un descenso en la inseguridad en Guerrero
Segunda parte del análisis del gobierno de René Juárez
No basta incrementar a 100 años las penas para los secuestrados, si en la PGJE siguen dentro quienes participan en varios de los hechos delictivos, considera
Adalberto Valle Sánchez
La diputada federal del PRD, Rosario Herrera Ascencio, rechazó la información que días atrás dieron a conocer en Acapulco el coordinador general de la Secretaría de Seguridad Pública del gobierno federal, Pedro Ibarra Díaz, y el gobernador René Juárez Cisneros, sobre el descenso de la inseguridad en la entidad.
“Creo que decir eso es una falta de respeto para todos los afectados por cualquier delito”, apuntó.
Al presentar la segunda parte del análisis económico-social de los cuatro primeros años del actual gobierno estatal, Rosario Herrera informó que de 1999 al 2003 se crearon apenas 16 mil 574 empleos fijos, lo que refleja el índice de desempleo en Guerrero, uno de los aspectos que contribuye al crecimiento de los delitos.
Recordó que en su plan de gobierno René Juárez no se comprometió “a nada”, y criticó a los diputados locales que han aprobado sin previo análisis las cuentas públicas del Ejecutivo estatal, cuando Guerrero es uno de los cinco estados más beneficiados con recursos federales.
De acuerdo con este reporte –que tiene como fuente información y estadísticas de INEGI, la Secretaría de Salud, la Secretaría de la Función Pública, el gobierno del estado y la Secretaría de Hacienda– dos millones 299 mil guerrerenses no tienen seguridad social, lo que representa casi 70 por ciento de la población total. En este rubro, Guerrero ocupa el lugar 28 en México.
Rosario Herrera comentó que esta entidad recibe los mismos recursos federales que Jalisco, que tiene el doble de población. “Jalisco está en el nivel 13 de desarrollo humano, mientras que Guerrero ocupa el lugar 30”, lamentó.
Dijo que el uso del dinero federal por parte de René Juárez “ha sido deficiente y deshonesto, lo que se refleja en un estado estancado en la pobreza y en condiciones de vida por debajo de la mayoría”, y criticó que el presupuesto gastado se destinó en su mayoría a “otras actividades fuera de sus objetivos”.
Aquí se refirió a la “controvertida” aeropista que el gobierno estatal construyó en Huamuxtitlán, “un elefante blanco de poca utilidad”. “No quiero pensar que esa aeropista se use para actividades de narcotráfico, porque está en un lugar solitario, donde nadie la utiliza”, agregó.
Acerca del tema de la inseguridad, la legisladora perredista señaló que no basta incrementar a 100 años las penas para los secuestrados, si en la Procuraduría de Justicia siguen dentro quienes participan en varios de los hechos delictivos. “Lo primero que debe hacer el Ejecutivo estatal es desmantelar esa escuela del crimen que hay dentro de las corporaciones policiacas y en las instancias de impartición de justicia”.
De acuerdo con datos de la Coparmex, de 2002, en ese año en Guerrero se denunciaron 13 secuestros, pero otro 26 no fueron reportados oficialmente, “sin que se conociera si se resolvieron o cuál fue el resultado final. Hoy Guerrero tiene el tercer lugar nacional en secuestros y el tercero en secuestrados asesinados”.
Se añade que en ese mismo año, Guerrero tuvo el segundo sitio en muertes por homicidios, con 33.7 por ciento, y el tercero con muertes violentas, con 18.3, porcentajes del total de las denuncias hechas.
“La seguridad no mejorará si no se ataca primero la corrupción que hay en jueces y ministerios públicos, en las corporaciones policiacas del estado, donde manda el crimen organizado. No hay voluntad política ni jurídica del gobernador para limpiar y depurar. Allí ejercen los alumnos que dejaron los Acosta Chaparro, los Acosta Viques, los Tarín y los Montiel”, apuntó.
Rosario Herrera criticó la incompetencia del procurador Jesús Ramírez Guerrero para resolver secuestros, como el del periodista Leodegario Aguilera Lucas.
En otra parte del informe, Rosario Herrera indicó que en 2002 bajaron los niveles de acción del DIF estatal para apoyo al sector salud, lo que se demuestra, con el Programa de Orientación para Preservar Niveles de Salud de las Familias, que en 2000 atendió a 36 mil 425 personas, por sólo mil 747 en 2002.
Además, con el Programa de Fomento a la Salud, en 2000 se benefició a dos mil tres personas, mientras que en 2002 apenas a 500.




