Periódico con noticias de Acapulco y Guerrero

El auto de libertad, fruto de la política de perdón de la Sedena, afirman

El fiscal Carrillo Prieto debe impedir que se absuelva a militares asesinos, piden los ex guerrilleros Octaviano Santiago y Arturo Gallegos

Adalberto Valle Sánchez

El auto de libertad que se le concedió al general Mario Arturo Acosta Chaparro por el delito de homicidio de 22 campesinos guerrerenses durante la guerra sucia de los años 70, es el primer fruto de la política federal que se ha anunciado a través del secretario de la Defensa Nacional, Ricardo Clemente Vega García, quien ha solicitado el perdón hacia los militares, opinó el ex guerrillero Octaviano Santiago Dionisio.

Por su parte, el presidente de la Asociación Nacional de Luchadores Sociales, Arturo Gallegos Nájera, hizo un llamado al fiscal especial para Movimientos Políticos del Pasado, Ignacio Carrillo Prieto, para que no permita que se siga beneficiando a militares que cometieron “tantos delitos”, con lo que el organismo a su cargo pierde credibilidad.

El también luchador social, Eloy Cisneros Guillén, dijo que Acosta Chaparro no tiene que ser juzgado por la instancia militar, sino por jueces civiles, y agregó que fueron “muchos más de 22” las personas que el militar desapareció y asesinó, por lo que recalcó “aún falta mucho para que se haga justicia en este caso”.

Días atrás, el juez cuarto de justicia militar, Domingo Arturo Salas Muñoz, dictó auto de libertad por desvanecimiento de datos a favor del general Mario Arturo Acosta Chaparro, quien actualmente cumple una condena de poco más de 14 años en la prisión del Campo Militar Uno, acusado de vínculos con el narcotráfico.

La acusación original era por muerte de 143 personas, las cuales Acosta Chaparro desapareció al lanzarlas al mar en vuelos que salían de la base militar aérea de Pie de la Cuesta.

De acuerdo con especialistas, el recurso de desvanecimiento de datos es considerado de poco éxito, por lo que es extraño que se utilice.

Sobre el hecho, Octaviano Santiago opinó que Mario Arturo Acosta debe ser juzgado como criminal de guerra. Apoyó el reclamo que son muchos más de 22 los asesinados y desaparecidos por órdenes del general.

–¿Puede ser el comienzo de un proceso para dejar libre a Acosta Chaparro?

–Los sectores más duros del Ejército y del gabinete buscan la amnistía, la libertad y beneficios para los militares que cometieron delitos que no están previstos en la Constitución. En México gana terreno la fuerza de la intolerancia gracias a un sector encabezado por el jefe de los militares (el secretario Vega García) que quiere la amnistía.

Octaviano Santiago hizo un llamado a la sociedad mexicana, a los familiares de las víctimas de la guerra sucia, a cerrar filas para exigir a los órganos justicia que se impida el perdón para “ese tipo de personajes”.

“La fiscalía especial tiene muchos datos y espero que abra la boca (Ignacio Carrillo Prieto) y se ponga en el papel que le asignaron. Se debe investigar a fondo a ese personaje prototipo de los delincuentes de los 70”.

Arturo Gallegos agregó que Acosta Chaparro coordinó en Guerrero a la Policía del Estado y a los grupos ilegales de élite y militares, que desaparecieron a unas 400 personas, por lo que resulta increíble que se le esté absolviendo.

“Primero debe ser juzgado y ver el grado de responsabilidad como jefe policiaco. Están llevando mal el procedimiento y eso tiene que seguirlo de cerca el fiscal especial. El nombre de Mario Arturo Acosta Chaparro está en todos los reportes de abusos en la guerra sucia”, resaltó.

Eloy Cisneros recordó que ha sido un reclamo constante a Ignacio Carrillo Prieto su falta de contundencia para lograr el castigo de los mandos militares. “A él le tocaba poner las denuncias correspondientes”.

“Hay indignación por lo que está pasando. Es una aberración jurídica delicada que atenta contra la aplicación de las leyes. Son muchos más muertos y desaparecidos. Los jueces militares buscan delitos prescriben para después absolverlos. Cualquier delito que hayan cometido los militares debe ser pagado con cárcel”, concluyó.

468 ad