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Da de alta el IMSS a la primera paciente en Guerrero con exitoso transplante de riñón

Raquel Santiago Maganda

Margarita Gallardo Castro se convirtió ayer en la primera derechohabiente del IMSS que se le dio de alta por un exitoso transplante de riñón, mientras que otro de los pacientes, Ricardo Ramírez Balanzar, todavía se recupera favorablemente. Ambos se expresaron a favor de la cultura de la donación de órganos, para dar una segunda oportunidad de vida a otras personas que lo requieran.

Ayer cerca del mediodía, Margarita Gallardo fue recibida por su hermana Normeli tras el implante del riñón de su hermano Marcos, quien fue el donador que salvó la vida de su familiar.

Margarita Gallardo tiene 23 años, vive en Zihuatanejo y ahora estará supervisada médicamente. Ayer se le vio feliz y optimista al asegurar que con la intervención quirúrgica de hace 15 días su perspectiva de vida se modificó.

Los reportes médicos informan que un enfermo de insuficiencia renal tiene en promedio 8 años de vida, y en el caso de Margarita el 17 de abril del 2002 fue informada de la infuncionalidad de su riñón, y durante un año y dos meses esperó por un órgano nuevo.

Tras los estudios de compatibilidad los médicos aprobaron que el hermano de la paciente, Rufo Gallardo, fuera el donador y entonces “volví a nacer” porque “estaba segura de que todo iba a salir bien”.

Margarita salió también satisfecha del trabajo de los médicos y enfermeras del hospital regional Vicente Guerrero, y sugirió a la sociedad civil participar y promover la cultura de donación de órganos, porque “hay muchos enfermos en la lista de espera”.

Al respecto, el coordinador del Programa de Transplantes del IMSS, Luis Castillo López, informó que existen unos 300 pacientes con enfermedades renales y de éstos el 50 por ciento, requiere de un transplante del órgano.

El caso de Ricardo Ramírez

En el caso de Ricardo Ramírez Balanzar, otro de los pacientes que recibió un nuevo riñón, aún se encuentra hospitalizado pero en condiciones óptimas de salud. En un cuarto aislado, también agradeció la nueva oportunidad de vida y la donación del riñón de su tío político Rufo Santos Pérez.

Ricardo tiene 30 años y estudia el primer año en la Unidad Académica de Ciencias Sociales de la UAG y vive en la Calle 12. Su historial clínico muestra que el 12 de octubre de 1999 comenzó con la diálisis, y que continúa favorablemente su rehabilitación.

Ricardo aseguró que con esta nueva experiencia y como continuación de un proyecto de vida personal, apoyará a los pacientes del IMSS con insuficiencia renal al pretender animarlos y asegurarles con el ejemplo de que “todavía hay esperanza”.

Ambos pacientes aseguraron que donarían sus órganos para ayudar a más personas, y retribuir y ofrecer otra oportunidad de vida, como la tienen ahora.

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