Periódico con noticias de Acapulco y Guerrero

Al plantel “no entran delincuentes”, responde el director de la Normal Rural de Ayotzinapa

*Rechaza José Luis Hernández la versión que se difunde de que había armas de Los Rojos en los dos autobuses que salieron de la escuela hacia Iguala. Todos los balazos “venían del exterior”, recuerda

Lourdes Chávez

Chilpancingo

El director de la Normal Rural de Ayotzinapa, José Luis Hernández Rivera, rechazó la declaración ante un juez del líder del grupo delictivo Guerreros Unidos, Sidronio Casarrubias Salgado, de que el académico permitió que se infiltraran integrantes de la banda de Los Rojos entre los estudiantes desde la escuela en Tixtla, antes de partir a Iguala el 26 de septiembre, donde fueron atacados a balazos.
En consulta telefónica sobre la nota del periódico Reforma que se publicó en la edición de ayer de El Sur, dijo que los directivos y el personal no tienen conocimiento de nada de eso, y aclaró que en la escuela hay libre acceso a estudiantes, trabajadores, visitantes y la población de Tixtla que va a hacer ejercicios por las tardes, “pero no entran delincuentes”.
Rechazó también que se diga que los normalistas llevaban armas en los dos autobuses en que salieron de la escuela el viernes 26 de septiembre rumbo a Iguala, porque según el estudio que se realizó, los disparos en las unidades del servicio público venían del exterior, no de adentro. “No había armas, fueron piedras contra balazos”, recordó.
Consideró que si el procurador general, Jesús Murillo Karam, como dijo, ya tiene prácticamente a todos los autores materiales, a la mayoría de los intelectuales de la matanza en Iguala y la desaparición forzada de los 43 normalistas, ya tendría que informar la verdad.
“Pedimos la realidad de lo que pasó y que se busque a los compañeros desaparecidos, la búsqueda es la prioridad”, demandó.
Denunció que la Procuraduría General de la República (PGR) está especulando con tantas fosas abiertas, mientras el pueblo y los padres que tienen a sus hijos desaparecidos o muertos están sufriendo; “qué bueno que se busque, pero que haya resultado”, exigió.
De la escuela informó que antes de que los alumnos entraran a la dinámica de movilizaciones, por las mañana sus actividades son escolares y por las tardes participan en talleres o en reuniones de los clubes estudiantiles; ellos mismos tienen un reglamento interno para mantener el orden y la convivencia sana.
Incluso, señaló que quienes cometan faltas graves, como tomar bebidas alcohólicas en la escuela y destruir la infraestructura, pueden ser expulsados. “Y son normas muy fuertes”, subrayó.
De los accesos a la normal rural, señaló que además de la entrada principal, se puede acceder a la escuela por los terrenos de labor que colindan con las instalaciones; por ahí entran y salen padres que van a ver a sus hijos, vecinos que van a correr en las canchas y parejas de novios.
Precisó que la escuela sólo tiene dos veladores para cuidar dos hectáreas de terrenos, insuficientes, así que recomienda a los alumnos que no tomen, que no peleen y que hagan sus trabajos escolares.
Explicó que ante la crisis por el ataque a los estudiantes, que tuvo como saldo tres muertos, 25 heridos, dos de gravedad y 43 desaparecidos, la situación es otra, pero confió en que pronto se encuentre la mejor salida posible.
También informó que ayer se cerraron las oficinas administrativas y docentes de la Normal Rural Raúl Isidro Burgos, como parte de las acciones de lucha hasta la presentación de los 43 estudiantes, salvo la Dirección que permanecerá abierta.

468 ad