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Maestros tiran puerta de Casa Guerrero y queman una camioneta; exigen presentación de normalistas

*Marchan mil miembros de la CETEG, alumnos de Ayotzinapa y del FUNPEG, y maestros y estudiantes michoacanos que caminan durante cinco horas desde el Zócalo. Los manifestantes pintan en la fachada “no aceptamos a Ortega”. Policías antimotines lanzan piedras desde adentro de la residencia oficial. Los cetegistas responsabilizaron de esa represión a Peña Nieto y al gobernador interino

Alina Navarrete Fernández

Chilpancingo

Maestros de la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación de Guerrero (CETEG), derrumbaron el portón de la puerta 3 de Casa Guerrero, incendiaron una camioneta 4 por 4 oficial de Guerrero Cumple y marcharon en demanda de la presentación con vida de los 43 estudiantes de la Normal Rural Raúl Isidro Burgos de Ayotzinapa detenidos-desaparecidos en Iguala, la noche del 26 al 27 de septiembre.
Aproximadamente a las 3 de la tarde, llegó la avanzada de la CETEG, conformada por unos 60 maestros con el rostro cubierto con playeras y pañuelos, que llevaban picos, tubos de fierro y PVC.
Al principio, formaron una media luna alrededor del portón y luego colocaron una lona en el mismo lugar donde se veía la imagen del normalista Julio César Mondragón, quien fue encontrado muerto y desollado la mañana del 27 de septiembre; en la lona se leía “Desollado vivo, ni perdón ni olvido”.
Minutos después, algunos miembros de la avanzada sacaron de las casetas de seguridad, ubicadas a los costados del portón, los teléfonos fijos y los destruyeron, escribieron con pintura en aerosol “Ceteg” y “No aceptamos a Ortega”. Después un par de cetegistas golpearon con picos el portón en reiteradas ocasiones con la intención de derrumbarlo, pero sólo consiguieron hacerle agujeros.
Desde adentro de Casa Guerrero se escuchó la detonación de un cohete que alarmó al contingente, y varios corrieron en dirección sur; sin embargo, algunos maestros gritaban por altavoces “compañeros no hay que retirarnos, nos quieren espantar, no lo van a conseguir, son cohetes, no pasa nada, tenemos que aguantar”.
Al oír el cohete, uno de los cetegistas aventó una piedra por encima del alambre de púas que protegía al edificio; inmediatamente después, una lluvia de piedras lanzada desde adentro de Casa Guerrero cayó sobre los maestros. Por fuera, a lo lejos podía observarse un grupo de hombres que vestían camisa blanca y pantalón beige, que corrían de un lado a otro aventando piedras hacia los manifestantes.
Además, siguieron detonando varios cohetes; por precaución, los cetegistas dieron indicación de alejarse de la puerta 3 a las mujeres y transeúntes que no estaban en la marcha, y anunciaron que por la puerta 1 había movilización de antimotines, por lo que debían permanecer en alerta.
Uno de los maestros dijo por un altavoz que el gobernador, Salvador Rogelio Ortega Martínez “llegó por la puerta equivocada al gobierno, es igual que Aguirre, nos quiere ver la cara”.
Las consignas en contra de Ortega Martínez, eran aplaudidas y coreadas por los cetegistas, mientras la avanzada seguía en confrontación con la Policía Federal, únicamente separados por el muro de contención.
Los que se encontraban más cerca del portón, intentando derribarlo con tubos y picos, fueron atacados con gas lacrimógeno, pero éste no impidió que continuaran firmes en la acción.
Decididos a derrumbar el portón, los cetegistas abordaron una camioneta 4×4 oficial del gobierno marcada con el logotipo de Guerrero Cumple, placas HC-38-312 de Guerrero, y la llevaron a la explanada afuera de la puerta 3.
Uno de ellos la condujo en reversa y la estrelló contra el portón, luego de varios intentos, el portón cedió y dejó a la vista a unos 100 policías federales con equipo antimotines que se encontraban dentro del edificio resguardando la entrada a las instalaciones de Casa Guerrero.
Al caer el portón, le siguieron varias piedras lanzadas en ambas direcciones, aunque no se reportó ningún herido de gravedad por las mismas.
El integrante de la Comisión Política de la CETEG, Saturnino García Cordero, informó que la movilización fue motivada por el nombramiento de Rogelio Ortega como gobernador del estado, “venimos a esta casa para exigir el diálogo, justicia, pero en estos momentos estamos recibiendo únicamente agresión”.
Derivado de la situación, García Cordero, dijo que los cetegistas “manifestamos nuestra inconformidad y rechazo total; responsabilizamos de lo ocurrido directamente al presidente Enrique Peña Nieto y al nuevo gobernador de Guerrero”.
Indicó que en el estado no debe gobernar una persona que use a los cuerpo policiacos en contra de las organizaciones que se manifiestan de manera libre.
Incendio en la entrada de la residencia oficial

Por medio de altavoces, García Cordero, llamó a la avanzada a retirarse del lugar, pero para ese momento los cetegistas ya habían llevado varias ramas y pasto seco cerca de la puerta 3, con la intención de provocar un incendio, además de que lanzaban cohetes hacia los antimotines.
Asimismo, unos 20 integrantes del Frente Unido de Normales Públicas del Estado de Guerrero (FUNPEG), que iban con el rostro cubierto con playeras y usaban lentes oscuros, se unieron a la avanzada de la CETEG y pidieron a gritos que se incendiara la camioneta que usaron para derribar el portón.
Los llamados a retirarse por parte de Saturnino García continuaban, y al ver que no era escuchado, les advirtió a los maestros “si se quedan atrás es bajo su responsabilidad y no nos haremos responsables de lo que pueda suceder, compañeros, vámonos”.
Al oír la advertencia de García Cordero, la avanzada decidió retirarse, pero antes incendiaron la camioneta oficial de Guerrero Cumple y la dejaron junto a la puerta 3, a unos metros de donde se encontraban los antimotines, luego se integraron al contingente que regresó en marcha hacia el campamento que mantiene la CETEG en la plaza Primer Congreso de Anáhuac desde el 8 de octubre.
20 minutos después de que los manifestantes se retiraran del lugar, llegaron bomberos de la ciudad a apagar el incendio de la camioneta que podía estallar debido al combustible; sin embargo, recibieron la indicación de dejar que la quema continuara, aunque ninguna autoridad dio información acerca de esta orden.
Minutos después, los bomberos retomaron la tarea de apagar el incendio, lo cual consiguieron casi inmediatamente. Una vez que el fuego estuvo controlado, llegó un grupo de más de 70 policías federales con equipo antimotines, que entró y permaneció en Casa Guerrero para resguardar el edificio en caso de que los manifestantes decidieran regresar, lo cual no ocurrió.

Más de mil normalistas y maestros caminan del Zócalo a Casa Guerrero

Ayer a la 1 de la tarde, unos 500 maestros cetegistas partieron desde el Zócalo de la ciudad en una marcha sobre la avenida Miguel Alemán en dirección al sur. Posteriormente se les unieron, normalistas de Ayotzinapa, así como un grupo de maestros y estudiantes de Michoacán, que incrementaron el número de manifestantes a más de mil.
En el transcurso de la marcha, que avanzó con lentitud, los manifestantes gritaban consignas como “Ayotzi vive, la lucha sigue”, “Vivos se los llevaron, vivos los queremos” y “Aguirre, Ortega, la misma chingadera”.
Al llegar a la avenida Lázaro Cárdenas, el contingente dio la vuelta en la desviación frente a Ciudad Universitaria y luego cambió el rumbo hacia la calle Las Estrellas, para dirigirse a Casa Guerrero.
La movilización duró aproximadamente cinco horas, desde que la marcha partiera del Zócalo capitalino a la 1 de la tarde, hasta que los manifestantes regresaron a la plaza cívica Primer Congreso de Anáhuac en donde se dispersaron, cerca de las 6 de la tarde, los normalistas volvieron a Tixtla, donde se encuentra la Normal de Ayotzinapa; mientras los cetegistas permanecieron en el campamento.

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