Ya propuso a Peña Nieto otorgar una indemnización “generosa” a las familias de los desaparecidos, dice Rogelio Ortega
Afirma que planteó al presidente un programa de reparación del daño para que en 50 años los familiares no tengan incertidumbre. Se empieza a generar un clima de confianza para hablar con la verdad así sea dura como la roca, expresa el gobernador
Brenda Escobar
Zihuatanejo
El gobernador Rogelio Ortega Martínez dijo aquí que el conflicto por la desaparición de los 43 normalistas “va a disminuir, ya la reunión que tuvo el presidente (Enrique Peña Nieto) con los familiares de los muchachos desaparecidos, con los muchachos de Ayotzinapa ayuda, porque se empieza a generar un clima de confianza en las instituciones para hablar con la verdad cuando así sea dura como la roca, para que si no logramos encontrarlos y si están muertos, con las evidencias que los forenses argentinos, en quienes más confían, nos muestren pruebas, aquí está una urna en la que traemos a usted la evidencia de que su hijo fue muerto”.
Sobre las voces que exigen su renuncia al cargo, contestó “bueno, es una minoría”.
Ayer viernes, Ortega Martínez estuvo en el hotel Meliá Ixtapa acompañado del director general de la Comisión Nacional del Agua, David Korenfeld Federman, en la clausura de la XX Asamblea General de la Asociación Nacional de Usuarios de Riego.
Durante su discurso el gobernador aseveró que disminuirá el conflicto por el caso de los normalistas de Ayotzinapa, y que en caso de que no logren ser encontrados con vida, ya le propuso al presidente Peña Nieto que se les otorgue una indemnización “generosa” a los familiares.
“Y luego viene una etapa de compensación, de reparación del daño, hay protocolos internacionales a los que hay que ajustarse, pero yo hablé con el presidente Peña Nieto y le dije ‘señor presidente, son familias que viven en una situación de pobreza extrema; cuando va uno al municipio de Tecoanapa, de ahí son ocho muchachos, tres de Ayutla enclavados en la montaña mixteca, las familias de los campesinos (…) son no menos de seis, siete, ocho hijos y de ellos eligen a uno que se vaya a estudiar (…) a la Normal Rural de Ayotzinapa y ahí muere, es desaparecido, entonces, sería muy generoso de su parte señor presidente que además de lo que dicen ya los protocolos, usted apoye de manera generosa, significativa a estas familias’, que diseñemos un programa de reparación del daño donde por lo menos en los próximos 30, 40, 50 años no tengan incertidumbre estas familias afectadas por la delincuencia organizada”.
También comentó de cómo fue que se dirigió a Peña Nieto el día que fue recibido en Los Pinos.
Dijo que platicó que debido a que es académico y no político, no encontraba la manera de explicarle en 15 minutos toda la problemática de Guerrero, por lo que cuando el presidente lo saludó y le preguntó cómo estaban las cosas en Guerrero, “le dije ‘de la chingada, señor presidente’; se me quitó la academia y me puse guerrerense y costeño; se empieza a reír, se relaja y me dice has sintetizado lo que está sucediendo y yo le voy a ayudar, ni lo dude”.
Rogelio Ortega estuvo acompañado ayer por el rector de la Universidad Autónoma de Guerrero, Javier Saldaña Almazán, quien aunque no tenía alguna relación con el acto que se llevaba a cabo, fue invitado a ocupar un lugar en el presídium minutos después de que ya había comenzado.
Ortega hizo referencia a la presencia del rector ahí y comentó de cuando ambos contendieron por dirigir a la UAG, de cómo acordaron que el que estuviera mejor posicionado sería el candidato de unidad con la finalidad de blindar a la universidad de la delincuencia organizada.
“Reflexionamos y dijimos si abrimos la competencia, no solamente vamos a competir tú y yo, se van a juntar por ahí algunos otros y si uno es un loquito como el (alcalde prófugo) de Iguala, como Abarca, y si llegan y le ofrecen las maletas de dólares y los reparte en la elección, sería el caos, un colectivo de 80 mil universitarios guerrerenses controlados y dominados por los sicarios, por la droga para venderla y para disputarse los mercados hubiera sido terrible, pero afortunadamente no pasó, la Universidad Autónoma de Guerrero está blindada”, aseguró.
Luego, en breves declaraciones con reporteros, el gobernador dijo que “estamos comprometidos con la búsqueda” de los 43 normalistas desaparecidos, “es el gran compromiso del presidente de México y del nuevo gobernador de Guerrero y vamos a trabajar por Guerrero”.
Sobre sus declaraciones en el sentido de que los 43 normalistas se encuentran vivos y que sus captores piden muchos millones de pesos por su rescate, dijo que “esa es nuestra fe, la fe mueve montañas, la esperanza nunca muere, y esa es la prioridad número uno, encontrarlos con vida”.
Sobre las voces que exigen su renuncia al cargo, contestó que “bueno, es una minoría”.
También se le preguntó cómo es que hace planes para una indemnización, cuando aún no han sido encontrados ni vivos ni muertos los 43 normalistas, y Rogelio Ortega respondió que “hay que prepararnos y decir que tenemos toda la voluntad, es un escenario, el escenario no deseado, el terrible, catastrófico, el escenario optimista en el que estamos trabajando es encontrarlos con vida”.
Acerca de una narcomanta encontrada en Iguala presuntamente firmada por un integrante del grupo delictivo Guerreros Unidos, en la que advierte que los 43 normalistas de Ayotizanapa están vivos, dijo que “es una esperanza, yo estoy dispuesto a ir a negociar con los señores a donde me digan”.




