Pide la ONU al presidente Assad que sea audaz para acabar con la violencia en Siria
DPA
Damasco / Ginebra / Madrid
El enviado de Naciones Unidas para Siria Kofi Annan dijo ayer al presidente sirio, Bashar al Assad, que debe dar “pasos audaces” para acabar con la violencia en el país, en medio de la presión internacional con la expulsión de varios representantes sirios de Estados Unidos y países de la UE.
“Le pedí a él (Al Assad) que diera pasos audaces ahora, no mañana, ahora, para dar un impulso para la implementación del plan”, aseguró Annan a la prensa en Damasco, en relación al plan de paz de seis puntos acordado con el gobierno sirio.
“Estamos en un punto de inflexión. El pueblo sirio no quiere que en su futuro haya derramamientos de sangre y división. Pero las matanzas continúan y los abusos están presentes hasta el día de hoy”, añadió el enviado de la ONU y la Liga Árabe.
Annan también le comunicó a Al Assad que la comunidad internacional está profundamente preocupada por la reciente masacre en Al Hula.
Según medios estatales sirios, Al Assad informó a Annan sobre lo que “realmente está sucediendo sobre el terreno” y cómo “terroristas” están matando a gente inocente en Siria.
El presidente sirio le dijo al enviado de la ONU que el éxito del plan de paz depende de “frenar el contrabando de armas, el terrorismo y aquellos que lo apoyan”, según la agencia de noticias SANA.
El plan de paz de seis puntos de Annan supuestamente comenzaba con un alto el fuego a partir del 12 de abril, que desde entonces ha sido quebrado diariamente.
El plan original llamaba un cese inmediato de la violencia, la liberación de presos, acceso humanitario a las zonas en conflicto y al diálogo entre las partes rivales.
La conversación de Annan se dio en un día en el que varios países occidentales decidieron expulsar a los representantes sirios para ejercer más presión sobre el régimen de Al Assad para que cumpla con el plan del enviado internacional.
Estados Unidos, España, Alemania, Reino Unido, Francia, Italia, Canadá y Australia anunciaron la expulsión de diplomáticos sirios en protesta por la “atroz y brutal” matanza ocurrida en la ciudad de Al Hula, donde al menos 108 personas, la mayoría mujeres y niños, murieron en manos de fuerzas gubernamentales.
Estados Unidos indicó que espera que el desarrollo de la situación convenza a Rusia de la necesidad de cambiar su política hacia Siria. “¿Será esto un punto de quiebre en el pensamiento ruso? Esperamos que si”, aseguró Nuland.
Por su parte, Rusia, principal aliado y proveedor de armas de Siria, dijo que no seguirá el ejemplo de las potencias occidentales.
Rusia indicó que el conflicto en Siria podría perjudicar a toda la región si no se resuelve y ya está afectando la situación política en Líbano, según declaraciones del ministro del Exterior, Sergei Lavrov.
El presidente de Francia, François Hollande, anunció para principios de julio una nueva reunión del Grupo de Amigos de Siria en París, al que pertenecen alrededor de 60 estados y organizaciones internacionales.
Hollande reconoció en la noche de ayer que con el respaldo de las Naciones Unidas enviaría tropas a Siria. “No se descarta una intervención militar”, dijo en una entrevista con la emisora televisiva France 2. De todas formas, advirtió que para eso sería necesario un mandato del Consejo de Seguridad de la ONU.
En tanto, en una señal de desobediencia civil, activistas informaron que muchos negocios están cerrados desde el lunes en el principal centro comercial de Damasco en protesta por la violencia en Al Hula. Los medios estatales no mencionaron nada al respecto.
Una primera investigación de expertos de la ONU advirtió que la mayoría de las víctimas de la masacre de Al Hula recibieron disparos de corta distancia. Unas 20 personas murieron al recibir impactos de artillería, mientras que el resto de las víctimas murió en manos de milicianos, según los testimonios de los supervivientes.
“En este momento parece que familias enteras murieron (al recibir) disparos en sus viviendas. Es bastante atroz. Casi la mitad (de las víctimas) de las que sabemos hasta ahora son niños”, señaló ayer Rupert Colville, portavoz de la alta comisionada de Derechos Humanos de la ONU Navi Pillay.
De acuerdo con fuentes de la oposición, las tropas sirias mataron ayer a 32 personas en todo el país, principalmente en la región de al Kussair, en la provincia de Homs.




