Honra el CIDE con un coloquio al Octavio Paz crítico en su centenario
Lourdes Zambrano / Agencia Reforma
Ciudad de México
La crítica era una práctica común de Octavio Paz, que además promovía, por lo que el Centro de Investigación y Docencia Económica (CIDE) quiso honrarlo en su centenario con el coloquio Aire en libertad, Octavio Paz y la crítica.
El programa comenzó con la mesa Octavio Paz en su tiempo: pensamiento, poesía y combate, en la que Maarten van Delden, académico de la Universidad de California, recordó cómo hubo muchas voces que tacharon al escritor de elitista y peyorativo en el Laberinto de la soledad.
Van Delden se centró en la figura del pachuco, que Paz describe en el ensayo, para desmenuzar su forma de pensar. “Evidentemente hay elementos negativos en la descripción que hace del pachuco, pero con Paz no todo es blanco o negro”, dijo el académico, para después concluir: “Lo que celebraba era la rebelión instintiva y lo que criticaba era la rebelión ideológica”.
Adolfo Gilly, politólogo de la UNAM, se enfocó en lo que Paz escribió sobre Bretón y el Surrealismo, y lo ligó a su despertar como poeta.
Sergio López, director del CIDE, destacó que el coloquio no buscaba adular a Paz, sino hablar de él a partir de la crítica que él tanto promovió.
El coloquio, celebrado en la Casa de la Universidad de California en México, reunió a diversos académicos, entre ellos también Héctor Aguilar Camín y Jesús Silva-Herzog Márquez.




