Piden familiares de los 43 desaparecidos la renuncia de Peña Nieto en el Zócalo del DF
*El Presidente dirá hoy que los normalistas están muertos para cerrar el caso, advierten luego de una marcha. El mandatario se ha negado a firmar el convenio para que especialistas internacionales lleguen al país y busquen a los jóvenes, denuncia un padre de familia
Jacob Morales Antonio
Ciudad de México
Los familiares de los 43 estudiantes de la Normal Rural Raúl Isidro Burgos de Ayotzinapa que fueron detenidos-desaparecidos por policías municipales la noche del 26 y la madrugada del 27 de septiembre en Iguala exigieron la renuncia del presidente Enrique Peña Nieto ante la falta de resultados en la búsqueda de los jóvenes, y fincar responsabilidades al gobernador con licencia Ángel Aguirre Rivero y al ex fiscal Iñaky Blanco Cabrera.
Mandaron un mensaje al gobernador interino Rogelio Ortega Martínez, de que no habrá paz en el estado hasta que aparezcan los 43 estudiantes, y que de nada servirán las marchas a las que convoca porque hay familias que lloran y esperan a sus hijos.
En el mitin en el Zócalo de la Ciudad de México, luego de marchar durante hora y media, los compañeros y padres de los estudiantes desaparecidos denunciaron que hoy el presidente Peña Nieto anunciará que sus hijos están muertos, para después partir a su viaje a China y dejar el caso cerrado.
Llamaron a la población a unirse a un paro nacional porque el embate de la delincuencia organizada que opera con la protección del gobierno lastima a todos por igual, y exclamaron que es hora de salir del silencio y la apatía que ha caracterizado a la sociedad mexicana, para que cuando regrese Peña Nieto de viaje encuentre un país diferente.
Los padres anunciaron la Caravana de las Indignaciones que recorrerá la República para recoger los testimonios de personas que también han sufrido la desaparición forzada de sus familiares, porque no hay sólo 43 desaparecidos en el país.
El representante de los padres, Felipe de la Cruz reiteró que en la reunión del martes en la Procuraduría General de la República (PGR), el titular José Murillo Karam les informó que en su declaración el ex alcalde de Iguala José Luis Abarca y su esposa María del Pilar Pineda se declararon inocentes de los hechos, que no se enteraron de los ataques a los normalistas, y que ellos no dieron la orden de atacar a los estudiantes.
Dijo que el procurador se mostró desesperado porque no había noticias nuevas de las investigaciones para saber del paradero de los 43 normalistas, que desde hace 40 días no se sabe en dónde están.
El familiar expresó que el rompecabezas del crimen está completo porque están detenidos los autores intelectuales y materiales, y deben de decir en dónde encontrar a sus hijos.
Afirmó que están llenos de coraje y rabia porque en cada reunión sólo les dicen el número de policías que buscan a sus hijos y los lugares recorridos.
Mario González padre de César Manuel González Hernández, originario de Tlaxcala, en su intervención denunció que Peña Nieto se ha negado a firmar el convenio para que especialistas internacionales lleguen al país e intervengan en las investigaciones para saber el paradero de sus hijos.
“No nos interesa el dinero que nos han ofrecido, nuestros hijos no tienen precio. Es por eso que luchamos como padres… es lo más sagrado que tenemos en la vida, nuestros hijos. Y si se trata de entregar la vida, aquí está la de nosotros porque no vamos a permitir que nos sigan engañando” dijo el papá con su voz quebrada y lágrimas en los ojos, al tiempo que la gente le refrendó su apoyó con la frase “no están solos”.
El secretario del comité estudiantil Ricardo Flores Magón de la Normal de Ayotzinapa, David Flores Maldonado exigió castigo para el gobernador con licencia Ángel Aguirre Rivero y para el ex fiscal guerrerense, Iñaky Blanco Cabrera porque “esas personas también tienen que responder, queremos justicia para nuestro compañeros”, y afirmó que si el gobierno federal no los encuentra ellos irán en su búsqueda.
Exclamó que el ataque fue un crimen de Estado y no sólo José Luis Abarca y su esposa son los responsables, porque los diputados federales han dicho que hubo omisiones del gobierno estatal y federal, quienes también tienen que asumir su responsabilidad.
El normalista reiteró que la noche del 26 de septiembre en Iguala fueron atacados por policías uniformados que están en la estructura del gobierno y forman parte del Estado, y fueron ellos quienes se llevaron a sus 43 compañeros, y no el crimen organizado como lo trata de afirmar el gobierno.
Flores Maldonado expuso que llegará el momento en el que la sociedad va a exigir cuentas y juzgará al gobierno.
Al inicio de su discurso dijo a los manifestantes que ser estudiante en México es un delito, y más si uno es pobre porque el gobierno llama vándalos a quienes salen a protestar para exigir justicia.
El integrante de la dirigencia estudiantil, Omar García dijo que el problema del país es la gente que se ha callado por años a pesar de haber sufrido las matanzas, secuestros y decapitaciones de los delincuentes, pero afirmó que ya no hay más miedo, ni al gobierno ni al crimen organizado.
Agregó que ahora la lucha no sólo es de los estudiantes, sino de toda la sociedad, porque todos sufren, tanto el campesino que está sin trabajo como los jóvenes que salen de la Universidad y no tienen en dónde desarrollar sus capacidades, “eso debe de provocar la indignación, no sólo cuando se desaparecen 43 estudiantes, somos miles los inconformes y los atropellados”.
El estudiante también se sumó a la exigencia de los padres de la renuncia de Peña Nieto y de todo su gabinete, además instó a la sociedad a valorar las instituciones porque están corrompidas.
Afirmó que el anuncio que se espera que hoy dé el gobierno de que los jóvenes están muertos, será para “lavarse” las manos, cerrar el caso e irse de gira fuera del país, pero cuando regresen los funcionarios encontrarán a otro país, por la Caravana de las Indignaciones que tienen programada.
Omar García llamó al gobierno federal a actuar como lo ha hecho contra los presos políticos como los policías comunitarios de Guerrero, a los que ha privado de su libertad aplicando todo el peso de la ley. Indicó que esa misma rigurosidad la quieren para los autores intelectuales y materiales de la matanza de Iguala.
Aseveró que el ataque es parte de la criminalización de los estudiantes y para que las familias dejen de enviar a sus hijos a las escuelas Normales que el gobierno desde hace años trata de desaparecer.
Afirmó que no habrá paz en el estado hasta que aparezcan los 43 normalistas a pesar de las marchas que está convocando el gobernador interino Rogelio Ortega Martínez.
En el acto también participaron mamás, hermanos y padres de los estudiantes desaparecidos, quienes reiteraron que no van a aceptar la mentira que el gobierno anunciará.
Uno de los padres expuso que si es necesario revivir a Lucio Cabañas lo harán, pero con otro nombre y rostro para que sus hijos aparezcan.




