Periódico con noticias de Acapulco y Guerrero

Jorge Camacho Peñaloza

Saber gobernar

Quien no sabe gobernar es siempre un usurpador. Carlo Bini.

Uno de los factores determinantes de las tragedias de los pueblos son los malos líderes que los conducen, de ahí que con toda verdad se dice que la política es demasiado importante como para dejarla en manos de los políticos, de ella dependen vidas, muchas vidas, planes de vida social y particular, la cultura, la economía, la seguridad, la armonía social, el desarrollo.
Fallar o gobernar mal puede llegar a tener funestas consecuencias, ejemplos, desde el holocausto judío a manos de los nazis que significó el genocidio de 6 millones de personas, hasta el 26 de septiembre en Iguala con el asesinato de 6 guerrerenses y la desaparición hasta el momento de 43 estudiantes de la Normal de Ayotzinapa.
Sin duda alguna, atravesamos por un difícil momento como estado, representa un gran desafío para todos, son un reto para la verdadera política y el ejercicio del poder.
Me atrevo a decir que, más allá del castigo y aplicación de la justicia a los autores materiales e intelectuales de los aberrantes hechos ocurridos en Iguala, de la sanción por las irresponsabilidades, omisiones o complicidades en este caso, que están en los orígenes mismos de su causa, lo que va a restaurar la gobernabilidad, la paz, la seguridad y la armonía en nuestro estado y en el país tiene que ver más con la forma en que nos desempeñemos los políticos que tenemos una responsabilidad pública o representación soberana, con la forma en que nos desempeñemos en el ejercicio del poder que nos ha concedido la ciudadanía.
Más allá del castigo y la justicia por estos hechos, lo que está causando estos días de intensa violencia, anarquía y encono social es el estallido del hartazgo de la sociedad ante el pobre desempeño de sus políticos y gobernantes desde antes de Iguala; si queremos que esta situación no escale tenemos que reconocer esta realidad.
Éste es un momento de dura prueba para la política, quienes la hemos abrazado como profesión tenemos que sacar lo mejor de nosotros para hacer posible el entendimiento social, procesar las diferencias sin profundizar el encono, para demostrar que la política sí sirve para superar problemas y agravios en la sociedad, para canalizarlos por las vías institucionales y no por las de la violencia y la anarquía.
Es por esto que hoy es importante tener cuidado con el fondo y la forma, con los medios y los fines de la política, no podemos andar confundiendo la forma con el fondo y los medios con los fines, porque esto puede acarrear que los problemas se agraven y alejar las soluciones, que en lugar de contribuir provoquemos más problemas por nuestra falta de claridad en el ejercicio del poder.
Por eso es necesario hacer desde estas páginas de El Sur un llamado a todos, especialmente al titular del poder Ejecutivo, a que tenga presente que fue elegido por la soberanía guerrerense, y no lo eligió para rendir pleitesía ni agradecimiento a nadie.
Que a los únicos actores políticos que les va a rendir o cuentas es a los guerrerenses, que debe trabajar para todos los guerrerenses y no poner por delante sus afectos o preferencias ideológicas.
No comparto que se haya entregado por completo al presidente Enrique Peña Nieto; el gobernador tiene un compromiso con Guerrero, no con Los Pinos.
A casi dos semanas en el cargo, es inverosímil que no se haya usted reunido ya con los representantes de los poderes Legislativo y Judicial del estado, que no haya convocado usted a todos los guerrerenses a una gran cruzada o acuerdo por la paz, ha optado por ponerse a las órdenes y elogiar a quienes han tenido indirectamente responsabilidad en los hechos.
Usted no ha cumplido su palabra. No ha escuchado a sus mandantes o gobernados, ha optado por entrevistas palaciegas y actos con templetes a modo, viajes en avión, traslados por aire y hasta la ostentación de aterrizar en una cancha de futbol para ir a dar el pésame a la familia de una de las víctimas de la barbarie proveniente, precisamente, de los malos gobernantes que la hicieron posible.
Se requiere gobernar, partir de la idea de que fue llamado para atender problemas críticos y de gobernabilidad, y no para posicionamientos y proyección personales.
Se requiere gobernar para arrebatar espacios a la impunidad, la omisión y la irresponsabilidad en la función pública, para promover la justicia y la reparación del daño, no como si proviniera de una elección.
Se requiere que gobierne escuchando a todos, no haga de la UAG un partido más, déjela hacer su tarea académica y científica, que no es función de la universidad blindar gobernadores.
Ocupe su tiempo en la atención de problemas reales y no en giras con escenarios a modo. Intente dar lecciones, no clases, de buen gobierno, no se confunda, no es lo mismo un discurso académico que uno de ejercicio del poder, extraña que siendo usted un estudioso de la política confunda la forma con el fondo.
No crea usted que la federación va a venir a hacer lo que los guerrerenses tenemos que hacer por nosotros mismos. Lamento decirle que no va en la ruta correcta. Y eso, en este momento puede ser catastrófico para nuestro estado.
Vuela vuela palomita y ve y dile: a quienes aspiren gobernar, que los títulos sí son importantes, pero que no garantizan buenos gobernantes.

468 ad