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Martínez Sidney y Laura Caballero también se oponen al alcoholímetro

 Magdalena Cisneros  

El alcalde Alberto López Rosas afirmó que es temprano para polemizar sobre el programa del alcoholímetro en la Costera porque aún no efectúa “ningún paso” para aplicarlo, luego de que el presidente de la Comisión de Turismo en el Congreso local, Max Tejeda Martínez, le dijo el miércoles en una reunión que no aceptará que el programa se aplique en la zona turística.

Mientras que el presidente de la Canaco local, Alejandro Martínez Sydney, y la presidenta de Comerciantes de la Costera, Laura Caballero, consultados por separado durante una gira de trabajo del alcalde por el área suburbana, rechazaron el programa por ser Acapulco una ciudad turística.

En declaraciones ayer durante la gira, el alcalde Alberto López Rosas aseguró que es “temprano para polemizar, no hemos dado ningún paso, ninguna acción en aplicar el alcoholímetro en la Costera, por esto pensamos que es polémica fuera de lugar en este momento”.

Indicó que dialogará con los empresarios después de la temporada de verano y antes de la de invierno “y sobre eso analizaremos la conveniencia o no, me he comprometido a que no habrá aplicación del alcoholímetro hasta que no nos pongamos de acuerdo”, y no hará ninguna acción al respecto de manera unilateral “ni mucho menos caprichosamente”, aseguró.

El presidente de la Canaco local, Alejandro Martínez Sydney, manifestó que instalar el alcoholímetro en la Costera sería “algo erróneo por parte del alcalde, no creo que se aplique en la franja turística, sería imposible darle credibilidad, seriedad” al ser Acapulco un destino turístico que cuenta con bares y discotecas.

Sugirió que mejor se haga un programa de información, el conductor designado, utilización del cinturón de seguridad, medidas preventivas a la salida de los lugares con mayor afluencia porque el alcoholímetro sería “una medida que definitivamente ahuyentaría a los turistas”.

La iniciativa privada, aseguró, no está en contra de una medida preventiva porque el alcohol y el volante “siempre causan desgracias”, pero insistió que el alcoholímetro no sería recomendable.

Por su parte, la presidenta de los comerciantes de la Costera dijo estar en contra del alcoholímetro porque Acapulco es una ciudad “100 por ciento turística” y no se debe fomentar “que sea una cacería de brujas, no funcionan este tipo de posturas”.

En todo caso, opinó, afuera de las discotecas no deben entregarse los vehículos si los conductores van alcoholizados, pero insistió que el alcoholímetro “no es una buena medida, si supiéramos que las autoridades no van a hacer de la suyas estaríamos de acuerdo, pero se presta a que tengan motivos para obtener alguna ventaja”.

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