Periódico con noticias de Acapulco y Guerrero

Con retenes, ejidatarios de La Unión le niegan la entrada a un actuario del TUA

 Se reunirían para aprobar la explotación de piedra caliza por parte de la siderúrgica Lázaro Cárdenas-Las Truchas. Durante el enfrentamiento rompen campesinos el medallón del vehículo donde venía el hermano del comisariado ejidal. Interpone el agraviado denuncia penal

 Campesinos del ejido de Santa María, en La Unión, se opusieron a que se efectuara una asamblea ordenada por el Tribunal Unitario Agrario (TUA) para que las autoridades ejidales permitan a la empresa siderúrgica Sicartsa explotar la roca caliza, pues consideraron que el comisariado ejidal Benito González es un usurpador.

Los inconformes colocaron dos retenes –armados con piedras y garrotes, así como garrafas de gasolina– a la entrada del poblado El Naranjillo, donde le negaron el acceso al actuario del TUA y rompieron el medallón de la camioneta en la que viajaba el presunto comisariado ejidal Benito González Alvarez.

La asamblea se tenía prevista para este sábado, a las 10 de la mañana, y sería encabezada por Benito González. Allí se esperaba que los ejidatarios dieran su consentimiento para reanudar los trabajos de extracción de piedra caliza por parte de la empresa Sicartsa, y que autorizaran que González Alvarez y la mesa directiva del ejido firmaran un convenio con dicha empresa.

A unos 400 metros del poblado, por el acceso principal, unas 25 personas encabezadas por Martín González Alvarez, con piedras, palos y gasolina esperaban la llegada del actuario del TUA, Marcos Cruz Ramírez, así como del presunto comisariado ejidal Benito González Alvarez, para no dejarlos entrar a la comunidad.

Martín González argumentó que las personas ahí reunidas, así como en el otro acceso, son los verdaderos ejidatarios que fueron sacados del padrón original por Benito González, quien en su lugar anotó a fuereños que ahora buscan beneficiarse con las riquezas naturales del ejido; “en ningún momento nos oponemos a que Sicartsa saque la piedra caliza, nos oponemos a que Benito nos siga viendo la cara de pendejos”.

Cerca de las 10 de la mañana, el actuario, acompañado por policías del Estado, quiso pasar al poblado, pero no lo permitieron; la segunda ocasión los campesinos le solicitaron que no se prestara a la corrupción de Benito González y que la magistrado del TUA, Luz Mercedes del Carmen López Díaz, “ya deje de abusar de los pobres y le dé la razón a quien la tiene, no a quien le suelte más dinero”.

Posteriormente, una camioneta Dodge Ram, propiedad de Benjamín Rauda Mendoza y conducida por el hermano de Benito González, Agustín González, se acercó al retén de piedras.

Hasta la ventana de la camioneta se acercó la señora Agustina Mancilla Ibarra, tía de Benito González y madre del ex comisariado ejidal José Guadalupe Marroquín Mancilla –muerto en un accidente hace dos años– y le gritó que también a ella la matara como lo hizo con su hijo, y le dio un golpe al cristal del vehículo.

A esa acción se sumaron los demás campesinos, quienes le tiraron piedras y garrotes, y rompieron el medallón trasero.

Luego siguieron contra del actuario, a quien lo acusaron de estar en contubernio con González Alvarez: “tenemos cuatro años aguantando chingaderas, mejor vaya y dígale a la magistrada que esto es el principio de nuestra lucha, o mejor le mandamos un recadito con usted y qué le parece si le quemamos ahorita su Volkswagen, mejor váyase”.

Luego de salir del ejido, Cruz Ramírez se reunió en la cabecera municipal de La Unión con Benito González y algunos supuestos ejidatarios, quienes presentaron una denuncia penal contra Martín González Alvarez, Maximiano y Celestino Andrade Alvarez, Anselmo Peñaloza Miranda, Antonia Salamanca González y Agustina Mancilla Ibarra.

Benito González manifestó que a pesar del retén con piedras llevarían a cabo la asamblea prevista, y que el sitio sería en un lugar ya conseguido ex profeso, con quienes –aseguró– sí son los verdaderos ejidatarios.

Asimismo, acusó al alcalde Carlos Reyes Torres de intervenir en el conflicto, al igual que al síndico Tobías Barragán Farías, quien de manera circunstancial estuvo presente cuando los campesinos le rompieron el medallón a la camioneta.

Por su parte, el actuario del TUA, Marcos Cruz Ramírez, dijo que avalaría la asamblea que consideró legal.

468 ad