Periódico con noticias de Acapulco y Guerrero

Toman padres, normalistas y maestros el aeropuerto de Acapulco por tres horas

 

Cierran padres, alumnos y maestros el aeropuerto de Acapulco 3 horas; chocan con policías estatales

*La trifulca con antimotines se dio frente al centro comercial La Isla. Llegan de Ayotzinapa  en 28 autobuses, se unen organizaciones sociales y sindicatos que suman  unos 2 mil manifestantes. Después federales bloquean el paso de la marcha, pero se repliegan tras un acuerdo de los dirigentes con la Segob, En la terminal dejan pintas contra Peña y por la presentación de desaparecidos

Daniel Velázquez

Normalistas, miembros de organizaciones sociales, maestros y padres de los 43 estudiantes desaparecidos cerraron las instalaciones del aeropuerto internacional Juan Álvarez de Acapulco durante tres horas y media, después de que marcharon a ese lugar y en el camino y chocaron con policías antimotines del estado que les impedían el paso.
Los normalistas hicieron pintas dentro del edificio, en los vidrios de la fachada principal, en los muros, en las señalizaciones y en los anuncios publicitarios, con sus demandas: “Vivos se los llevaron, vivos los queremos”, “Fuera Peña”.
Unos 125 jóvenes con el rostro cubierto con playeras, paliacates o pasamontañas y con tubos custodiaron los cuatro accesos de llegadas nacionales e internacionales.
Durante su estancia afuera hubo un mitin. El cierre del aeropuerto fue tras un choque entre los manifestantes y policías estatales frente al centro comercial La Isla.
Los normalistas llegaron en 28 autobuses a los que se incluyeron organizaciones sociales y sindicatos de Acapulco que sumaron unos 2 mil manifestantes, que corearon consignas durante la marcha.
Para llegar al aeropuerto los normalistas tuvieron que superar un bloqueo de antimotines de la Policía Federal que se instaló frente a la tienda de autoservicio Chedraui Selecto. Con la mediación del subsecretario de Gobernación Luis Enrique Miranda Nava se evitó la represión a la manifestación que pretendía llegar al aeropuerto.
La marcha de La Isla al aeropuerto duró dos horas; en una estuvieron en negociación con policías federales para que les permitieran el paso y otra hora de camino para recorrer unos 3 kilómetros.
El bulevar de Las Naciones mantuvo interrumpida la circulación desde las 9 de la mañana hasta las 4 de la tarde, sólo se permitió la circulación de vehículos hasta el retorno frente al Forum del centro de convenciones Mundo Imperial.
Los normalistas llegaron al aeropuerto a las 11:20 de la mañana, y a las 11:44 una comisión integrada por el representante de los padres de los 43 desaparecidos, Felipe de la Cruz y cuatro estudiantes de Ayotzinapa pidió hablar con el jefe de seguridad y con el administrador del lugar.
En el interior, mientras Felipe de la Cruz avisaba al administrador de la terminal aérea la acción, un grupo de normalistas escribió en las paredes “Peña asesino” y “Fuera Peña” con pintura roja.
En los muros, cristales, señalizaciones y anuncios publicitarios ubicados afuera los normalistas escribieron mensajes con pintura en aerosol en los que se podía leer “MPG Ayotzi vive”, “MPG Peña asesino”.
Todas la columnas del corredor que da al estacionamiento del aeropuerto, junto con las señalizaciones y los anuncios publicitarios fueron utilizados para escribir consignas como “todos somos Ayotzi”, “faltan 43 fuera Peña cómplice”, “esta es la furia acumulada del pueblo”, “Ayotzinapa Gro. en pie de lucha”, “Peña asesino quédate en China” y “no somos todos nos faltan 43”.
Durante la movilización los normalistas tomaron dos camiones de leche Lala y repartieron los productos en la unidad habitacional Luis Donaldo Colosio, a las 2:24 de la tarde los llevaron hasta el estacionamiento del aeropuerto y ahí repartieron el resto, entre lo que se vio leche, gelatinas, yogur, crema, jugos, flan. Después de que les sacaron todo el contenido los camiones fueron abandonados en el bulevar de Las Naciones.
A las 3 de la tarde los normalistas llegaron con un camión de agua purificada Epura, también llevaron un camión de Sabritas y los dos los vaciaron y repartieron el contenido entre los manifestantes. Al final de la manifestación se observó que también a un camión de Pepsi le quitaron toda la mercancía.

Un centenar de policías estatales obstruían el avance de la caravana

A las 8:30 de la mañana los 28 autobuses en los que viajaban los normalistas ingresaron al bulevar de Las Naciones por el Viaducto Diamante en dirección al aeropuerto, en el restaurante La Granja que se ubica a unos metros del entronque Viaducto Diamante-bulevar de Las Naciones el gobernador Rogelio Ortega Martínez había convocado a una conferencia de prensa, la cual terminó abruptamente por el temor de que los normalistas llegaran a ese lugar.
El equipo de seguridad del gobernador huía del restaurante en el centro comercial La Isla mientras un centenar de policías estatales pretendían detener el avance de los normalistas.
En el entronque de la avenida Las Palmas y el bulevar de Las Naciones ocurrió el choque entre policías estatales y los normalistas.
Minutos después de las 8 de la mañana un centenar de policías estatales bloquearon el carril que va en dirección hacia el aeropuerto para impedir el paso de los 28 autobuses en los que viajaban los normalistas y padres de familia de los 43 estudiantes desaparecidos.
Cuando encontraron el bloqueo de los policías, los normalistas se bajaron de los camiones y pidieron pasar pero la instrucción que tenían los policías antimotines con escudos era no moverse y no contestar agresiones.
Los normalistas empujaron a los antimotines y les lanzaron piedras, algunos agentes no se movieron pero otros lanzaron piedras a los normalistas y así comenzó la trifulca que duró unos 15 minutos.
Las pedradas y la fuerza de los normalistas superó a los policías que deshicieron su formación y corrieron hacia avenida Las Palmas que va al estacionamiento de La Isla, desde allá lanzaron piedras contra los manifestantes, quienes al percatarse del ataque siguieron a los policías y les respondieron a pedradas, una alcanzó un escaparate de la tienda Liverpool.
Después de la persecución a los policías los normalistas voltearon un vehículo rojo y lanzaron una bomba molotov a una camioneta Jeep Cherokee, les quebraron los vidrios y también a un automóvil gris que estaba estacionado, hasta que un manifestante pidió que se calmaran porque no sabían de quién eran esos carros.
En la trifulca con los policías estatales los normalistas se apoderaron de ocho escudos, un chaleco, un casco, una máscara antigas y otros aditamentos que usan los antimotines como coderas y rodilleras, todo fue usado por los estudiantes.
Después el contingente que ya había bajado de los camiones avanzó sobre el bulevar de Las Naciones y frente a la tienda Chedraui Selecto se encontraron con unos 400 policías antimotines federales armados con escudos y toletes, pero ahí no se enfrentaron.
Durante una hora, el padre Felipe de la Cruz dialogó con un policía federal y vía telefónica con el subsecretario de Gobernación Luis Enrique Miranda Nava.
Durante las conversaciones Felipe de la Cruz le dijo a Miranda Nava que sólo querían seguir la movilización que ya tenían programada que era la marcha y el cierre del aeropuerto.
Durante las negociaciones los normalistas corearon consignas y unos ocho hombres que empuñaban machetes los chocaban entre sí. Tras ellos estaban normalistas con tubos, picos, palos, bats, resorteras y piedras.
Después de varios intentos para pedir el paso a los antimotines, Felipe de la Cruz les dijo a los policías que ya tenía la autorización de Miranda Nava para hacer la movilización y que le garantizaba que no harían desmanes en el aeropuerto, el policía con el que mantenían la interlocución le dijo que necesitaba una autorización para quitar la formación y dar nuevas instrucciones.
A las 10:02 de la mañana se replegaron los policías federales, el jefe de la operación le pidió a Felipe de la Cruz que continuaran la marcha y que dejaran tubos, machetes y bombas Molotov, que ellos los resguardarían para devolvérselos cuando concluyeran su movilización, también dijo que los escoltarían por los costados de la marcha pero le respondieron que no.
Una vez superados los antimotines estatales y federales comenzó la marcha, los estudiantes avanzaron y corearon consignas. “Ayotzi vive la lucha sigue y sigue”, “cuidado, cuidado con Guerrero estado guerrillero”, “si Aguirre cayó Peña Nieto ¿por qué no?”.
Los normalistas sólo ocuparon el carril que va en dirección al aeropuerto pero la circulación se interrumpió en ambos carriles.
A las 10:11 el contingente se detuvo frente a las instalaciones de Protección Civil del gobierno del estado, 15 minutos después se reanudó la marcha pero la descubierta la encabezaron los padres de familia con las fotografías de ocho de los 43 estudiantes desaparecidos.
Al frente iban las imágenes con los rostros de Jorge Álvarez Nava, César Manuel González Hernández, Carlos Iván Ramírez Villarreal, José Ángel Navarrete González, Jorge Antonio Tixapa Legideño, Alexander Mora Venancio, Jesús Jovany Rodríguez Tlatempa, Felipe Arnulfo Rosa, y tras ellos una bandera de México.
Durante la marcha por el bulevar de Las Naciones, varios jóvenes rompieron los vidrios de los anuncios de publicidad de las paradas con un pedazo de varilla y palos. Otros pintaron la sirena que se encuentra en el bulevar con la frase: “Ayotzi vive. 26 de septiembre no se olvida” y “Peña asesino”.
Desde el centro comercial La Isla ya no pudo pasar ningún vehículo y los turistas tuvieron que caminar, al paso del contingente personas de las colonias aledañas se salieron al bulevar para verlos pasar y los manifestantes gritaban: “El pueblo mirando, también está apoyando”.
A las 11:20 de la mañana llegaron al aeropuerto, volvieron a organizar la formación que ya se había dispersado, dijeron que los padres encabezarían la entrada al aeropuerto y después se formó una valla con 21 normalistas que llevaban tubos.
A las 11:44 entró a las instalaciones del aeropuerto una comisión a dialogar con el administrador Hugo Hernández García y se cerró el aeropuerto hasta las 3:30 de la tarde.
Afuera de la unidad habitacional Guerrero 2000 frente al Forum del centro de convenciones Mundo Imperial y Marina Diamante que esta después del Centro de Rehabilitación Teletón (CRIT) un centenar de personas estuvo grabando con sus celulares la marcha, a ellos les entregaron un volante que explica su rechazo al informe de la PGR de que los normalistas desaparecidos fueron calcinados y sus cenizas esparcidas en el río de Cocula.

Manifestantes y policías golpeados

Por la gresca entre policías del estado y normalistas se reportaron golpeados y lesionados. El secretario de la Red Guerrerense de Derechos Humanos (Redgro), Manuel Olivares informó que hubo 13 estudiantes, tres padres de familia y 12 maestros lesionados. Indicó que no hubo heridos de gravedad pero “sí golpeados”.
Por su parte, fuentes de la Secretaría de Seguridad Pública estatal reportaron 16 policías estatales lesionados. Los policías fueron trasladados a la clínica Diamante y después al hospital del ISSSTE. Según un reporte médico tienen lesiones en brazos, piernas y en la cara, uno requirió sutura en algunas heridas y otro fue enviado a Oftalmología.

Seguirán hasta encontrar a los desaparecidos, advierten padres en el aeropuerto de Acapulco

*Llama uno de ellos a salir a buscar a los 43 estudiantes pero “armados”. El gobernador Rogelio Ortega “no sabe la magnitud del problema que tiene encima”, dice otro en el mitin afuera de la terminal aérea

Karina Contreras

Padres de los 43 normalistas desaparecidos de Ayotzinapa advirtieron que no van a parar las movilizaciones y la presión al gobierno federal hasta que encuentren a sus hijos.
Exigieron a las autoridades que se dejen de “juegos mediáticos” y que no creen esa “vil mentira de que están muertos”, como lo informó el procuraduría de la República.
Los padres dieron sus mensajes durante un mitin en el estacionamiento del aeropuerto de Acapulco, donde el señor Epifanio Álvarez, papá de Jorge Álvarez Nava indicó que ya están desesperados de que no les den información a 45 días de los hechos, y preguntó ¿hasta dónde piensa el gobierno llegar con nosotros?.
Subrayó: “Estamos desesperados pero también estamos hasta la madre, ya no queremos engaños, queremos que nos den a nuestros hijos porque no es justo que estemos sufriendo nosotros en la espera”.
Dijo que no están cansados pero sí desesperados porque se preguntan si sus hijos comen, si les dan agua, “todo eso nos martiriza”.
Acusó que el gobierno le da muchas vueltas al asunto, que no da respuesta, no hace caso y “sentimos que se burla de nosotros, porque primero nos da la noticia de que estaban en las fosas pero sólo fue para martirizarnos, después sacaron que en el basurero de Cocula”.
Manifestó que casi no duermen, pero que se sienten contentos con todos los compañeros que se han unido a la lucha, “nos sentimos protegidos, hay personas grandes de edad que están con nosotros y nos hacen sentir con más fuerza y potencia por lo que no vamos a parar hasta encontrar a nuestros hijos”.
Dijo que quiere que todos salgan a buscarlos pero “armados”, que los padres no tienen miedo y si el gobierno quiere que así sea, que así se dé, que ya están decididos porque no hay respuesta de las autoridades, y “vamos a luchar hasta el final”.
De las quejas por las manifestaciones donde hay destrozos pidió comprensión y dijo que él no quisiera andar en eso, que es campesino y su vida ha sido trabajar y comer de lo que cosecha, pero que el que está desaparecido es su hijo, y ni modo que le diga a otro que vaya por él, “lo tengo que rescatar yo, pase lo que pase”.
El papá del joven José Ángel Navarrete González, Emiliano Navarrete dijo que los padres han sido engañados por el gobierno que no ha dado respuestas positivas y nada más se burla, y que ya está cansado de que los estén engañando, pero “estoy dispuesto a todo y daría la vida por mi hijo y por los 43 muchachos que nos arrebataron, el mismo gobierno los tiene”.
Criticó la forma en que se detuvo al ex alcalde José Luis Abarca y su esposa, pues lo “hacen con tanto amor, le dan chance de peinarse, no lo capturan como debe ser”.
Agregó que las investigaciones son mediocres, que no lo convencen y no lo engañan y que todo lo que ha dicho el procurador Jesús Murillo Karam es un “montaje para engañarnos, pero nosotros no somos tontos, vemos la realidad, el gobierno siempre nos ha mentido”.
Dijo que la declaración del ex alcalde es tonta porque dice que no participó y que no es culpable y “y es más estúpido quien lo interrogó y creyó en sus pendejadas”.
Manifestó que le da coraje cómo las autoridades no dan una, que se está en manos de gente inepta que “sólo sirve para agredirnos, pero cuando se les hace responsables sólo huyen como ratas”.
Luego dijo que el gobernador Rogelio Ortega es “otro tonto que no sabe la magnitud del problema que tiene encima, esto no es un juego de muñecas, son vidas que nos arrebataron, son nuestros hijos, mataron a tres muchachos, tengo un chingo de coraje porque actúan como si nada hubiera pasado”.
Convocó a todos a llegar hasta el final porque “juntos venceremos a estos cabrones que no dan la cara, miedo de morir no tengo, el día que se decidan lo hacemos, porque quiero que me devuelvan a mi hijo. Con el pueblo no se juega, somos tranquilos, todo lo hemos buscado por la paz, pero ellos no nos han hecho caso y todo tiene un límite y va explotar la bomba”.
Uno de los estudiantes de Ayotzinapa subrayó que saben que la lucha es prolongada, “sabemos que va durar días, semanas, incluso meses antes de que el gobierno ceda para entregarnos a nuestros compañeros con vida”.
Dijo que tienen que ser tácticos y se congratuló de que lograron pasar a los policías para llegar al aeropuerto, que no tenían nada contra los edificios pero sí contra las instituciones y los corruptos que las dirigen.
Mencionó que ya le habían “dado en la madre a los policías, ya nos enfrentamos con ellos y el mensaje para las autoridades federales es que no les tenemos miedo y que somos capaces de enfrentarlos, que así vamos con todo y vamos a llegar hasta las últimas consecuencias”.
Dijo que el mensaje que mandaron con la toma del aeropuerto al presidente Enrique Peña y todo su gabinete es que “no nos vamos a echar para atrás hasta recuperar a nuestros 43 compañeros”.
Añadió que no se van a detener para exigir justicia y “no creemos que estén muertos y exigimos a Enrique Peña Nieto que ya deje su teatrito y juego mediático, que deje de lucrar con el dolor por cuestiones políticas”.
El dirigente del Sindicato Único de Trabajadores del Colegio de Bachilleres, Marco Antonio Bello en su mensaje subrayó que seguirán luchando hasta encontrar con vida a los 43 normalistas, y que el dolor también es de ellos porque en esa “trágica noche de barbarie y salvajismo parte de la diligencia del sindicato venía de Morelia y a las 11:45 fueron agredidos al pasar por Iguala.

Retienen normalistas una pipa de combustible, toman la caseta y ocupan dos radiodifusoras en la capital

*Culpan al gobernador y al alcalde del enfrentamiento con policías del estado que les impedían el paso al aeropuerto de Acapulco para manifestarse por los 43 desaparecidos de Ayotzinapa

Jacob Morales Antonio

Chilpancingo

Estudiantes de la Normal Rural Raúl Isidro Burgos de Ayotzinapa y familiares de los 43 estudiantes detenidos y desaparecidos por policías el 26 de septiembre tomaron dos estaciones de radio en Chilpancingo, después dieron el paso libre durante una hora a automovilistas en la caseta de Palo Blanco de la Autopista del Sol, y se apoderaron de una pipa de combustible y un carro de helados.
En  declaraciones, los manifestantes afirmaron que los actos eran en apoyo a la marcha en Acapulco y en repudio a la presencia de los antimotines del estado y federal para impedir el paso del contingente al aeropuerto, mismo que derivó en un enfrentamiento y dejó varios manifestantes y policías heridos.
Los estudiantes responsabilizaron al gobernador Rogelio Ortega Martínez y al alcalde de Acapulco Luis Walton Aburto de los enfrentamientos de la mañana de ayer en el puerto.
Alrededor de las 11 de la mañana los normalistas y padres tomaron los micrófonos de las estaciones ABC Radio y Capital Máxima en esta ciudad para informar de lo ocurrido durante la marcha en Acapulco.
En las participaciones los familiares llamaron a la población a seguir apoyando y fortaleciendo el movimiento estudiantil para demandar justicia para los seis asesinados en Iguala, y la presentación con vida de los 43 normalistas desaparecidos la noche del 26 de septiembre por policías de Iguala y Cocula.
Una madre recriminó la criminalización de los estudiantes por el gobierno y reiteró que a los desaparecidos vivos se llevaron y vivos los quieren de vuelta.
También informaron de los pocos avances en las búsquedas de sus hijos y el teatro que el gobierno hace al decir que sus hijos fueron calcinados y asesinados, sin pruebas científicas.

Paso libre en la Autopista

Los estudiantes y familiares llegaron con los rostros cubiertos alrededor de las 11:50 de la mañana a la caseta de Palo Blanco de la Autopista del Sol, ubicada a unos 15 minutos de la capital y se retiraron una hora después.
Durante la toma de la caseta los normalistas pidieron una cooperación voluntaria a los automovilistas en apoyo a los familiares de sus compañeros desaparecidos.
Ahí retuvieron una pipa de 10 mil 100 litros de combustible pero no se supo de qué tipo era, además de un vehículo de carga de helados de la empresa Nestlé.
En declaraciones, un estudiante recriminó el actuar de los policías antimotines del estado y federales que trataron de impedir la llegada de la marcha al aeropuerto de Acapulco.
Mientras que la mamá de uno de los 43 jóvenes desaparecidos reiteró su exigencia de una respuesta confiable a las autoridades para saber qué pasó con sus hijos.
Dijo que no creerán en las mentiras del gobierno que trata de engañarlos y montar un teatro para decir que sus hijos fueron calcinados por sicarios de Guerreros Unidos.
Llamó a la población a apoyarlos en la lucha por sus hijos y a los países a seguir presionando al gobierno mexicano para tener certeza de las investigaciones que se realizan y que el caso no quede en el olvido. La madre reiteró que la matanza fue un crimen de Estado.
Exigió que el Ejército debe de ser investigado porque la noche de los ataques en Iguala, en vez de ayudar a los estudiantes donde se refugiaron de la persecución de los policías municipales, fueron y los sacaron de un hospital privado donde lo único que demandaban era atención medica para uno de los heridos.
De la visita de Peña Nieto a China en medio de la crisis, expresó que el presidente es una persona insensible, déspota y criminal, al dejar el país sin resolver el caso de los estudiantes.

Por rumor de la llegada de normalistas, el gobierno de Iguala cierra su sede alterna

La plaza comercial Galerías Tamarindos, la escuela Benemérito de las Américas y el Museo La Pérgola, ocupado como sede alterna del Ayuntamiento, fueron desalojados el mediodía de ayer ante el rumor y avisos en redes sociales de la llegada a Iguala de un grupo de estudiantes normalistas de Ayotzinapa.
Uno de los mensajes replicados en las redes sociales y supuestos agentes de inteligencia militar en Chilpancingo dice, “10 carros de diferentes empresas como Marinela, Gamesa y Lala con dirección a Iguala, los llevan Ayotzis, posiblemente van a quemarlos en Iguala”.
Esta alerta ocasionó que, al mediodía la plaza Galerías Tamarindos y la tienda Comercial Mexicana desalojaran a clientes y empleados.
Los diferentes accesos a la plaza comercial, propiedad del ex alcalde José Luis Abarca Velázquez fueron cerrados, aunque no se observó la presencia de policías federales.
También fue desalojada y cerrada la tienda Coppel, una de las más dañadas durante los disturbios de la tarde del 22 de octubre.
La escuela privada Benemérito de las Américas, propiedad de la hermana del ex alcalde José Luis Abarca, Roselia Abarca, también fue desalojada, aunque los trabajadores permanecieron en el interior.
El Museo La Pérgola, donde el Ayuntamiento tiene su sede alterna, fue de Igual manera desalojado, sólo se quedaron en el lugar algunos empleados. Los ediles se cambiaron de sede para sesionar.
Desde el 26 y el 27 de septiembre, cuando policías municipales y sicarios de Guerreros Unidos atacaron en al menos dos ocasiones a estudiantes de la Normal Rural Raúl Isidro Burgos de Ayotzinapa, dejando un saldo de tres estudiantes muertos y 43 desaparecidos, la llegada, real o como simple rumor, de normalistas de Ayotzinapa y maestros disidentes a Iguala causa pánico y zozobra entre la población, generando el cierre de comercios y escuelas. (Alejandro Guerrero/Iguala).

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