Se reúnen 100 familiares de desaparecidos por el crimen organizado de Iguala, Cocula y Mezcala
*El ataque a los normalistas de Ayotzinapa vino a destapar la tragedia que viven desde 2008, cuando se empezaron a llevar a los jóvenes, declaran
Alejandro Guerrero
Iguala
Sufrimiento y desesperación fue lo que se vio ayer durante el encuentro de unos 100 familiares de desaparecidos en los últimos seis años en Iguala, Cocula y Mezcala, municipio de Eduardo Neri (Zumpango) por la delincuencia organizada que opera en estos municipios.
Familiares de desaparecidos dieron sus testimonios, en una reunión ayer con representantes de Ciencia Forense Ciudadana en la parroquia de San Gerardo María Mayela, de Iguala, donde les entregaron 100 formatos para pruebas gratuitas de ADN.
Los familiares detallaron que la mayoría no están registrados oficialmente por las amenazas de muerte o desaparecerlos, muchos de ellos ya huyeron de Iguala.
“Yo sé lo que es levantarse y decir ‘dónde estás, hijo’, y en los momentos que crees que estás un poco contento, tranquilo o comiendo, piensas si tu hijo no tiene qué comer o si está enfermo, es algo terrible con lo que no se puede vivir por culpa de unos chacales, porque les estamos dando el poder a esos chacales y nosotros escondiéndonos como unas ovejas, y ellos como lobos destruyendo a nuestras familias”, expresó la coordinadora de Ciencia Forense Ciudadano, Julia Alonso Carvajal, quien también tiene un familiar que fue secuestrado.
Uno de los testigos, Félix Pita García, contó que “el 1 de marzo de 2010 los guachos del 27 batallón de infantería se llevaron a seis de nuestros hijos, y les entregamos un video donde les demostramos que fueron ellos, no nos da miedo porque no nos pueden matar dos veces, la primera ya la hicieron y aquí estamos, gracias a Dios”.
El hijo de Félix Pita es Lenin Vladimir Pita Barrera, un joven que a los 17 años fue desaparecido junto a otros cinco muchachos a los que los soldados sacaron de un bar en el bulevar Colegio Militar de Iguala, según videos y testigos presenciales. Con él también fueron desaparecidos Francis Alejandro García Orozco, Zozimo Chacón Jiménez y Olimpo Hernández.
La hermana del desaparecido Inocente Beltrán Hernández, María Beltrán, llorando describió como el 10 de mayo de 2010, a las 2 de la mañana un comando entró a su domicilio y se lo llevaron por la fuerza, “mi hermano gritaba, madre ayúdame me llevan”.
Recordó que su hermano había venido de Estados Unidos sólo al sepelio de su padre que había fallecido, “a eso vino nada más para que se lo llevaran, por qué hay tanta injusticia, por qué no hay nadie que ataque tanta injusticia que están matando en vida a tantas familias”.
Mencionó que junto con su hermano, esa misma noche se llevaron a otros dos jóvenes de los que tampoco se sabe nada, “fuimos a levantar el acta al Ministerio Público y, saben qué nos dijeron, que ya no los estuviéramos molestando porque tanto corrían riesgo ellos como nosotros como familiares, esa es la respuesta de las autoridades”.
Dijo que el ataque a los normalistas de Ayotzinapa vino a “destapar” la tragedia que viven cientos de familias desde 2008, que se empezaron a llevar a los jóvenes, “yo alcancé a ver cómo se llevaron a mi hermano en una camioneta Lobo color gris y un Tsuru azul”.
Otra mujer que rompió el miedo y se decidió a dar su testimonio es Angélica María Bautista Sánchez, “no sólo son 43 los desaparecidos, porque casos aislados habemos más de 43 y pedimos también a las autoridades que se investiguen nuestros casos para saber de nuestros familiares”.
Ella es esposa de Aniceto Millán Galeana, un policía municipal de Teloloapan de 30 años que desapareció el 2 de abril de 2014 en la comunidad de Ahuehuepan, municipio de Iguala, junto a otro compañero luego de atender un llamado de Tonalapa del Río. Fue a las 11 de la mañana de ese día cuanto se comunicó con su esposo por última vez, cuando le dijo que iban a Ahuehuepan, desde entonces ya no lo volvió a ver ni a saber nada de él.
El señor Claro Raúl Canaan Ramírez platica que él tiene dos hijos desaparecidos desde el 30 de agosto de 2008, Omar y Hiram Jafet Canaan Ávila, venían del poblado de Mezcala y desaparecieron en Iguala.
Un joven que se reservó su nombre, denunció la desaparición de su padre de 57 años, su hermana de 30 y una sobrina de 17, los cuales fueron sacados de su domicilio por hombres armados el primero de marzo de 2014 en esta ciudad de Iguala.
Una mujer de 49 años, Rosa Segura Giral, vecina del municipio de Cocula, narra que el primero de julio de 2013 a las 6:40 de la mañana cuando su hija de 19 años, Berenice Navarro Segura y su novio, Fernando Villalobos iban en una motocicleta por Cocula, un grupo armado los detuvo y se los llevó, desde entonces no se sabe nada de ellos. Recuerda que ese día, otro niño también fue secuestrado en Cocula.
Con lágrimas en los ojos y mostrando una imagen en la que aparece su hija con su novio, Rosa Segura recuerda que esa mañana su hija iba a una estética a peinarse porque horas después era su fiestas de graduación del Colegio de Bachilleres en Iguala, pero ya no regresó.
María del Carmen Abarca Bahena es esposa del policía municipal de Iguala, Saturnino Giles Beltrán de 46 años, un militar retirado, padre de tres hijos, que estaba asignado al grupo de recuperación de vehículos con reporte de robo de la corporación, y que desapareció el 8 de marzo de 2014.
A María Diego García, de 56 años, le levantaron y desaparecieron a tres de sus seis hijos, Felipe, Andrés y Javier Ramírez Diego, de 38, 34 y 22 años, a quienes sacaron de su casa hombres armados, a los que la madre identifica como sicarios, a la 1 de la mañana del 7 de agosto de 2013.
Junto con sus hijos, los sicarios también se llevaron a su yerno Javier Barrales, de 34 años, los cuatro son albañiles.




