Desaparecen al coordinador de la Policía Ciudadana Ernesto Gallardo en Tierra Colorada
*En respuesta, miembros de esa corporación llegan de diversos municipios de Costa Chica, entran al Ayuntamiento de Juan R. Escudero y se llevan a los efectivos municipales en turno
Lourdes Chávez
Tierra Colorada
El coordinador regional de la Policía Ciudadana de la Unión de Pueblos y Organizaciones del Estado de Guerrero (UPOEG), Ernesto Gallardo Grande, fue desaparecido en Tierra Colorada, de la casa de su compañero Medardo Nava García, luego de una agresión contra él y su familia por policías municipales de Juan R. Escudero, el lunes por la tarde.
De acuerdo con Medardo Nava, policías municipales lo siguieron en una patrulla desde la carretera federal hasta su domicilio en el centro de Tierra Colorada, y ya en su casa los uniformados quisieron entrar por la fuerza, golpearon a su esposa y encañonaron con rifles AR-15 a su hija cuando les impidieron el paso.
Mientras Gallardo Grande, que se estaba bañando en la casa de su amigo, escuchó que afuera cerrojearon una de las armas, salió por una puerta trasera, y los vecinos indicaron que una patrulla, de la que no precisaron la corporación, lo siguió hacia el río. Desde ese momento desconocen su paradero.
En respuesta, policías ciudadanos de varios municipios del Costa Chica entraron ayer por la mañana al Ayuntamiento de Juan R. Escudero, detuvieron a los policías municipales en turno, y después al coordinador de la Policía Ciudadana de la UPOEG de Tierra Colorada, Maximimo Alejo Prudencio, a quien los municipales relacionaron con la desaparición del líder del Sistema de Seguridad y Justicia Ciudadana (SSJC).
La última aprehensión provocó que el coordinador municipal del SSJC de Tierra Colorada, Romualdo Salgado Díaz, y los consejeros llamaran mediante bocinas a una asamblea urgente en la cancha de la cabecera municipal, para exigir la presentación inmediata de su comandante “con vida”.
En esa reunión se evidenciaron las diferencias entre los grupos de la Policía Ciudadana de Tierra Colorada, el Valle del Ocotito y Xaltianguis (que formaron un bloque en el corredor de la carretera federal Chilpancingo-Acapulco), contra Gallardo Grande, el coordinador general de la UPOEG, Bruno Plácido Valerio, y otros dirigentes.
Aunque los policías ciudadanos de este corredor dejaron claro que trabajan bajo la dirección de las asambleas comunitarias, no se desligaron de la UPOEG que, ante la crisis de seguridad, en enero de 2013 impulsó la formación de grupos de autodefensa que se integraron al SSJC.
Sobre la desaparición de Gallardo Grande, comandante del SSJC no mayor de 32 años de edad, Nava García indicó que a eso de las 6:30 de la tarde del lunes, iba en su vehículo particular cuando vio que unos 10 policías municipales lo seguían en una patrulla en la carretera federal, y a unos 500 metros de su domicilio, en avenida Guerrero, encendieron la torreta, pero no hicieron alguna señal para que se detuviera.
Mientras se estacionaba, los policías se lanzaron contra su esposa, a quien golpearon con la cacha de una pistola, y a su hija le pusieron a cada lado de la cabeza el tiro de sus armas largas, porque les impidieron entrar a su domicilio, y cuando Nava García intervino le dijeron que iban a hacer una detención, sin precisar de quién; luego señalaron que había sido una confusión, aunque estiman que iban por Gallardo.
Desde la madrugada de ayer, el grupo cercano a Plácido Valerio comenzó a hablar de una posible desaparición forzada, y a primera hora, al menos nueve grupos de la Policía Ciudadana salieron de Tecoanapa y Ayutla, rumbo a Tierra Colorada, indicó el abogado comunitario, Manuel Vázquez Quintero.
Ahí, entraron al Ayuntamiento y se llevaron a seis policías municipales, entre ellos el secretario de Seguridad Pública y a una mujer, para interrogarlos. Nava García detalló que los municipales involucraron al comandante municipal, Maximino Alejo, que luego fue detenido por los policías ciudadanos. Alrededor de las 9 de la mañana, su esposa llegó a reclamar porque le ocultaban su paradero y lo mantenían oculto.
En el mismo domicilio, se conformaron cuatro brigadas de búsqueda con policías que suspendieron su regreso a Iguala para apoyar a los padres de 43 estudiantes de la normal rural de Ayotzinapa detenidos-desaparecidos desde el 26 de septiembre. Se dijo que llegarían más grupos de la Policía Ciudadana de Ayutla, San Marcos y Cruz Grande para agotar todas las líneas de investigación.
A medio día comenzó la reunión del Comité municipal de Tierra Colorada, que encabeza Romualdo Salgado Díaz, para denunciar la detención de su comandante municipal, así como el desarme de sus policías ciudadanos (llamados comunitarios) por los grupos de la Costa Chica.
En la cancha municipal, la esposa de Maximino Alejo (mejor conocido como Chimino), denunció que, para evitar confrontaciones, su esposo salió muy temprano de casa, y como los policías ciudadanos no lo encontraron, se la llevaron a ella a Tecoanapa, para forzarlo a entregarse.
También denunció que se llevaron su chaleco antibalas, una funda y su celular, y cuando la dejaron ir “uno dijo que ya habían hablado con Bruno (Plácido), para que la regresaran a Tierra Colorada porque ya habían caído los changos”, en alusión a Maximino.
El coordinador de los pueblos del municipio de Chilpancingo, Salvador Alanis Trujillo, advirtió que este conflicto no era casualidad, porque los pueblos de El Valle de Ocotito, los Comunitarios de Tierra Colorada y de Xaltianguis, están unidos en un frente para trabajar unidos en un corredor muy peligroso por su importancia para el trasiego de droga y de la delincuencia organizada.
Aclaró que no piensan confrontarse con los pueblos de Costa Chica, sino resolver este conflicto de manera interna, pero tampoco van a permitir que los vuelvan a desarmar.
Por la noche, se informó que los policías comunitarios de los dos grupos habrían acordado resolver este conflicto con el diálogo, pero hasta las 9 de la noche, Maximimo Alejo, continuaba detenido.




