Anuncia el diplomático Justo Orros el nombramiento de Mario de la O como cónsul en esta ciudad
Manifiesta el embajador de Filipinas la decisión de su gobierno de restablecer comercio con Acapulco
Aurelio Peláez
El embajador de Filipinas, Justo Orros Jr., manifestó ayer la decisión de su gobierno por restablecer relaciones comerciales con la ciudad de Acapulco, con la cual lo ligan 400 años de historia.
Asimismo, Orros informó que por disposición de la embajada, el médico Mario de la O Almazán será el cónsul honorario de ese país en Acapulco.
El diplomático filipino estuvo ayer en este puerto, en donde ofreció una charla a estudiantes de la Universidad Americana de Acapulco, invitado por los directivos de esa escuela. A ella asistió el secretario general de Gobierno de Acapulco, Francisco Javier Larequi Radilla, y la directora de la Escuela de Comunicación, Pilar Castillo.
En el diálogo con el medio centenar de estudiantes asistentes al acto, Orros recordó que hace 400 años las ciudades de Acapulco y de Manila eran el punto de relación entre el Oriente y el entonces reino de la Nueva España, a través de la comercialización de telas, plata, especias y otros productos.
Recordó que los viajes, de ida y vuelta, podrían durar hasta un año y al concluirse, en Acapulco, había festejos hasta por un mes. La ruta comercial era conocida como La Nao de China.
El diplomático explicó que ciudadanos mexicanos que viajaron a Manila, y a la inversa, filipinos que estuvieron en Acapulco, cambiaron de domicilio e incluso formaron familias.
Recordó que Filipinas fue colonizada por la corona española, y que su relación con ésta era a partir del virreinato de la Nueva España, asentado en México, y aunque el gobierno se independizó del imperio español, el idioma quedó como parte de su lengua nacional, El Tagalo, su idioma nacional, integra unas 10 mil palabras del castellano.
Orros, quien fue gobernador de Manila por doce años, y desde hace casi dos es embajador filipino en México, destacó que en su país hay seguridad para el visitante, salvo en algunas regiones del sur, en donde sin nombrarla, reconoció que había guerrilla. Sin embargo, comparó esta situación con México, pues en el extranjero los medios de comunicación hablan de guerrilla, cuando ésta sólo está localizada en el sur del país.
En cuanto al restablecimiento del consulado, explicó que éste se da luego de unos ocho años de haberse retirado, por la falta de relaciones comerciales entre esta ciudad y el país de las Filipinas, aunque destacó que una de sus prioridades al frente de la embajada será restituir los lazos comerciales y diplomáticos.
Informó que el trámite para que la designación de Mario de la O fuera aceptada como cónsul –propuesta que pasó por la Secretaría de Relaciones Exteriores y por la Cámara de Diputados-, duró alrededor de un año, y confió en la honorabilidad de este ciudadano acapulqueño para quedar al frente de la representación filipina en Acapulco. Mario de la O es hermano del ex alcalde Rogelio de la O, y es uno de los médicos oftamólogos más prestigiados en el puerto.
Este sábado, se depositará una ofrenda floral ante la estatua de José Rizal, quien es uno de los héroes nacionales filipinos en su lucha por la independencia, y cuyo monumento se encuentra ubicado sobre la avenida Costera. El embajador Orros dijo que Acapulco es la única ciudad que tiene una estatua así, fuera de los que se encuentran en las capitales de los países con las que tienen relaciones diplomáticas.




