Ayer 21 muertes más en Siria, pese a la presión de la comunidad internacional
DPA
Nueva York / Damasco / Copenhague
Pese a que la comunidad internacional y los rebeldes sirios amenazaron con tomar medidas más duras contra el régimen del presidente sirio, Bashar al Assad, no se vislumbra un fin de la violencia en el país, en una jornada en la que se denunciaron nuevos asesinatos.
“Estamos allí para documentar asesinatos y llamarlos por su nombre para que los responsables sean obligados a rendir cuentas”, dijo el secretario general de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon. “No estamos allí para desempeñar el papel de observador pasivo ante estas atrocidades”, agregó en Estambul durante un encuentro de la Alianza de las Civilizaciones.
“La masacre como la de la semana pasada puede desembocar en una catastrófica guerra civil en Siria, de la que el país jamás se recobrará. Es la vieja historia de una tiranía que se aferra al poder”, afirmó Ban, quien hizo un llamado a Al Assad para que honre el compromiso con el plan de paz del enviado especial de la ONU y la Liga Árabe, Kofi Annan.
Al respecto, el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores sirio, Yihad Makdisi, acusó al jefe de la ONU de querer “transformar su misión de paz y seguridad en todo el mundo en la de un predicador de la guerra civil”.
Por su parte, la secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, de visita en Dinamarca, acusó a Rusia de ser corresponsable de una posible guerra civil en Siria.
“La masacre contra personas inocentes debe ser detenida, pero Rusia y China nos lo ponen muy difícil”, dijo Clinton, según la agencia de noticias Ritzau. “Rusia afirma que no quiere ninguna guerra civil en Rusia, pero yo les dijo que su política contribuirá a una guerra civil”.
Clinton se refería así a la oposición de Rusia y China en el seno del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas a una posible intervención de la ONU para poner fin al derramamiento de sangre en Siria. “La principal oposición llega de Rusia”, señaló la secretaria de Estado, que inicia en Copenhague una gira por Escandinavia.
Previo a la visita del presidente ruso, Vladimir Putin, hoy a Alemania para reunirse con la canciller Angela Merkel, el embajador ruso ante la Unión Europea, Vladimir Chisov, aclaró que su país no es “ni aliado ni defensor” de Al Assad.
“Defendemos el derecho internacional y la posibilidad de los sirios de determinar ellos mismos su futuro”, dijo citado por la agencia de noticias Itar-Tass.
Merkel ya anunció que aprovechará el encuentro para pedir a Putin que acompañe una mayor presión internacional a Siria. Pero Rusia, país con poder de veto en el Consejo de Seguridad de la ONU, sigue siendo uno de los pocos avales al régimen sirio.
En la provincia de Deir as-Saur, donde esta semana se descubrieron los cuerpos de 13 personas asesinadas, los activistas encontraron ayer otros tres cadáveres que presentaban orificios de bala en su cabeza. Denunciaron que este jueves se registraron al menos 21 víctimas en todo el país y señalaron que en Al Hula, donde el pasado viernes murieron más de 100 personas por fuego de artillería y el terror de las milicias, un joven murió por disparos del Ejército.
En tanto, el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas en Ginebra votará este viernes una resolución para exigir una investigación de la masacre en Al Hula, en Siria, según un borrador al que se tuvo ayer acceso.
El opositor Ejército Libre de Siria dio ayer un ultimátum al régimen en Damasco para la implementación del plan de paz del enviado especial de la ONU. De acuerdo con un comunicado de fuentes opositoras, los rebeldes le dieron al gobierno un plazo de 48 horas hasta este viernes a las 09:00 GMT.
El coronel Kasim Saad Eddine del Ejército Libre de Siria explicó que en el caso de que el régimen no ceda, la organización rebelde ya no se sentirá atada a obligaciones y defenderá y protegerá a los civiles, a sus pueblos y ciudades.




