Periódico con noticias de Acapulco y Guerrero

Con llanto de indignación y dolor, reciben vecinos de Tuxtla Gutiérrez a padres de los desaparecidos

*Más de 2 mil manifestantes intentan con abrazos dar consuelo a los visitantes de Ayotzinapa. Si la población de México sigue viviendo con miedo y se dedica sólo a ver lo que pasa, el gobierno y la delincuencia organizada pueden masacrar a todos, dicen maestros de la CNTE

Jacob Morales Antonio

Tuxtla Gutiérrez, Chiapas

Indignación, rabia y coraje fueron las emociones de más de 2 mil vecinos de la capital de Chiapas por la detención y la desaparición de los 43 estudiantes de la Normal Rural Raúl Isidro Burgos de Ayotzinapa y el asesinato de seis personas en Iguala, durante la marcha pacífica y mitin que se realizó en el último día de la caravana en el estado.
Esta madrugada la caravana Daniel Solís Gallardo llegaría a Oaxaca donde familiares y estudiantes mantendrán un encuentro con representantes de organizaciones sociales y maestros de la Sección 22 de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE). Mañana se espera que lleguen a Morelos.
En punto de las 12 del día los familiares, normalistas, maestros, campesinos y sociedad civil se reunieron frente a las instalaciones de la Universidad Autónoma de Chiapas y marcharon al centro de la ciudad donde llegaron dos horas después y realizaron un mitin.
La manifestación se realizó de manera pacífica y sin incidentes a pesar de que el gobierno del estado había advertido a los empresarios y comerciantes que los normalistas y familiares procedentes de Guerrero saquearían los negocios, según denunciaron los manifestantes.
Durante el recorrido por la avenida, una de las más importantes de la ciudad se observó tiendas departamentales y de autoservicio como Aurrerá, Walmart y Soriana cerradas. No obstante empresas como Liverpool, restaurantes y comercios locales mantuvieron sus puertas abiertas.
Los empleados de los comercios y clientes salieron a las calles para ver pasar el contingente y manifestaron su apoyo con aplausos y exclamaron la frase “No están solos”.
Normalistas entregaron volantes informativos dando a conocer los hechos ocurridos en Iguala el 26 y 27 de septiembre. Otros más realizaron pintas en bardas, bancos, tiendas Oxxo, agencias de automóviles; además en las aceras y monumentos con el emblema del gobierno “Chiapas nos Une”, agregaron las palabras “por Ayotzi” o “el mismo dolor”.
Las consigas más coreadas fueron “Ayotzi aguanta Chiapas se levanta”, “la crisis del sistema no tiene solución  impulsamos la revolución”, “Gobierno farsante que mantas a estudiantes, normales unidas jamás serán vencidas” y “solución, solución no queremos represión”, además de que contaron del uno al 43 y gritaron “justicia”.
El clima de Tuxtla Gutiérrez a diferencia del frío de San Cristóbal, es como el de Iguala, caliente y seco. Los manifestantes en su mayoría mujeres portaron sombrillas.
Desde las calles por donde pasó la marcha, vecinos regalaron agua embotellada a los maestros, normalistas y campesinos que acudieron al llamado de la caravana que recorre el sur del país.
Como pasa en Guerrero, policías vestidos de civil al parecer de la Procuraduría de Justicia del estado vigilaban la manifestación.

No quisiera vivir una situación como esa

Mientras la multitud avanzó, la señora Marina Arroyo, su esposo y su hija se integraron a la protesta porque dijo que no quiere vivir la misma situación que los 43 normalistas y sus familias.
Afirmó que es “inaudito que el Estado en lugar de cuidar a sus estudiantes los desaparezca y aparte tenga el cinismo de darnos noticias de los desaparecidos, poco creíbles”.
En sus manos una cartulina en apoyo a los estudiantes y de reflexión para la ciudadanía: “Júrame que no te rindes. Si me olvidas ellos ganan”. Mientras su esposo portaba la frase “¿Por quién hablará mi espíritu?, si están matando a mi raza”.
Ella caminó con el contingente y afirmó que su participación es un acto de conciencia, “ahorita fueron los normalistas, tiempo atrás Atenco, Acteal, y en Guerrero El Charco y Aguas Blancas, ¿qué sigue después?”.
La señora manifestó que en México, pero en especial en los estados del sur, hay una economía de cínicos, donde se enriquecen los que están en la clase política y la clase trabajadora cada vez vive más en el desamparo y la imposibilidad del gobierno de darle a la gente que menos tiene una mejor vida, “los están arrasando, los están acabando”.
Como madre dijo que “nos dan donde más nos duele, nuestros hijos, y efectivamente cualquier persona que muere o que la desaparezcan es terrible, pero estoy moralmente con los padres de familia y yo no quisiera vivir una situación como ésa, por eso es necesario manifestarnos”, reiteró con una voz que se fue quebrando al punto de las lágrimas.

El mitin y el llanto de dolor

Durante el mitin en la plaza central y frente al Palacio de Gobierno y al Municipal, estudiantes, maestros y representantes de organizaciones civiles respaldaron la lucha de las familias y estudiantes de Ayotzinapa.
La exigencia generalizada de los oradores es la presentación con vida de los normalistas y clamaron justicia por los seis civiles asesinados, entre ellos tres estudiantes de la Normal Rural, por los ataques de policías e integrantes del grupo delictivo Guerreros Unidos.
En su intervención, los familiares de los normalistas desaparecidos denunciaron que los últimos tres detenidos por la Procuraduría General de la República fueron torturados para que dijeran que los 43 estudiantes fueron quemados y calcinados en el basurero de Cocula.
Y el dirigente estudiantil de Ayotzinapa, Omar García, afirmó que la caravana, aparte de la denuncia en cada uno de los estados recorridos, buscará formas alternativas de gobierno y hacer cosas en favor de la población.
Porque no sólo hay 43 desparecidos en el país sino miles, familias que no saben de sus hijos y que han quedado en la impunidad.
Sobre el movimiento que han emprendido dijo: “no queremos que nadie se monte en nuestro movimiento, si vamos apoyar vamos a apoyar hasta las últimas consecuencias”.
Abundó: “no queremos que estén con nosotros por moda o porque somos el centro de atención en este momento, nosotros no estamos aquí porque queremos, sino porque nos obligaron a estar acá, porque nos desaparecieron a 43 compañeros”.
Los maestros de la CNTE y del SNTE culparon al Estado de los hechos y afirmaron que el gobierno le apuesta al olvido del caso de Iguala como ha ocurrido con miles de hechos que hoy siguen en la impunidad, sin culpables ni responsables.
Afirmaron que si la población de México sigue viviendo con miedo y se dedica sólo a ver lo que pasa, el gobierno y la delincuencia organizada pueden masacrar a todos.
A su retirada del mitin los familiares fueron rodeados de madres y padres que con un abrazo y palabras de aliento les trataron de dar consuelo, por el tumulto los estudiantes se vieron obligados a resguardar a los padres hasta autobús.
Sin embargo fueron seguidos por las personas quienes les dieron una cooperación. Algunas señoras no aguantaron el dolor de ver a los familiares y rompieron en llanto. Una vez más abrazaron a los familiares de los estudiantes, que subieron al autobús y partieron al vecino estado de Oaxaca.

468 ad