Denuncian la deforestación de los cerros y la contaminación del río Atoyac
Francisco Magaña Atoyac
Autoridades municipales de Salud y ecologistas de la ciudad de Atoyac, junto con estudiantes de los planteles escolares de nivel preescolar, primaria, secundaria y el Cebetis 216, celebraron el Día Mundial del Medio Ambiente.
Los estudiantes marcharon por la avenida principal, portando pancartas en las que se leía “No contaminemos las aguas”, “Merecemos un planeta mejor”, “Cuidemos nuestros bosques y ríos”, entre otras.
Los niños de nivel preescolar marcharon disfrazados de diferentes ejemplares de la flora y la fauna del planeta, al mismo tiempo que coreaban, “No a la tala de los bosques, “Alto al tráfico de animales y muerte de la tortuga marina”.
En el zócalo de la ciudad, se efectuó un acto cultural donde se declamaron poesías alusivas a la preservación de los recursos naturales, así como bailes folklóricos.
El acto fue presidido por el alcalde Germán Adame Bautista, quien sembró un árbol en el zócalo de la ciudad –el cual luce desértico por los pocos árboles que hay en el lugar y que se han secado por falta de cuidado–.
También se entregaron 500 árboles de sombra a los estudiantes y campesinos que se dieron cita al evento.
Por su parte, uno de los dirigentes del consejo Ciudadano por el Rescate de la Cuenca del Río Atoyac, manifestó que a 45 años de la canción distintiva Atoyac, del compositor Agustín Ramírez en la que se menciona a “una azul montaña, donde un río de aguas cristalinas acariciaba sus flancos, era un poema de verdor”, se preguntan qué es lo queda.
Señaló que los cerros están erosionados como resultado de la deforestación inmoderada y la el procedimiento de roza-tumba-quema para la siembra de maíz y frijol, y señalaron además, que los suelos están deteriorados y estériles por el uso indiscriminado de agroquímicos.
Señalaron que dichos químicos están contaminando al río Atoyac, y por los afluentes de aguas negras. Lo mismo la laguna y el mar, que siguen resistiendo las descargas de desechos sólidos.
Los ambientalistas expusieron que el municipio genera al día 50 toneladas de basura, que al año son casi 19 mil, las cuales no tienen un destino adecuado, y alertaron que se observa “a una sociedad civil desorganizada que no ha hecho conciencia del grave daño que causamos al medio ambiente”.
Manifiestaron que las autoridades “están más preocupadas por presiones inmediatas y su propio futuro político” que en los problemas vitales como seguridad, economía y medio ambiente.




