Cuestiona la CNDH que la autoridad local haya pretendido fabricar “chivos expiatorios”
Redacción
El presidente de la Comisión Nacional de Derechos Humanos, Raúl Plascencia Villanueva adelantó que “en no más de una semana” presentará el informe preliminar por la “ejecución” de dos estudiantes de la normal de Ayotzinapa.
Y afirmó que en el desalojo violento del bloqueo a la Autopista del Sol en Chilpancingo el 12 de diciembre se demostró que no hubo coordinación ni comunicación de las corporaciones policiacas.
Además señaló que se deja en claro que autoridades estatales hicieron una maniobra que buscaba “colocar chivos expiatorios” o aparentar algo que no había sucedido con la presentación del normalista Gerardo Torres Pérez y decir que llevaba un arma y había disparado.
En entrevista en Milenio Televi-sión anoche en el espacio En 15 del periodista Carlos Puig, el presidente de la CNDH afirmó que el informe preliminar dirá “qué fue lo que realmente sucedió, cuándo se inició la circunstancia y por supuesto también algunos elementos para evitar, que en buena medida este asunto quede en la impunidad” porque se trata de violaciones graves a los derechos humanos como “la ejecución de dos estudiantes, la lesión de tres más con armas de fuego, con proyectiles de alta velocidad, armas largas como las que vio todo el público, la detención arbitraria de estudiantes que posteriormente fueron liberados y un operativo que todos pudimos observar se encontraba con una falta de coordinación (entre) autoridades federales y locales”.
El periodista le preguntó si el organismo –que por primera vez ejerce su facultad constitucional de investigar violaciones graves a las garantías– logró establecer una línea de tiempo sobre lo sucedido, y Plascencia respondió que los videos e imágenes muestran quién llegó y en qué momento, desde que policías toman fotografías a los normalistas parados en la Autopista con mantas, cuando establecen el diálogo, luego se cortan los videos y aparecen nuevamente ya con la “trifulca”.
“Estamos con ese minuto a minuto de qué fue lo que sucedió, y también la ubicación de los cuerpos que quedaron tendidos sin vida en la carretera federal”.
Del caso del estudiante que fue presentado por el entonces procurador Alberto López Rosas como que llevaba un AK-47 dijo que el arma se “le colocó al joven detenido y posteriormente liberado sin ningún cargo, lo cual deja muy en claro que se trataba de una maniobra que buscaba ahora sí colocar ahí chivos expiatorios o tratar de aparentar algo que no había sucedido”.
Sobre si las autoridades locales trataban de inventar respondió que “además imagínate cómo es posible desarmar a una persona con un cuerno de chivo, que está disparando si es que hubiera sido ese el caso, no hay elementos que permitan suponer esta situación de esa índole”.
Acerca de si la CNDH tiene indicios contundentes de quiénes dispararon a los jóvenes estudiantes, el presidente del organismo dijo que podrían tener indicios y pecisó: “Habrá una parte que nos toca hacer a nosotros y otra parte que le corresponde llevar al Ministerio Público de la federación y del fuero común. Nosotros, recordemos, no investigamos los delitos pero sí podremos establecer responsabilidades”.
Precisó que también señalarán que los policías federales golpearon a un estudiante, pues se observan sus uniformes. Además dijo que en el lugar había patrullas de esa corporación e incluso equipo lanzagranadas de gas, de humo, que fue utilizado para dispersar manifestantes.
Al respecto, Plascencia había dicho al principio de la entrevista que la SSP se había negado a responder al requerimiento de información que le hizo la CNDH sobre la operación en que participaba la PF, cuantos elementos envió, con qué equipo y armamento y con qué órdenes precisas.
Abundó que la dependencia contestó que esa información debía ser solicitada a la Procuraduría General de la República (PGR), y que así lo hizo y que está en espera de la respuesta. (Redacción).




