Dice Vázquez Mota que no se rinde pese a encuestas que la ponen en tercer lugar
Osvaldo Robles / Agencia Reforma
Durango
Faltan sólo 30 días para la elección, las encuestas dicen que ha caído del segundo al tercer lugar en las preferencias electorales, pero Josefina Vázquez Mota no se rinde.
Es el salón del Hotel Gobernador de Durango y las más de 500 mujeres que llenaron el lugar estallan de algarabía cuando la diputada local, Gina Campuzano, anuncia la entrada de la candidata del PAN a la Presidencia.
“¡Esta es la verdadera encuesta!”, dice emocionada la ex Secretaría de Educación.
“Esta es la del alma, esta es la del corazón, porque va a ser nuestra alma la que votará este primero de julio”.
La atmósfera es diametralmente opuesta a la de la víspera, cuando la cara larga de Vázquez Mota reflejaba los resultados del ejercicio que la situó a 11 puntos del candidato del Movimiento Progresista, Andrés Manuel López Obrador; y a 15 del aspirante del PRI, Enrique Peña Nieto.
Ayer la ex Secretaría de Educación, quien vistió un vestido azul rey estilo Martha Sahagún y llevó un collar de flores que le colocaron sus simpatizantes, sonrío de oreja a oreja y se desenvolvió ante el público que más se le facilita: el de las mujeres.
“Ni copete, ni Gaviota, con Josefina Vázquez Mota”, corearon sus seguidoras.
Pero también algunos hombres llegaron al encuentro con la candidata.
En primera fila estuvo el Arzobispo de Durango, Monseñor Héctor González, quien saludó efusivamente a la panista y le acarició la cabeza.
Al final del evento, el sacerdote dijo que la ideología de Acción Nacional es similar a los principios de la doctrina social Iglesia, y pidió a los fieles ignorar las encuestas.
En el estrado, la candidata prometió rescatar la tierra de los alacranes de las manos del crimen organizado.
-Que ya no sigan matando a nuestra gente, aquí en Durango nos tienen amordazados -, gritó una mujer en un extremo del salón y el resto la secundó con un aplauso.
“Y vamos a liberar a Durango, no están solas”, sostuvo Vázquez Mota.
“Estamos a un mes de lograr la victoria”.
El optimismo de la candidata contrastó con los comentarios de pasillo de algunos de sus colaboradores, quien en los últimos días han admitido que en el búnker de Sacramento y California se respira el desánimo.
“Ella es una guerrera, se va a morir en la raya, ¿pero dónde están los Corderos ahora?”, diría un integrante de su cuarto de guerra en la última gira.
Más tarde, en el Zócalo duranguense, Vázquez Mota volvió a emocionarse ante un plaza con más de 5 mil simpatizantes que llegaron desde los 39 municipios del estado y que se le entregan tras esperar horas bajo el Sol.
“Gracias porque aquí está la verdadera encuesta”, insiste, “gracias porque aquí está el alma de la gente, aquí está el amor por México y el amor por Durango”.
“Y desde aquí, desde esta Plaza de Durango se los digo con convicción, ya nada, ni nadie nos detiene, ya nada ni nadie nos va a detener, vamos rumbo a la victoria”.
La voz desgarrada por la emoción se le fue en algún punto del discurso.
Reiteró que sacará no sólo a los criminales, sino también a los políticos corruptos de Durango.




