Marchan maestros en la capital y cierran tres horas la Ciudad Judicial por los desaparecidos
*Acusan al poder Judicial de ser el responsable del encarcelamiento de los luchadores sociales en Guerrero, así como por las sentencias que “injustamente” pagan personas inocentes que son “utilizadas por el gobierno como chivos expiatorios para simular que trabajan”
Carlos Navarrete Romero
Chilpancingo
Maestros de la Coordinadora Estatal de Trabajadores de la Educación en Guerrero (CETEG) marcharon en esta ciudad y cerraron la Ciudad Judicial durante 3 horas, en donde quedaron encerrados cientos de trabajadores y magistrados.
Los manifestantes exigieron la presentación con vida de los 43 normalistas desaparecidos en Iguala, y denunciaron que existen órdenes de aprehensión en contra de docentes que se han movilizado.
Durante el acto, los maestros cerraron los dos accesos al inmueble con cadenas, e impidieron la salida de cientos de trabajadores que laboran en cuatro juzgados y cuatro salas de segunda instancia. Informaron que buscaban retener a los cinco magistrados que ahí se encontraban.
Ayer a las 11 de la mañana aproximadamente, 600 docentes, todos con el rostro descubierto, salieron en marcha de su plantón del Zócalo de la ciudad hacia la sede del Poder Judicial, que se encuentra al sur de Chilpancingo.
Al principio se creía que bloquearían la Autopista del Sol.
Los maestros portaban cartulinas, lonas y gritaban consignas en las que exigían la presentación con vida de los 43 normalistas de Ayotzinapa, desaparecidos desde la noche del 26 de septiembre luego de ser atacados a balazos por policías municipales en Iguala, a su vez pidieron la renuncia del gobernador suplente, Rogelio Ortega Martínez y del presidente Enrique Peña Nieto.
Reprobaron la advertencia que hizo el presidente hace tres días cuando manifestó que el Estado está facultado para usar la fuerza pública “cuando se ha agotado cualquier mecanismo para restablecer el orden”, en referencia a las manifestaciones desatadas por el ataque a los estudiantes, declaración que el magisterio calificó como una amenaza en contra de las organizaciones que se movilizan en la entidad.
Pese a la advertencia afirmaron que no desistirán del movimiento por la exigencia de justicia para las familias de los desaparecidos y de los seis ejecutadas entre la noche del 26 y la madrugada del 27 de septiembre en Iguala.
A las 12:45 el contingente llegó a la Ciudad Judicial. Una vez ahí tres maestros corrieron a los accesos principales para colocar cadenas e impedir la salida de los trabajadores.
Por la entrada del estacionamiento lograron salir poco más de 20 personas, algunos abandonaron el inmueble con sus vehículos, sin embargo la mayoría no lo consiguió. Al interior quedaron poco más de 500 trabajadores, ciudadanos y magistrados.
De inmediato, a través de su equipo de sonido un maestro llamó a los trabajadores a abandonar sus oficinas y concentrarse en la explanada para sumarse a la protesta por la presentación de los 43 jóvenes desaparecidos.
Algunas personas intentaron salir por el edificio del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), que está a espaldas de la Ciudad Judicial, sin embargo el magisterio les advirtió que si lo hacían ingresarían al inmueble por la fuerza para detenerlos.
A quienes permanecían en las oficinas les insistieron en que de no salir a la explanada, entrarían para sacarlos por la fuerza. Esta advertencia la hicieron más de seis ocasiones, pero los maestros no ingresaron.
Durante el mitin, maestros de la CETEG acusaron al Poder Judicial de ser el responsable del encarcelamiento de los luchadores sociales en Guerrero, así como las sentencias que “injustamente” pagan personas inocentes que son “utilizadas por el gobierno como chivos expiatorios para simular que trabajan”.
También usó el micrófono Marco Vinicio Dávila Juárez, de la comisión política del Frente de Izquierda Revolucionaria (FRI), quien recordó que a 15 meses del asesinato del dirigente de la Liga Agraria Revolucionaria del Sur Emiliano Zapata (LARSEZ) Raymundo Velázquez Flores, junto a dos compañeros más, sigue sin haber justicia.
Aseguró que la orden para que los tres líderes sociales fueran ejecutados salió del gobierno estatal que entonces (agosto del 2013) estaba a cargo de Ángel Aguirre Rivero, además denunció que la Fiscalía General del Estado (FGE) se ha negado a informarle a las familias de las víctimas los avances en las investigaciones, por lo que ya han solicitado la intervención de instancias nacionales e internacionales.
También mencionó el asesinato del líder de la Organización Popular de Productores de la Costa Grande (OPPCG) Luis Olivares Enríquez y su pareja el 10 de noviembre del año pasado, caso tampoco ha sido resuelto por las autoridades.
La LARSEZ y la OPPCG forman parte del Frente de Izquierda Revolucionaria, y a la marcha de ayer acudieron cerca de 10 de sus integrantes que portaban playeras blancas con la imagen de Raymundo Velázquez en la espalda.
Hay órdenes de aprehensión contra maestros movilizados
En conferencia de prensa, la maestra Alejandra Gatica Juárez, de la comisión política de la CETEG, denunció que existen órdenes de aprehensión liberadas en contra de docentes que han participado en las movilizaciones.
A pregunta expresa indicó que el lunes en la noche fueron informados de esta situación, pero no pudo precisar cuántas órdenes existen ni contra quienes están dirigidas.
Exigió también que por los ataques en Iguala sean investigados y encarcelados funcionarios estatales y federales que, por acción u omisión están involucrados en el asesinato de seis personas y la desaparición de los estudiantes.
A las 3:30 de la tarde los docentes levantaron su puño izquierdo y entonaron el himno Venceremos. 15 minutos más tarde se retiraron y liberaron las instalaciones de Ciudad Judicial, donde solamente permanecían cinco magistrados, entre ellos Raúl Calvo Sánchez, quien se negó a informar quiénes más estaban adentro. Todos eran acompañados por sus asistentes y colaboradores.
A pesar de que los maestros pretendían retener a los trabajadores hasta que se retiraran, aproximadamente a las 2:30 de la tarde, mientras se realizaba el mitin, el personal y ciudadanos que estaban ahí abandonaron las instalaciones por una salida de emergencia, sin que los maestros se dieran cuenta.
Los profesores se fueron al centro comercial Bodega Aurrerá, donde dejaron sus vehículos y posteriormente se trasladaron al plantón que tienen en el centro de la ciudad.




