Condenan a cadena perpetua al ex presidente egipcio Hosni Mubarak
DPA
El Cairo
El ex presidente egipcio Hosni Mubarak fue sentenciado a cadena perpetua por la muerte de más de 800 manifestantes durante las protestas que llevaron a su destitución en febrero de 2011, decidió ayer la corte que lo juzga en El Cairo.
El juez Ahmed Refaat consideró probado que Mubarak tiene la responsabilidad política por los disparos contra los manifestantes. La fiscalía pedía la pena de muerte para el ex mandatario y tanto la acusación como la defensa anunciaron su intención de apelar.
El anuncio de la sentencia fue seguido de gritos en la sala del tribunal. Mubarak reaccionó primero con tranquilidad, pero después sufrió una especie de ataque, según sus seguidores, mientras era trasladado en helicóptero a la clínica de la prisión de Tora. En El Cairo y otras ciudades egipcias, cientos de opositores volvieron a protestar contra lo que consideran una tibia condena.
Mubarak es el primer jefe de Estado árabe que responde ante la justicia de su propio país tras las revueltas de la “Primavera Árabe”. El ex ministro del Interior Habib al Adli, juzgado en el mismo proceso, también fue condenado a prisión perpetua. En cambio, la corte desestimó los cargos de corrupción contra Mubarak y sus dos hijos, Alaa y Gamal, aunque éstos seguirán en prisión preventiva porque están imputados en otros dos casos.
También declaró inocentes a seis ex jefes de seguridad por las muertes, alegando que se limitaron a cumplir órdenes y que no están claras las pruebas.
Al menos 846 manifestantes murieron y más de 6 mil resultaron heridos durante la revuelta de 18 días que acabó con la salida del poder de Mubarak, según decretó una comisión independiente.
Dentro del tribunal se produjeron escenas de tumulto y caos porque algunos opositores esperaban la pena de muerte, y sobre todo tras el anuncio de que quedaban libres de culpa Alaa y Gamal, muy impopulares entre la población.
El público presente en la sala en una academia de policía de El Cairo gritó “inválido, inválido” como protesta contra el fallo, al esperar la pena de muerte. Muchos se mostraron también indignados por la absolución de los altos funcionarios de la policía.
Fuera de la sala, los opositores estallaron en júbilo en un principio al conocer el veredicto, aunque después se produjeron enfrentamientos y tumultos en las calles de El Cairo. La policía informó de choques entre los familiares de los manifestantes muertos y los seguidores de Mubarak, en los que hubo a menos 24 heridos, según medios estatales. Decenas de seguidores del ex presidente se enfrentaron con las fuerzas de seguridad.
En la plaza Tahrir de El Cairo, el símbolo de la revolución, opositores a Mubarak continuaban con las protestas aún entrada la noche.
El candidato a la presidencia de la Hermandad Musulmana de Egipto, Mohammed Mursi, se unió a los manifestantes en la plaza Tahrir. También otros aspirantes a la presidencia, que quedaron eliminados en la primera vuelta, se mezclaron entre la multitud.
El juez Ahmed Refaat inició la audiencia con un discurso en el que calificó los casi 30 años de gobierno de Mubarak como una “era oscura” y a la llamada “Revolución del 25 de enero” como el “amanecer” de una nueva etapa. Además habló de un juicio justo. Al contrario, tanto los abogados de Mubarak como otros juristas denunciaron errores de procedimiento.
La sesión se celebró en medio de fuertes medidas de seguridad. Opositores a Mubarak llevaban carteles con fotos de los manifestantes muertos en las protestas.
La organización defensora de los derechos humanos Human Rights Watch señaló que la sentencia es un mensaje al futuro presidente del país, que ahora sabe que un día puede responder ante la Justicia por sus actos. Sin embargo lamentó la absolución de los altos cargos del Ministerio del Interior, que puede ser interpretado como una carta blanca para nuevas violaciones de derechos humanos.




