Inauguran funcionarios albergue en la Zapata y les demandan seguridad para la zona
*Condena Ortega de nuevo los bloqueos de carreteras
Aurora Harrison
Acompañado por funcionarios federales, protegidos por un fuerte dispositivo de seguridad y en días posteriores a hechos violentos en el lugar, el gobernador Rogelio Ortega Martínez visitó ayer un albergue para víctimas de violencia intrafamiliar de la colonia Emiliano Zapata, donde volvió a criticar las movilizaciones y dijo que “no se vale” que al amparo “del dolor” por los 43 estudiantes desaparecidos de Ayotzinapa, se bloquee la autopista y se impida la llegada de turistas.
Estuvieron la secretaria de De-sarrollo Social, Rosario Robles; la de Turismo, Claudia Ruiz Massieu; el subsecretario de Prevención y Participación Ciudadana, Roberto Campa, y el alcalde Luis Walton Aburto.
Asimismo, la directora de la Comisión Nacional para el Desa-rrollo de los Pueblos Indígenas, Nuvia Mayorga, y el subsecretario de Normatividad y Proyectos Especiales, Gabriel Ortiz Salgado.
El albergue se ubica en la colonia Emiliano Zapata, en donde el pasado sábado hubo una balacera entre policías y hombres armados que dejo un saldo de dos civiles muertos.
El día anterior, un comando tiroteó una base de camionetas de pasajeros y mató también a dos choferes. Ayer hubo vigilancia por parte del Ejército, la Marina, policías del estado y escoltas que resguardaron a los funcionarios.
Antes del recorrido por el albergue, la directora de Violencia Intrafamiliar, la ex regidora perredista Beatriz González Hurtado, pidió al gobernador que haya más seguridad en esa zona.
Informó que están atendiendo a 19 adultos mayores y 18 menores de edad que han sido víctimas de algún tipo de violencia; se les da terapia, acompañamiento psicológico y talleres de prevención.
“Cuando se inauguró vimos la seguridad, (tenían) dos elementos de día y dos elementos de noche. Porque este es un polígono de los más conflictivos”, explicó.
Dijo que a pesar de tener instalaciones de lujo, “el 7 de julio fue el último día que contamos con la seguridad y queremos pedirle su apoyo para que dé vigilancia”.
Agregó que no pueden pedir seguridad a la policía municipal porque se encuentra en proceso de transición al sistema de Mando Único, y los policías están en paro. Por ello la solicitan al gobierno del estado.
Detalló que el albergue no nada más es para mujeres, sino también hay hombres, “algunos jóvenes y adultos mayores que han sido víctimas de la violencia”.
Durante su discurso, el gobernador reiteró que no se vale que la Autopista del Sol sea bloqueada y se impida que miles de turistas lleguen a Acapulco.
Añadió que en este tiempo de “crisis” que vive Guerrero “es momento de la participación de todos, porque a los ciudadanos les gusta cuando los políticos sin distingo de colores y de partido se unen para bien de la gente, y hoy tenemos los resultados en este albergue temporal para víctimas” de violencia intrafamiliar.
“No nos acostumbremos al conflicto, le ganaremos al conflicto. No existe conflicto mientras se procesa y canaliza por la vía de la legalidad”, dijo.
Insistió en su llamado al diálogo, pues “en el acompañamiento y la paz fundada en coadyuvar en las necesidades que tiene Guerrero, para poder salvar la temporada de diciembre”.
Reiteró que “nadie por encima de la ley, nuestro derecho termina donde empieza el de los demás, y por muy legítimo que sea un reclamo o una crítica a las autoridades, no se vale que se bloquee la autopista, nuestras carreteras, para impedir que miles de turistas lleguen los fines de semana a Acapulco, que vive del turismo”.
“Mientras se realicen las manifestaciones consagradas en la Constitución, adelante. Somos solidarios y estamos con ellos. Estamos con el dolor de Ayotzinapa. Estamos con el dolor de los familiares que quieren que regresen los 43 jóvenes desaparecidos, pero nadie al amparo de esta justa demanda, de este justo reclamo”, agregó.
Abundó que las acciones violentas “no le ayudan a Guerrero, no le ayudan a Acapulco, eso no ayuda a los necesitados”, por eso “insisto a todos los niveles de gobierno, toda la clase política de Guerrero y la sociedad civil organizada, a hacer un clamor por la armonía, por la paz democrática, no la paz de los sepulcros, o de la fuerza de presión, esa jamás”.
El albergue se construyó con recursos del Programa Nacional para la Prevención Social de la Violencia, y se ofrecen ahí distintos servicios a hombres y mujeres, así como a niños que han sufrido algún tipo de violencia de diferentes colonias del municipio.




