No ofreció la familia de García Márquez su archivo al Conaculta, aclara Rafael Tovar y de Teresa
Jorge Ricardo / Agencia Reforma
Ciudad de México
El presidente del Conaculta, Rafael Tovar y de Teresa, reiteró que la dependencia no recibió ningún ofrecimiento de la familia de Gabriel García Márquez para comprar el archivo personal del autor que finalmente fue adquirido por la Universidad de Texas, en Austin.
“Niego categóricamente que a Conaculta le hayan ofrecido esto, y menos que lo hayamos rechazado. En Conaculta trabajamos gente seria, gente que valora la cultura, gente que ha vivido toda su vida profesional en estas tareas; hablo de mi caso, yo nací entre bibliotecas, he vivido siempre entre bibliotecas”, respondió a pregunta expresa.
“Soy muy franco y lo digo porque sí es un tema que a mí en lo personal, no sólo como funcionario, sino como persona, me deja muy mal porque yo no soy un salvaje que no sé reconocer cuál es el valor de la cultura”, insistió.
Exaltado, al final de una conferencia de prensa, Tovar y de Teresa rechazó que hubiera existido la posibilidad de que el archivo fuera trasladado a la Ciudad de Los Libros, en la Biblioteca México, donde la anterior administración del Conaculta colocó las bibliotecas personales de los intelectuales y escritores José Luis Martínez, Jaime García Terrés, Antonio Castro Leal, Alí Chumacero y Carlos Monsiváis.
Calificó esta versión como “una babosada”, y repitió que nunca rechazaron el archivo.
“Quiero decir que, en primer lugar, una biblioteca la comprenden los acervos, los manuscritos y todo lo que habla de la historia personal de un artista y de un creador. De las bibliotecas que se compraron en el sexenio pasado, se compraron los libros y creo que eso es lo menos importante”.
Entonces hizo un desglose de cada una. En ninguno de los casos, dijo, se compró un sólo papel del archivo personal de cada uno de ellos.
Antier mismo, recordó, había dicho que la familia no les hizo la propuesta de compra.
En eso insistió ayer también, aunque explicó por qué el Consejo no se acercó a ofrecer la compra: “En el caso de los escritores, se acerca primero la familia a ver quién la compra, después de hacer ellos una valuación. García Márquez no cumple un año de muerto, ¿y ya vamos a estar nosotros encima de la familia diciendo qué van a hacer con los objetos personales?”.
“No se me hace muy buena educación ni se me hace muy considerado que a los cuantos meses que están en un proceso de asimilación de un duelo, que se acerque alguien a preguntar esto. Si a mí me hubiera buscado la familia, con la que tengo una gran cercanía, con mucho gusto hubiéramos platicado con ellos”, indicó.




