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Cierran temprano los comercios en Iguala por el miedo desde el 27 de septiembre, afirman

*Está difícil la situación, no hay ventas desde el ataque a los chavos y el cierre del Palacio”, dice el propietario de un local

Alejandro Guerrero

Iguala

A dos meses del ataque de policías que desaparecieron a 43 normalistas de Ayotzinapa, en Iguala aún hay miedo entre los ciudadanos y un clima de zozobra a pesar de la presencia de policías federales, por la presencia de la delincuencia organizada que aún opera en el municipio.
En la calle Juan Álvarez los vecinos no hablan por temor, es que ahí, la noche del 26 y la madrugada del 27 de septiembre policías municipales de Iguala y Cocula y sicarios de Guerreros Unidos emboscaron y atacaron a balazos a estudiantes de la Normal Rural Raúl Isidro Burgos de Ayotzinapa, asesinaron a tres y desaparecieron a 43.
En esta zona al norte de la ciudad hay una aparente calma, los negocios trabajan con normalidad pero los vecinos del lugar omiten hacer algún comentario sobre la noche del ataque a los normalistas, “no estuve esa noche en mi casa”, dijo una vecina del lugar.
En la esquina del periférico Norte y la calle Juan Álvarez están las cruces de Daniel Solís Gallardo y Julio César Ramírez Nava, los dos normalistas que quedaron tendidos en el pavimento tras ser asesinados en el segundo ataque de los sicarios.
También están las huellas de las balas de policías y sicarios que se impactaron en las paredes de los negocios de la zona, así como veladoras, una playera de la Normal de Ayotzinapa pegada en una pared y junto a ella una cartulina con números telefónicos para reportar información de los desaparecidos.
En el centro, comerciantes y empresarios se quejan de la afectación económica del municipio ante la parálisis que hay por la destrucción del Palacio Municipal, y la falta de reactivación económica.
Hay locales cerrados y otros que cierran a temprana hora, debido a que los vecinos han dejado de salir en las noches porque disminuye la presencia de la Policía Federal y la Gendarmería, principalmente en las colonias de la periferia de la ciudad.
“Está difícil la situación, no hay ventas desde el ataque a los chavos y el cierre del palacio”, dijo el propietario de un local.
La gente en Iguala tiene la percepción de que la delincuencia organizada sigue operando en el municipio a pesar de la presunta detención de los líderes del cartel de Guerreros Unidos y del ex alcalde José Luis Abarca Velázquez.
“Nosotros no participamos en las movilizaciones porque tenemos miedo de que nos vayan a tomar una fotografía o los malos nos vean y después nos vayan a querer hacer algo, aún hay mucho miedo entre la gente”, dijo un comerciante del primer cuadro de la ciudad.
“En el día se ve tranquilo, pero en las noches la gente se retira y se cierran los negocios, la gente ya no sale, el problema está en las colonias donde hace falta mucha seguridad, aún no hay la confianza de que ya está tranquilo todo esto”, dijo el comerciante local.

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