Toman 40 familiares de los otros desaparecidos la caseta de la autopista en Iguala
Toman 40 familiares de desaparecidos de Iguala, Cocula y Huitzuco la caseta de la autopista a Cuernavaca
*Demandan que se busque en fosas clandestinas y que la PGR analice a la brevedad los restos hallados. Ocho de 200 parientes de víctimas han recibido amenazas del crimen organizado para que dejen de informar sobre el problema o serán asesinados, denuncia la UPOEG. Reporta el caso del padre de una adolescente desaparecida al que levantaron y le cortaron un dedo como advertencia
Alejandro Guerrero
Iguala
Familiares de desaparecidos tomaron ayer durante cuatro horas la caseta de peaje de la autopista Iguala-Cuernavaca para dar a conocer el motivo de su movimiento y solicitar una cooperación a los automovilistas que pasaron para sufragar los gastos de sus actividades.
En declaraciones a reporteros en la caseta de peaje, el promotor de la Unión de Pueblos y Organizaciones del Estado de Guerrero (UPOEG), Miguel Ángel Jiménez Blanco, dio a conocer que al menos ocho de las más de 200 familias de víctimas de desaparición que se han acercado a este movimiento, han sido amenazadas vía telefónica por presuntos miembros de la delincuencia organizada para que dejen de dar información y sus testimonios o serían asesinados.
Al mediodía de ayer, en una acción de “desobediencia civil” una de las tres comisiones de familiares de víctimas de desaparición que por la mañana se habían reunido en la parroquia de San Gerardo María Mayela de esta ciudad, se trasladaron a la caseta de peaje donde solicitaron una cuota de 50 pesos a los automovilistas que pasaron por el lugar.
Los cerca de 40 familiares de personas desaparecidas de Iguala, Huitzuco y Cocula, que portaron playeras negras en señal de luto con la leyenda en la espalda “Hijo, mientras no te entierre, te seguiré buscando”, que tomaron la caseta de peaje fueron coordinados por el promotor de la Unión de Pueblos y Organizaciones del Estado de Guerrero (UPOEG), Miguel Ángel Jiménez Blanco.
La acción fue pacífica y los familiares de los otros desaparecidos mostraron cartulinas con fotografías de los rostros de sus parientes así como sus datos personales, referencias y las fechas de su desaparición, asimismo entregaron volantes a los automovilistas en los que se informaba de la desaparición de sus seres queridos.
La exigencia de los familiares de víctimas de desaparición es que la Procuraduría General de la República (PGR) realice las investigaciones lo más pronto posible de los restos humanos que están exhumando de fosas clandestinas para saber si corresponden a sus familiares.
La mañana de ayer, llegaron a la parroquia de San Gerardo María Mayela otros familiares de más víctimas de desaparición de Taxco, Iguala y Acapulco a los que peritos de la PGR les tomaron muestras de ADN a través de la sangre.
En las declaraciones, Jiménez Blanco confirmó que al menos ocho familiares de víctimas de desaparición han sido amenazados por estar participando en el movimiento de búsqueda de familiares.
Narró que hay un caso de la mamá de una adolescente desaparecida en Cocula a la que le levantaron al esposo y a éste le cortaron un dedo “como advertencia”, “nos estamos enfrentando a una impunidad todavía a pesar de tanta policía y la presencia de medios de comunicación”.
Jiménez Blanco informó que a pesar de las amenazas que han recibido algunos de los familiares de víctimas de desaparición, las cuales dejaron de asistir a las reuniones, otros familiares de víctimas desaparecidas se siguen acercando para tomarse las muestras de ADN y sumarse a los trabajos de búsqueda de fosas clandestinas.
Estimó que hasta ayer la cifra de familiares de víctimas de desaparición que participan en el movimiento para que la PGR tome muestras para investigar la identidad de los cuerpos hallados en las fosas de Iguala habría llegado a cerca de 300.
Levantaron criminales a 31 vecinos de Cocula, pero entre noviembre de 2012 y julio de 2013
*Niega el director de la secundaria Justo Sierra versión de televisora francesa que entrevista a una madre. Ésta narra que más de 30 alumnos de ese plantel ubicado en el centro de la cabecera municipal fueron levantados por sicarios de un grupo del crimen organizado en patrullas de la Policía Municipal el último día de clases el pasado julio
Alejandro Guerrero
Cocula
El director de la escuela secundaria Justo Sierra de esta cabecera municipal, Ricardo Lagunas Alejo negó que en julio hayan levantado a 31 estudiantes de esta institución ubicada en pleno centro del poblado.
Fuentes consultadas por separado informaron que entre noviembre de 2012 y julio de 2013, 31 personas, entre jóvenes, mujeres y adultos, fueron secuestrados o levantados en distintos hechos por la delincuencia organizada en Cocula, y cinco de sus comunidades, hechos de los que tienen registro la Procuraduría General de la República (PGR) y a la Fiscalía General del Estado (FGE, antes Procuraduría General de Justicia).
Ayer la televisora francesa France 24, dio a conocer una entrevista en la que la madre de una adolescente de Cocula, a quien se identifica como Rosa, reveló que en julio su hijo y otros 30 estudiantes fueron secuestrados por personas armadas vestidas de azul marino que viajaban en camionetas “tipo policía”, cuando salían del último día de escuela, y que los responsables amenazaron a los testigos y familiares para que no denunciaran el hecho.
En su portal de Internet, France 24 publicó un video con fragmentos de la entrevista realizada al interior de una precaria vivienda a Rosa, que además de ser la madre de una de las desaparecidas asegura que presenció el hecho junto con una docena de pobladores que tuvieron miedo de hablar.
En el video se observó la entrada de la escuela secundaria Justo Sierra de la zona escolar 05, aunque la madre no precisa esta información en la entrevista.
En el testimonio y sin precisar el año, la madre afirma que “el 17 de julio”, cuando los secuestradores llegaron, ella estaba en el centro de Cocula, en el mercado, y fue entonces que “se llevaron a mi niña y a otros más” mientras salían de la escuela en el último día de clases del ciclo escolar.
“A todos los chamacos se los llevaron en unas camionetas como tipo policía”, declaró y aseguró que no eran uno ni dos, sino entre 29 y 31 “chamacos” que desaparecieron de Cocula ese día.
En la entrevista la madre relató que tras la desaparición de su hija la familia recibía amenazas telefónicas ordenándoles que se quedaran callados, y afirma que al no quedarse callados su esposo fue secuestrado unas horas y liberado después de arrancarle un dedo, por lo que tuvieron que trasladarlo a un hospital en donde todavía se encuentra recuperándose.
Ayer en la dirección de la escuela secundaria Justo Sierra, la cual sólo tiene turno vespertino y se ubica junto al Palacio Municipal en el centro de Cocula, el director Ricardo Lagunas negó esa información.
“No existe nada de lo que se rumora por ahí, ya vino la Policía Federal y se les dio la misma información”, dijo.
Luego de la publicación de esta información por la agencia francesa, el director de la escuela reconoció que se ha causado sicosis entre la población por este “rumor”, “en Internet suben muchas cosas que no son”, sostuvo.
Mencionó que la escuela secundaria tiene una matrícula de 143 estudiantes y afirmó que en julio todos los estudiantes asistieron a su graduación, sin que se registrara un incidente después.
Un profesor y una alumna de la misma institución consultados por separado negaron la desaparición masiva de estudiantes “nos hubiéramos dado cuenta y no, no pasó nada de eso”.
El 11 de noviembre, en declaraciones hechas en una de las reuniones de familiares de víctimas de desaparición en la parroquia de San Gerardo, la señora Rosa Segura Giral, una mujer de 49 años vecina del municipio de Cocula, informó que el primero de julio de 2013 a las 6:40 de la mañana cuando su hija de 19 años Berenice Navarro Segura y su novio, Fernando Villalobos iban en una motocicleta en una céntrica calle, pero pistoleros los detuvieron y se los llevaron y no se sabe de ellos.
Recordó que ese día otras personas también fueron levantadas en este poblado por el mismo comando.
Rosa Segura describió que esa mañana su hija iba a una estética a peinarse porque horas después era su clausura de graduación en el colegio de Bachilleres en Iguala, pero ya no llegó.
Fuentes consultadas ayer en la cabecera municipal de Cocula informaron que el 11 de noviembre de 2012 sicarios de La Familia Michoacana secuestraron a 14 personas cerca de las 6:00 de la tarde en la comunidad de Apipilulco, municipio de Cocula.
El familiar de uno de los secuestrados en esa ocasión, de quien se omite su nombre por seguridad, afirmó que las 14 víctimas pagaron rescates de entre 500 y dos millones de pesos para ser liberadas.
Informó que este hecho fue denunciado ante las autoridades estatales y federales y recordó que se reunieron con el entonces gobernador Ángel Aguirre Rivero, a quien le solicitaron el apoyo pero éste minimizó el hecho y dijo que oficialmente el gobierno sólo confirmó que tres personas habían sido secuestradas.
Otra fuente indica que en junio de 2013, un comando que había atacado a balazos una vivienda en Atlixtac, municipio de Cocula, intentó secuestrar al joven Luis Albarrán de 22 años, empleado del rastro, pero corrió y se refugió con policías municipales en el Ayuntamiento, el cual estaba cerrado ya que el ataque se registró cerca de las 6:00 de la mañana, un mes después este joven fue sacado de su domicilio.
Según la fuente, por la protección que dio un Policía Municipal el cual resultó herido de un balazo en un glúteo en el ataque, los sicarios rafaguearon el Palacio Municipal.
En la fachada del edificio aún se observan al menos siete impactos de bala de grueso calibre en ventanas y paredes.
Un mes después, en julio de 2013, un grupo de la delincuencia organizada levantó a 17 personas de la cabecera municipal y las comunidades de Apipilulco, Atlixtac, Puente Río San Juan, el barrio de San Bartolo y la colonia Vicente Guerrero, de los cuales hasta ayer no se conocía el paradero de ninguno.
La fuente consultada indica que en esta desaparición masiva, fueron sacados de su domicilio los hermanos Luis y José Daniel Albarrán, de 22 y 16 años, el primero que un mes antes habían intentado levantarlo y el segundo, un alumno de la escuela secundaria Justo Sierra de Cocula que fue desaparecido un día después de su clausura.
En este mismo hecho, fueron levantados un comerciante de abarrotes de nombre Isidro Bueno, así como la estudiante Berenice Navarro Segura y su novio Fernando Villalobos.
Ayer tras la publicación de esta información por la agencia francesa, en la cabecera municipal de Cocula se observó una operación de la Gendarmería Nacional, quienes en un convoy de al menos siete unidades patrullaban el poblado, en tanto que el Palacio Municipal sigue resguardado por la Policía Federal.
Reportan dos balaceras entre presuntos sicarios y militares en Chilapa y Santa Catarina
Redacción
Chilapa/Chilpancingo
Dos balaceras entre supuestos grupos civiles armados y militares fueron reportadas el día de ayer por vecinos de la cabecera municipal de Chilapa y la comunidad de Santa Catarina, lo que provocó que la población atemorizada se resguardara desde las 5 de la tarde.
Vecinos reportaron en las redes sociales detonaciones en diversos puntos de la ciudad, así como en los poblados de El Paraíso y Santa Catarina, pertenecientes al municipio de Chilapa.
También en las redes sociales se reportó la presencia de patrullas del Ejército, y de las policías municipal y del estado.
Los reportes de balaceras provocaron que las familias que se encontraban en la unidad deportiva salieran a refugiarse a toda prisa en sus casas, que los negocios bajarán sus cortinas y que dejarán de circular los automovilistas.
Según información de la Secretaría de Seguridad Pública, el primer hecho ocurrió a las 5 de la tarde en la comunidad de Santa Catarina, donde hombres armados se enfrentaron a balazos, por lo que acudieron al lugar soldados que detuvieron a un hombre con armamento, aunque no se precisó la cantidad del decomiso.
En otro hecho, a las 7 de la noche, civiles armados y militares se enfrentaron a balazos entre el barrio de La Villa y la colonia Nuevo Amanecer, cerca de la Unidad Preparatoria No. 26, en Chilapa.
Según testigos, desde las seis de la tarde se vio a hombres armados que viajaban a bordo en una Urvan y tres motocicletas. Asimismo, las corporaciones policiacas no reportaron muertos ni lesionados por los enfrentamientos armados.
Versiones extraoficiales indican que se trata de nuevas disputas entre los grupos delictivos Los Ardillos y Los Rojos; así como de una Urvan del servicio público en la comunidad de El Jaguey en la que viajaban civiles armados, que fue interceptada y rafagueada por soldados al no detenerse cuando se le indicó.
Las balaceras y el nuevo toque de queda de la población se dan luego de que desde el fin de semana pasado han transcendido enfrentamientos y hallazgos de restos de personas ejecutadas en la región, hechos que no han sido puntualmente reportados por las autoridades.
En Chilapa han ocurrido frecuentemente hechos de violencia. El martes 8 de julio hubo un enfrentamiento armado entre civiles, en el que murieron cinco hombres y una mujer.
Al otro día, el miércoles 9, en calles del centro de Chilapa murieron seis civiles y un policía estatal, y cuatro municipales resultaron heridos.
El domingo pasado, vecinos reportaron que dos jóvenes fueron ejecutados en la comunidad de Acatlán; el lunes 24, autoridades policiacas informaron que un taxista de 32 años fue asesinado cuando salía de su domicilio en la comunidad de Ocotitlán, en el vecino municipio de Zitlala; mientras que ayer por la mañana, vecinos de la localidad de Nejapa hallaron un cadáver que presentaba lesiones con arma blanca en el cuello.




