A pesar de la falta de recursos se organizó el Octavo Festival de Teatro, afirma Silvia Salazar
*Unas 70 personas disfrutan las obra Huehuetlatoa del grupo de teatro La Gruta, y La vida dulce del grupo Skene en el Parque Papagayo
Óscar Ricardo Muñoz Cano
Con las presentaciones de la obra Huehuetlatoa del grupo de teatro La Gruta, y La vida dulce del grupo Skene iniciaron la tarde del jueves las actividades del Octavo Festival de Teatro y que en esta ocasión se realiza en el Foro del árbol, en el Parque Papagayo.
Unas 70 personas, y de la mano de Manuel Maciel, conocieron la historia que se desarrolló a partir de la leyenda de Huitzitzili que originalmente se llama De cómo Huitzitzili adquirió la ligereza del viento y los colores tornasol, y a la que se sumó la escenificación de algunos de los ritos que se realizan en la Montaña de Guerrero.
El monólogo, que adaptó y dirigió el propio Maciel dio cuenta de la historia de cómo una pequeña ave triste y gris se aventuró a buscar el origen de la destrucción del valle en el que vive y de cómo los dioses antiguos justificaron el hecho al asegurar que los hombres que en él habitaban no tenían derecho a la vida.
En voz de Maciel, el personaje que simuló a un antiguo habitante del México prehispánico, la historia de esta ave que a la postre sería conocida como colibrí llegaría a su fin, luego de cumplir la encomienda de los dioses de trasmitir su mensaje a los hombres, cuando éstos le obsequian diferentes regalos. La obra, por cierto, recientemente se presentó en el Primer Encuentro de Teatro Popular Latinoamericano (Entepola) que se celebró en Aguascalientes.
Posteriormente, y con las actuaciones de Amaranta Cabañas y Roberto Guerrero Bueno se escenificó La vida dulce, escrita y dirigida por Pedro Escorcia, del grupo teatral Skene, de la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG).
En medio de una supuesta estación de tren, una mujer espera iniciar un viaje a Zacatecas para reunirse con su esposo e hijos, pero mientras tanto, y a la llegada de un extraño, relata cómo llegó hasta ahí.
Al paso del relato, que más bien fue un monólogo lleno de frases significantes y de lenguaje directo, las señales de que no están en una estación se hacen visibles y al tiempo en que ella revela que asesinó a su familia, el público se percató que más bien están otro sitio.
Por su parte, la directora teatral y actriz Silvia Salazar Almenara, organizadora del festival, recordó que éste se realiza desde hace ocho años, desde cuando ella fue presidente del Patronato del ahora Centro Cultural Domingo Soler y tenía por objetivo “darle oportunidad de presentar montajes a grupos de teatro estudiantiles de nivel medio y medio superior, por considerar que son ellos los que necesitan un empuje pues empiezan a hacer teatro”.
Posteriormente, agregó, y entre las vicisitudes que representa organizar un encuentro de este tipo sin recursos, el festival cambió para darle oportunidad a todo tipo de teatro que se hace en el puerto y la entidad, y también ha cambiado de sede en varias ocasiones como ahora que se presenta en el Parque Papagayo.
“En sus bases no ha cambiado en términos generales, pero sí hemos tenido obstáculos al tratar de hacer un gran festival porque los recursos materiales son muy difíciles de conseguir”, lamentó.
El Octavo Festival de Teatro que cuenta con el apoyo entre otros del Parque Papagayo así como del Instituto Municipal de la Juventud, inició ayer y concluirá el próximo domingo e incluirá la presentación de siete montajes teatrales.
Hoy se presenta el Grupo Teatral Nox, de la UAG, con la obra La razón blindada, de Arístides Vargas.
Mientras, el sábado estarán en el mismo escenario el grupo teatral Matrioskca con la obra Rojo: game over o game star, una creación original y colectiva, y así también, la Compañía de teatro Cámara negra con el montaje Las Ubarry, del dramaturgo Óscar Liera.
Serán el grupo de teatro Santa Lucía del IMSS Acapulco con El León engañado, de Laura Olmos y Pilar Encino, y la Compañía Polichinela, títeres, marionetas y otros monos con El pececillo de oro, adaptación de Federico Vite a un cuento de los hermanos Grim, quienes cierran el domingo las actividades del festival.




