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Fallece el escritor Vicente Leñero; duelo en el mundo cultural, académico y literario

*El periodista, novelista, dramaturgo y guionista mexicano muere a las 7:56 horas del miércoles, en su departamento, a causa de un cáncer pulmonar. Hoy recibirá un homenaje en Bellas Artes

Agencia Reforma

Ciudad de México

El periodista, dramaturgo y guionista mexicano Vicente Leñero falleció este miércoles, a los 81 años de edad, informó el Conaculta.
El escritor murió a las 7:56 horas, en su domicilio, a causa de cáncer pulmonar.
Familiares expresaron a Reforma que, aunque ayer no habría ningún acto público, Leñero recibirá hoy un homenaje al mediodía en el Palacio de Bellas Artes.
“Lamentamos el sensible fallecimiento de Vicente Leñero, uno de nuestros grandes intelectuales: dramaturgo, narrador y periodista congruente”, publicó en Twitter el presidente del Conaculta, Rafael Tovar y de Teresa.
Otros personajes del mundo cultural, académico y literario también han hecho público su sentir en la red social ante la pérdida de Leñero, cuya congruencia y honestidad fue destacada por Eduardo Vázquez, titular de Cultura del DF, y a quien el historiador Enrique Krauze calificó como “uno de los más altos espíritus cristianos” que ha conocido.
“Ha muerto Vicente Leñero, y con él, mucho de nuestra historia”, expresó Consuelo Sáizar, ex titular del Conaculta y del FCE.
“Desde el teatro, el periodismo y la novela, Vicente Leñero hizo la crónica de un país sin el cual no podemos explicarnos al México de ahora”, afirmó el investigador de la UNAM Raúl Trejo Delarbre.
“Lamento el sensible fallecimiento de Vicente Leñero, sin duda una gran pérdida para las letras y el periodismo nacionales”, escribió José Carreño, director del FCE.
Apasionado del ajedrez, el cine y el beisbol, Leñero tuvo en la ingeniería civil su primera profesión y en el periodismo la vocación que lo llevó a las letras, ámbito en el que debutó con la antología de cuentos La polvareda, en 1959, y donde desarrolló la carrera que lo llevó a ocupar la silla 28 de la Academia Mexicana de la Lengua desde el 26 de mayo de 2011.
“Comencé a estudiar periodismo porque pensé que ahí me enseñarían a escribir –me costaba un gran esfuerzo escribir, siempre me ha costado, no soy un escritor: aunque he escrito muchas cosas, la mitad debí no haberlas escrito–. Y sí, aprendí a escribir porque había clases de redacción y fui autodidacta, me esforcé por aprender los secretos del lenguaje escrito”, dijo Leñero a Christopher Domínguez Michael en entrevista a Vicente Leñero. El realista en el mundo.
En 2012, vendió a la Universidad de Princeton los originales mecanografiados de sus novelas, cuentos, obras de teatro y guiones cinematográficos, entre los que destacan El callejón de los milagros (1994) y El crimen del padre Amaro (2002).
Su primera novela, La voz adolorida, vio la luz en 1961 y, dos años después, publicó Los albañiles, con la que ganó el Premio Biblioteca Breve de Seix Barral y fue llevada al cine, en 1976, por Jorge Fons, y llegó al teatro bajo la dirección de Ignacio Retes.
Su colaboración con Retes, quien dirigió ocho de sus obras, inició en 1968, cuando debutó en el Teatro Xola como dramaturgo con Pueblo rechazado. Luis de Tavira sería otro de sus cómplices teatrales al llevar a escena sus obras Martirio de Morelos, Nadie sabe nada, La noche de Hernán Cortés y la adaptación de Clotilde en su casa, de Jorge Ibargüengoitia.
Al autor de El evangelio de Lucas Gavilán, Asesinato, Puros cuentos, La inocencia de este mundo, Gente así y Más gente así, nacido el 9 de junio de 1933, le sobreviven su esposa Estela Franco, su compañera por más de 50 años, y sus cuatro hijas: Estela, Isabel, Eugenia y Mariana.

Las letras de Vicente Leñero

Vicente Leñero, a la par de periodista, fue escritor, dramaturgo, cuentista, y guionista; lo dicen sus más de cuarenta obras distribuidas en esas oficios, que iniciaron con La polvareda y otros cuentos (1959) y que concluyó con el guion de El Atentado (2010).
Fundador con Julio Scherer García de la revista Proceso, donde fue subdirector de información de 1977 a 1998, Leñero estudió ingeniería civil en la Universidad Nacional Autónoma de México para darle gusto a su padre, y posteriormente periodismo en la Escuela Carlos Septién García, por gusto propio.
Su primera obra narrativa fue La polvareda y otros cuentos (1959), a la que le siguieron las novelas La voz adolorida (1961), Los albañiles (1963) que posteriormente adaptó él mismo en guión cuando se llevó al cine, Estudio Q (1965), El garabato (1967), Redil de ovejas (1972), Los periodistas (1978), El evangelio de Lucas Gavilán (1979), La gota de agua (1984), Asesinato: el doble crimen de los Flores Muñoz (1985), y La vida que se va (1999).
Su prolífica labor como dramaturgo comprende la cronología: Pueblo rechazado (1968), Compa-ñero (1970), La carpa (1971); Los hijos de Sánchez y El juicio (1972); La mudanza (1979), Alicia tal vez (1980), Martirio de Morelos y La visita del ángel (1981); Pelearán diez rounds (1985), Jesucristo González (1986), Nadie sabe nada (1988), El infierno (1991), La noche de Hernán Cortés (1992) y Los perdedores (1996).
Sus trabajos del guionismo cinematográfico crearon libretos para las películas:
El monasterio de los buitres (1973), El llanto de la tortuga (1975), Los albañiles (1976), Los de abajo (1978), Cuando tejen las arañas y Cadena perpetua (1979); Las grandes aguas (1980), Mariana, Mariana (1987), Miroslava (1993), Amor que mata (1994), El callejón de los milagros (1995), La ley de Herodes (1999), La habitación azul y El crimen del Padre Amaro (2002), La mudanza (2003), Fuera del cielo y Mujer alabastrina (2006); El atentado (2010).
Sus relatos incluyen Autorretrato a los 33 y seis cuentos; Puros cuentos (2002); Sentimiento de culpa: relatos de la imaginación y de la realidad (2005), así como su único cuento infantil El cordoncito (1997).
De 1988 data Talacha periodística; de 1989 Los pasos de Jorge, sobre el escritor Jorge Ibargüengoitia y del año 20000, La inocencia de este mundo. Sentimiento de culpa. Relatos de la imaginación y de la realidad es del 2005.
Entre sus galardones destacan el Premio de la Biblioteca Breve de la Editorial Seix Barral (1963), el Xavier Villaurrutia 2001 por la antología de La inocencia de este mundo (2000), el Premio Nacional de Ciencias y Artes en lingüística y literatura (2001), el Mayahuel de Plata (2007) en el Festival Internacional de Cine de Guadalajara, el Letras de Sinaloa (2009) por el Instituto Sinaloense de Cultura, y de manera reciente el Premio Nacional Carlos Septién García (2010). (Agencia Proceso / Ciudad de México).

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