Sánchez Nava provocó la golpiza, dijo el priista Vélez Memije
Rosalba Ramírez García
Chilpancingo
Al siguiente día de la golpiza contra Guillermo Sánchez Nava, ocurrida el 11 de enero de 2011, en el noticiero de televisión local Frente a la Noticia conducido por Gamaliel García en Siga Tv, el priista Ernesto Vélez Memije declaró a nombre de los integrantes de la campaña del candidato priista y admitió que fueron brigadistas del PRI los que golpearon a Guillermo Sánchez Nava.
Dijo textualmente: “Yo, me causa mucha tristeza que mi compañero Sánchez Nava otra vez esté en esas condiciones, pero yo tengo información de que también él provocó, ¡eh!, que de hecho la y se supone que es una persona de mucha experiencia, y le echó el coche al joven y parece que lo fracturó”, lo que llevó a los perredistas a señalar que el priista conoce a los agresores.
A partir de su declaración en la que defendió a los agresores de Sánchez Nava, es señalado por el PRD como cómplice de los responsables de la golpiza, por la que hay dos detenidos.
El 11 de enero de 2011, durante el proceso electoral para elegir gobernador, el representante ante el órgano electoral de la coalición “Guerrero nos Une”, Guillermo Sánchez Nava o Sam como lo conocen en el PRD, fue atacado a golpes por unos 30 jóvenes de una brigada priista integrantes de la campaña del entonces candidato Manuel Añorve Baños.
La agresión ocurrió en los primeros minutos de ese día cuando cerca del Instituto Tecnológico de Chilpancingo, un grupo de jóvenes retiraba la propaganda del candidato de la coalición del PRD, Convergencia y el PT, el ahora ex gobernador Ángel Aguirre Rivero.
Sánchez Nava estuvo la noche del 10 de enero en sesión de trabajo con consejeros y representantes de partido, donde denunció que había colocada propaganda en lugares prohibidos y que además estaban documentando que brigadas de simpatizantes de la coalición Tiempos Mejores para Guerrero del PRI, PVEM y Nueva Alianza, estaban destruyendo propaganda de Aguirre Rivero.
Coincidentemente, al salir de esa reunión recibió una serie de mensajes de texto en su teléfono móvil donde le indicaban que rumbo al Palacio de Gobierno estaba un grupo de personas destruyendo propaganda de la coalición, y se dirigió en su automóvil a esa zona que se ubica a unos 300 metros del órgano electoral.
Al llegar al lugar se percató del hecho y avisó a otros perredistas, pero también decidió documentar en fotografías lo que pasaba y los brigadistas respondieron con una golpiza que a casi cuatro años lo mantiene inmóvil y sin poder hablar.




